De “un montón de facturas” que la administración de Ángel Pérez Otero dejó sin pagar y de los contratos que se realizaron bajo su incumbencia en el municipio de Guaynabo, se han detectado irregularidades que serán referidas a las autoridades estatales para su investigación en agosto próximo, auguró su sustituto, el alcalde guaynabeño Edward O’Neill Rosa.

Además, ya se han identificado una serie de situaciones más complejas que irán encaminadas a una auditoría forense, reveló como parte de la entrevista que concedió tras sus primeros 100 días al frente de la Alcaldía de Guaynabo.

“Son casos que algunos se van a referir y otros no”, indicó a Primera Hora, al evitar dar detalles.

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Según el ejecutivo municipal, todavía las indagaciones que se realizan no están maduras. Espera que en o antes que culmine agosto ya puedan ser reveladas y referidas a las autoridades locales concernientes, como el Departamento de Justicia, Oficina del Contralor u Oficina de Ética Gubernamental.

“No quiero especular. Quiero hablar con evidencia, cuando llegue el momento”, sostuvo.

O’Neill Rosa precisó que, por lo pronto, no se han detectado irregularidades que tengan que ser referidas a las autoridades federales. Se tratan, principalmente, de fallas en el procedimiento para contratar o realizar compras.

“Todo era en el procedimiento de cómo se estaba ejecutando… El procedimiento de cómo se hacían las subastas, el procedimiento de cómo se ejecutaban trabajos, el reglamento se violó y el proceso de compras”, manifestó.

La información fue concedida a cuentagotas cuando Primera Hora confrontó al alcalde con una de sus principales promesas de campaña: atajar la corrupción tras el arresto federal de Pérez Otero en diciembre pasado.

Al exalcalde Pérez Otero se le imputó haber recibido dinero de contratistas municipales, por lo que tuvo que renunciar a su cargo. Su caso está en espera del proceso judicial en la corte federal.

En la actualidad, las indagaciones sobre posibles irregularidades en la pasada administración han recaído en la Oficina de Auditoría Interna del municipio, a cargo de Carlos García. El alcalde dijo que, para finales de junio o principios de julio, ya se tendría contratado a la firma externa de auditores que se encargará de indagar con una auditoría forense en actos de corrupción cometidos previo a su llegada.

Mientras tanto, O’Neill Rosa dijo que han reforzado los controles internos, principalmente en la Junta de Subastas. Este ente está presidido por el vicealcalde y abogado Eduardo Farías, quien fue parte de la administración de su padre, Héctor O’Neill, así como de Pérez Otero.

“Ahora todo tiene que tener, todo, requisito federal para ir a subasta, porque una cosa que me encontré fue que aquí se hizo un plano, entonces, no lo puedo cobrar, porque lo que pasa es que no tiene los requisitos federales para poder trabajar para el gobierno federal”, comentó.

“En abandono” Guaynabo

En sus primeros 100 días de incumbencia, el nuevo alcalde no solo comenzó a destapar irregularidades en los procesos de contratación y compra. Reveló que encontró “un municipio en abandono, completamente”.

Dijo que se topó con que no había estructura ni un norte trazado hacia donde se quería llevar al municipio.

“A la gente le hacía falta un alcalde presente, que le escuchara”, afirmó.

También indicó que se detectó alrededor de $80 millones en fondos federales que se creaín perdidos por no realizar solicitudes a tiempo. Por ello, destacó como uno de sus principales logros en sus primeros 100 días “rescatar esos fondos federales”.

O’Neill Rosa contó que gran parte del dinero federal que no se había solicitado estaba destinado para la mitigación y recuperación tras el huracán María. De hecho, todavía el municipio no ha cobrado el dinero de la aseguradora por los daños dejados por el ciclón. Auguró que las negociaciones para obtener los fondos culminarán en los próximos días.

Destacó, por otro lado, que no encontró ningún déficit presupuestario y que recibió un municipio con el 51% del presupuesto disponible para completar este año fiscal.

“El municipio no estaba mal económicamente y nunca había estado mal. Estaba desenfocado en muchas cosas”, sentenció.

Para corregir ese desenfoque, dijo que realiza reuniones semanales con todos los departamentos. Comentó que esto ha ayudado a tener a un municipio en sintonía, que actúa antes de que tenga que dar directrices.

O’Neill Rosa aceptó, de paso, que son más los proyectos que tiene en curso que los que ha culminado en estos pasados 100 días.

El principal de los culminados es la reparación de la parte municipal de la carretera PR-199, desde el supermercado Pueblo hacia el desvío de Los Filtros.

Espera que para junio se logren abrir dos fases del Bosque La Marquesa. Serían las veredas, la zona de juego, la torre, así como el teleférico.

Como nuevo atractivo, dijo que se podrá apreciar una siembra de cacao y un orquideario.

En agenda quedan las mejoras a la Cancha Mario “Quijote Morales, la construcción de una rotonda frente al supermercado Pueblo en la carretera PR-199, mejoras a la zona de los food trucks en la zona urbana, un puente peatonal entre el Paseo Tablado y los food trucks, la rehabilitación del casco urbano, la construcción de un estacionamiento en donde se encuentra el terminal de carros públicos, así como mejoras a varias vías principales, entre estas la carretera PR-169, que discurre desde Guaynabo Plaza, atraviesa el casco urbano como la calle Carrazo y llega hasta el barrio Camarones.

Por otro lado, O’Neill Rosa aceptó que en ocasiones almuerza con su padre, el exalcalde O’Neill, y que éste le da consejos para la administración del municipio.

No obstante, destacó que las condiciones en que le ha tocado dirigir al municipio han cambiado.

“Son dos estilos de dirigir un pueblo bien diferente, bien diferente”, sentenció.

Afirmó que le ha gustado ser alcalde, una labor en la que gana $300 más que en su antiguo trabajo como supervisor de Luma Energy. Pero, dijo que las horas de trabajo son muy extensas, las cuales inician de madrugada y no acaban hasta el anochecer.

Por último, agradeció a los empleados municipales que le han ayudado a echar al municipio hacia adelante.

“Me han ayudado, me han enseñado, he aprendido mucho de ellos y me siento complacido y agradecido de todos los empleados del municipio”, manifestó O’Neill Rosa.