Parece que me equivoqué”.

Así, la gobernadora Jenniffer González Colón reconoció que se equivocó al pedir el voto del pueblo por Thomas Rivera Schatz, a quien acusa de “obstaculizar” su trabajo para posicionarse como candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP).

En una entrevista radial en WKAQ, la primera ejecutiva se refirió a las controversias que han marcado su administración, comenzando con los cuestionamientos a Verónica Ferraiouli, a quien nombró secretaria de Estado y cuyo nombramiento fue retirado luego de que Rivera Schatz admitiera que no contaba con el aval del Senado. Sobre todo esto, González Colón aseguró que ya “nada” le sorprende.

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Yo creo que todo el pueblo de Puerto Rico está acostumbrado a ver un buenos días, buenas tardes, comentarios al mediodía en críticas constantes, en sarcasmo. Y yo creo que yo debo estar enfocada en otras cosas”, expresó la mandataria en la emisora radial, antes de reiterar que las críticas de Rivera Schatz a su gestión y decisiones están motivadas por su intención de retarla en la candidatura a la gobernación por el PNP.

“Él tiene perfecto derecho a correr a la gobernación, lo que pasa es que la gobernación, esas primarias son en tres años, y en todo este tiempo, lo que busca es obstaculizar la obra”, agregó.

La mandataria agregó que la postura de Rivera Schatz de “criticarlo todo” no es nueva, y que es la misma táctica que ha utilizado con dirigentes anteriores.

Todos los días yo tengo una crítica, una obstaculización y una agresión del presidente del Senado, a quien yo pedí el voto íntegro. Y, claro, esto no es exclusivo mío: él le hizo lo mismo a Luis Fortuño, le hizo lo mismo a Ricardo Rosselló, le hizo lo mismo a Wanda Vázquez y ahora me tocó a mí”, aseguró González Colón.

Ambos han sido piezas centrales en la política boricua y ahora chocan públicamente.

A las declaraciones de González Colón le siguió el acostumbrado “buenos días, Puerto Rico” a través de su página de Facebook, donde Thomas Rivera Schatz escribió una respuesta cargada de sarcasmo.

¿Quién retaría a una incumbente con tan buena ejecución, sin gravísimos desaciertos, que tiene la base de su partido super contenta con ella y que cuenta con el sólido respaldo de un ícono de la probidad moral e intelectual como George Navarro? ¡Nadie en su sano juicio lo haría! ¡Sería algo suicida!”, escribió Rivera Schatz.

Las diferencias entre la gobernadora y el presidente del Senado se intensificaron la pasada semana, cuando el senador cuestionó que la entonces secretaria de Vivienda, Ciary Pérez, continuara en su cargo pese a una investigación sobre marbetes ilegales en un centro de inspección del cual figuraba como propietaria. A esos cuestionamientos le siguió la crítica del exsecretario de Justicia, Antonio Sagardía, hacia el presidente del Senado.

Rivera Schatz respondió pidiendo copia de todos los contratos que Sagardía tenía con la actual administración y posteriormente citó una vista con el secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, por supuestamente instruir a no entregar las facturas que el Senado había solicitado a Sagardía.

Pérez, finalmente renunció a su posición el pasado viernes.