A horas de iniciar el racionamiento de agua potable a miles de abonados que se sirven del embalse Carraízo, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) enfrenta controversias internas.

El presidente de la Junta de Gobierno de la AAA, Héctor del Río, presentó ayer, miércoles, su renuncia. La misma fue de carácter inmediato.

Expuso que la dimisión ocurrió, debido a que no se le consultó a la Junta la decisión de que mañana, viernes, iniciaría el plan de interrupciones programadas a causa de la sequía en el embalse Carraízo.

El anuncio del racionamiento lo dio la gobernadora Jenniffer González Colón el martes en la noche.

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Héctor del Río, renunciante presidente de la Junta de la AAA, durante una vista pública.
Héctor del Río, renunciante presidente de la Junta de la AAA, durante una vista pública. (Captura)

La reciente determinación de anunciar e implantar un plan de racionamiento sin que un asunto de tal magnitud fuera previamente consultado o discutido con la Junta de Gobierno me llevó a concluir que no podía continuar ejerciendo responsablemente las funciones inherentes a mi cargo”, expone la carta, publicada por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz.

En la misiva, también explicó que lleva todo el verano evaluando esta renuncia.

Indicó que el 3 de julio presentó la renuncia. Sin embargo, accedió a permanecer en el cargo hasta el 15 de septiembre, que es una fecha cercana a culminación de su término, que era en noviembre.

El funcionario señaló que fue un privilegio haber estado en el cargo en los pasados ocho años y medio como miembro de la Junta y presidente.

De inmediato, Rivera Schatz expuso, a modo de reacción, que “la infraestructura de nuestro sistema de acueductos ha ido llegando a su caducidad y mostrando obsolescencias. Innegable que eso constituye un inmenso reto administrarlo. Eso se reconoce sin reservas. Los problemas que surgen de esas circunstancias pueden ser comprensibles”.

“Ahora bien, ese debilitado sistema asediado por una sequía severa requerirá precisión quirúrgica en el manejo de válvulas y control de niveles de los embalses cada ‘48 horas’. La pregunta es si los que, evidentemente, no han podido manejar el desafío estructural, podrán manejar la grave complejidad que trae la sequía, cuando ¡ni siquiera toman en cuenta su propia junta de gobierno para decidir sobre la crisis que su ineptitud ha provocado!”, concluyó.