Luego de que el pasado fin de semana se encontraran rastros de aceites y grasas en la estación de bombas Loíza Valley, en Canóvanas, lo que mantiene todavía hoy, martes, sin servicio de agua potable a sectores de ese municipio y de Loíza, la gobernadora Jenniffer González Colón ordenó una investigación para descartar un posible caso de “sabotaje”.

Según expresó la primera ejecutiva mediante declaraciones escritas, la pesquisa se elevará tanto a las autoridades locales, como a las federales. La mandataria indicó que la decisión responde a que los recientes incidentes registrados en la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) levantan banderas que ameritan una investigación rigurosa.

Relacionadas

Aunque no detalló los incidentes en su comunicado de prensa, tan reciente como la pasada semana, el Superacueducto enfrentó unas de tres averías que dejaron sin servicio de agua a municipios de la zona metropolitana, incluyendo sectores turísticos como el Viejo San Juan, la calle Loíza e Isla Verde, durante varios días. En ese momento, la actual administración atribuyó las fallas a problemas asociados a la falta de mantenimiento en el sistema.

Ahora, pese a que ordenó la pesquisa, la mandataria reiteró que el sistema arrastra años de deterioro atribuido a la falta de atención y de inversiones en administraciones anteriores. En ese contexto, los últimos dos mandatos, además del actual, han estado bajo gobiernos de su mismo partido político, el Partido Nuevo Progresista (PNP), encabezados por los exgobernadores Ricardo Rosselló, Wanda Vázquez Garced y Pedro Pierluisi.

Nuestra responsabilidad es atender la emergencia inmediata, investigar a fondo cada incidente y, al mismo tiempo, continuar transformando un sistema que por años no recibió el mantenimiento ni las inversiones necesarias. El pueblo tiene derecho a conocer la verdad y a tener la certeza de que estamos protegiendo un servicio esencial”, expresó la gobernadora. ”, dijo González Colón.

La mandataria aseguró que su administración ha destinado $7,000 millones, de los cuales $3,400 millones han sido asignados este año, para proyectos de reconstrucción, mejoras permanentes y modernización de la infraestructura de la AAA.

En el caso de la estación de bombas Loíza Valley, el Departamento de Salud ordenó nuevos trabajos de limpieza que concluyeron anoche. La AAA está ahora a la espera de los resultados de nuevas muestras de agua para determinar si el suministro es apto para consumo humano y, de confirmarse su potabilidad, proceder con la reapertura del sistema.

El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), al igual que la AAA ya tenían en curso una pesquisa para esclarecer el incidente, según anunciaron ayer.