Trujillo Alto. El gobierno no contempla la “siembra de nubes” para provocar lluvias en los embalses afectados por la sequía y evitar que se agrave el racionamiento del agua potable.

“El Comité de Sequía no lo tiene en perspectiva”, aseguró este viernes el presidente de dicho comité y secretario de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles, durante una conferencia de prensa realizada en el área de la represa del embalse Carraízo.

Entretanto, el presidente de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Luis Reinaldo González Delgado, afirmó que el controvertible tema de crear lluvia de manera falsa ni siquiera se ha tenido en discusión durante esta sequía que afecta a Puerto Rico.

Relacionadas

“En este momento histórico, no hemos hecho ningún tipo de anuncio a ese sentido”, manifestó.

Puerto Rico está sumido en una sequía, que ya es extrema en municipios del suroeste y sur. Es provocado por una deficiencia de lluvia que se registra en momentos en que domina el fenómeno de El Niño.

La falta de lluvia mantiene a múltiples pueblos bajo condiciones críticas.

La “siembra de nubes” se realizó durante la sequía del 2015. Expertos, como el geomorfólogo José Molinelli Freytes, aseguran que la medida no funcionó.

“Las veces que se ha usado en Puerto Rico no ha funcionado. Y el problema es lo siguiente: para que eso tenga una oportunidad de funcionar, tienes que aplicar esos cristales, verdad, son cristales casi microscópicos de yoduro de plata o cualquier cristal al cual el vapor de agua se pegue y empiece a formar gotículas pequeñas que se van agregando para producir lluvia. Pero, eso funciona cuando viene ya la nube, que está a punto de llover. El problema con eso es que tú no sabes si de todas maneras iba a llover. Pues, tienes que esperar a que se den las condiciones. Tú no pones eso así, seco. Si tú pones esos cristales, no pasa nada, y te roban cientos de miles de pesos. Viene un extranjero allá, trae unos aviones y rocían el aire. Sigue soplando y no pasa nada”, indicó.

El secretario del DRNA opinó que está en controversia si funciona o no este método. Pero, fueron más los señalamientos negativos que hizo del mismo que los positivos.

“Vamos a hablar un poquito de la ciencia, porque no es magia, es ciencia. Ciertamente, en sectores como Texas, que son llanuras amplias, 20% de efectividad tiene un efecto mucho más grande que un 20% aquí. Aquí tenemos unas nubes que discurren bien rápido y el problema es lograr que esas nubes, que de hecho tienen que tener agua. No es que tú veas una nubecita que no tenga agua. Tienen que ser unas nubes que tengan concentración de agua, se le hacen unos bombardeos de ciertos químicos, que lo que hacen es que atraen más moléculas de agua que hay en el aire para aumentar la capacidad de lluvia que tiene ya una nube. Aquí es bien diferente que en otros sitios. Por eso es que estar hablando de que, si la vamos a usar o no la vamos a usar, hay que hacer unos estudios pertinentes para hacerlo. Y mira el viento que está soplando aquí ahora. Tú inyectas una nube de estas ahora mismo con este viento que está soplando y viene y te llueve en Hato Rey”, expuso Quiles, a preguntas de Primera Hora.