En una asamblea de último momento, unos 500 de los 975 empleados del Centro Médico de Río Piedras cobijados por la Unión General de Trabajadores (UGT) determinaron este miércoles no avalar el convenio colectivo negociado con la Administración de Servicios Médicos (ASEM) en un proceso de mediación ante el Departamento de Trabajo.

Como nunca accedieron a dejar sin efecto el paro indefinido aprobado a mediados de enero, el presidente de la UGT, Edwin Méndez, informó a Primera Hora que continúan con sus planes de detener las labores en el Centro Médico que comenzaría este próximo viernes a las 12:01 a.m.

El tranque, según explicó, es que ASEM propuso un aumento salarial estilo “bono” por un periodo de tres años, el cual no estaba atado al sueldo base de los empleados. Explicó que la decisión no fue del agrado de la mayoría de los empleados.

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Específicamente, 130 trabajadores del Centro Médico votaron a favor de ratificar el convenio colectivo con la propuesta de bonificación mensual, mientras otros 370 no lo avalaron.

“Lo que colmó la copa aquí fue que el ofrecimiento de parte del patrono fue $800 mensuales para los empleados que no se impactaron con el plan de retribución, pero estos $800 mensuales son un bono de $800. No es fijo a su salario. Si hubiesen puesto eso fijo al salario, no hubiésemos tenido problemas en ratificar este convenio el día de hoy”, sentenció.

Otro aspecto que influenció en la determinación fue que la propuesta todavía no había sido avalada por la Junta de Supervisión Fiscal.

“Los empleados no confían en la Junta de Supervisión Fiscal. Por esa razón, votaron en contra”, sostuvo.

Ante el tranque, mañana, jueves, los trabajadores de la UGT culminarían sus funciones laborales a la medianoche. Pero, al marcar el reloj las 12:01 a.m. del viernes, detendrían todos sus trabajos para unirse al paro.

Méndez reiteró que para este paro se estipuló un plan de contingencia para que empleados unionados puedan intervenir, tras una aprobación de la unión, en casos de emergencias en la que la vida de un paciente esté en juego.

Los empleados que se irán a paro son, por ejemplo, enfermeros, enfermeros anestesistas, técnicos radiológicos, técnico clínico, cocineros, asistentes de Sala de Emergencias, terapia respiratoria, ingenieros y secretarias, entre otro personal unionado por la UGT. Estos laboran en las áreas de Sala de Emergencia, Sala de Operaciones, Recovery, Trauma, Endovascular, Servicios de Medicina Hiperbárica, Banco de Sangre, Clínicas externas, Cocina Central, entre otras áreas administrativas de ASEM, ente que dirige el Centro Médico de Río Piedras.

Méndez indicó que fue anoche, tras una negociación en el Departamento del Trabajo, que se preparó la asamblea. Indicó que fue una “atropellada”, pues ASEM le proveyó un estacionamiento al aire libre para reunirse. Como llovió, completaron la reunión en el sótano del estacionamiento multipisos, contiguo a la plazoleta del Centro Médico.

La UGT rechaza propuesta de la ASEM y decreta paro indefinido en Centro Médico. Foto Suministrada
La UGT rechaza propuesta de la ASEM y decreta paro indefinido en Centro Médico. Foto Suministrada (Suministrada)

El líder sindical informó que, hasta el momento, no ha recibido una comunicación del Departamento de Trabajo como para regresar a la mesa de negociación y evitar el paro, tal y como lo había ordenado el gobernador Pedro Pierluisi.

“Esto aquí no es política. Lo de nosotros es velar por los pacientes y que se dé un buen servicio, un buen trato a los empleados. Le queda un día, le queda un día para que este paro no se dé y vamos a ver qué sucede”, manifestó el presidente de la UGT.

Así fue la negociación

Desde el viernes pasado, la UGT y ASEM comenzaron las negociaciones del convenio colectivo ante el Departamento del Trabajo, luego de que la unión hiciera público el voto de huelga.

Las negociaciones, dijo Méndez, estuvieron enfocadas en siete aspectos que les faltaba negociar del convenio colectivo, la mayoría de índole económicas. Entre estos se encontraban un diferencial para comprar alimentos cuando tienen puestos que se le hace complicado salir de la zona de trabajo; uniformes; bono de Navidad; diferencial por condiciones riesgosas; aumento por año de servicio, y el aumento salarial.

El líder sindical informó que, en la negociación, determinaron mantener las cláusulas actuales en la mayoría de estos puntos. Además, acogieron las nuevas propuestas de ASEM en cuanto a al diferencial de alimentos y el correspondiente por condiciones riesgosas. El punto que quedó en controversia, entonces, fue el aumento salarial.

En un inicio, UGT reclamó un alza de $2,000 mensuales para sus 975 empleados. Cedieron, sin embargo, a que la suma disminuyera a $800 mensuales.

Méndez explicó que no a todos los empleados le correspondía esta suma. Comentó que quienes tendrían el aumento por completo serían unos 281 empleados que no se beneficiaron del plan de clasificación y retribución aprobado por el gobierno y que tenían sobre 20 años de servicio.

Señaló que los restantes empleados de la unión, de una matrícula de 975, recibieron entre $1 a $500 de aumentos bajo ese plan. A estos empleados, se le restaría la suma del aumento ya recibida y se le daría la diferencia para alcanzar los $800 mensuales. Por ejemplo, si ya recibió un aumento de $500, pues el incremento hubiese sido de $300 adicionales.

El problema que enfrentaron era que la suma no se ató al salario, sino que se fijó como una bonificación mensual por solamente tres años.

“Cedimos estos puntos buscando que se les diera un aumento salarial a estos empleados, pero no se logró. Lo que se logró fue un bono de retención por $800 mensuales por 36 meses. Eran tres años”, comentó.

Agregó que “todo el tiempo estuvimos de frente con el patrón a que fuera aumento, porque sabíamos cuál iba a ser la decisión de la matrícula. Ellos (ASEM) la conocían. Ellos quieren que se les refleje en el cheque, porque si no, este bono se le quitan tres años y es, como quien dice, mover el problema de aquí a tres años y el que esté, que resuelva”.