España inicia la Semana Santa con procesiones, palmas y caras conocidas
Las ciudades andaluzas de Sevilla y Málaga acogen algunas de las procesiones más populares y fastuosas.

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Málaga, España. El actor Antonio Banderas se unió a las multitudes en decenas de procesiones del Domingo de Ramos, que marcan el inicio oficial de la Semana Santa en España, un país con una ferviente tradición católica.
Tras cantar un himno dentro de la iglesia de San Juan, Banderas, vestido con una túnica tradicional de penitente en un beige brillante con detalles en verde oscuro, dio la orden de poner en marcha el trono en el que los portadores llevan a la Virgen de su cofradía, Lágrimas y Favores.
Conocido por su larga carrera cinematográfica en España y Hollywood, Banderas participa en la procesión de Málaga, su ciudad natal en el sur de España, desde hace más de 20 años.
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“Vengo a unirme a las tradiciones de mi tierra, a nuestra identidad, a nuestra forma de vivir estas celebraciones (...) estoy encantado de estar aquí”, dijo Banderas, de 65 años, a los reporteros.
“Para mí, la Semana Santa es la Fundación Lágrimas y Favores, que atiende a causas muy bonitas”, añadió.
Su cofradía es una de las nueve que desfilarán durante varias horas por las estrechas calles del casco antiguo en un domingo soleado, hasta el anochecer.
El Domingo de Ramos, el primer día santo de la Semana Santa, conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén días antes de su crucifixión, que los cristianos recuerdan el Viernes Santo, y su resurrección el Domingo de Pascua.
Las ciudades andaluzas de Sevilla y Málaga acogen algunas de las procesiones más populares y fastuosas, con tronos profusamente decorados y cientos de penitentes, pero en toda España se celebran actos religiosos de todo tipo.
En Cabra, un pequeño pueblo en las montañas cercanas de Córdoba, además de los fieles que marchan portando las tradicionales palmas, 12 de ellos representaron a los apóstoles de Jesús con máscaras que reproducían sus rostros.
A lo largo de la próxima semana, miles de penitentes cargarán y acompañarán las antiguas y veneradas imágenes de Jesús y de la Virgen María en sus enormes tronos, mientras cientos de miles de residentes y turistas llenan las calles para verlos desfilar, cantando himnos, arrojándoles flores u observando un silencio solemne.

