El misterio del gemelo perdido en Adjuntas que sigue sin resolverse tras casi 50 años
Un hombre de 51 años revive el dolor de haber perdido a su hermano gemelo cuando ambos eran apenas bebés.

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A Antonio Torres Irizarry le provoca gran sufrimiento recordar que ha vivido toda su vida con una parte de su ser extraviada.
El hombre de 51 años tan solo tenía 22 meses de nacido cuando su hermano gemelo, Ángel, desapareció del patio de su casa en Adjuntas. Ambos jugaban juntos pero cuando su madre fue a buscarlos, solo lo encontró a él.
“Recordarme es sufrir”, mencionó.
Tan reciente como el año pasado, Torres Irizarry recibió la visita de agentes de Interpol que lo entrevistaron. La visita se dio tras el reinicio de las operaciones de esa organización en la Isla. Comentó que en aquel entonces, le dijeron que iban a utilizar una herramienta de inteligencia artificial en el caso de la desaparición de su hermano.
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Precisamente el caso de Ángel, desaparecido el 6 de julio de 1976, es uno de los 31 casos que aparecen en el portal de NAMUS.gov, un sistema en el que se registran las personas desaparecidas, cuerpos sin identificar y cuerpos no reclamados en todos los Estados Unidos (incluyendo Puerto Rico) y que tiene la capacidad de notificar a las agencias de Ley y Orden si alguna de esas personas desaparecidas emerge en algún lugar, o si encuentra una posible identidad que coincida con alguno de los cuerpos sin identificar.

Si en algún momento, alguien con las características de Ángel intentara abordar un avión, fuese intervenido por la Policía o su cuerpo llegara a una morgue, NAMUS generaría una alerta notificando a los agentes que tienen el caso, de una coincidencia con la persona reportada desaparecida y los investigadores se verían obligados a responder la alerta, estableciendo contacto.
Al preguntársele que cree que ocurrió con su hermano, Antonio afirmó que se lo llevaron y que está vivo, posiblemente en los Estados Unidos. “Alguien que necesitaba un hijo se lo llevó”, añadió, dejando entrever que fue posiblemente un vecino cercano.
Esa fue la teoría que predominó por años en Adjuntas. Que su hermano fue secuestrado por un miembro de una familia acaudalada del sector.
“A la semana se fueron ellos. Ellos mismos se fueron poco a poco”, recordó Torres Irizarry, al tiempo que reveló que frecuentemente navega la Internet, intentando localizar miembros de las cerca de 100 familias que una vez vivieron en el hoy casi desolado sector, con la esperanza de toparse con información que pueda llevarlo a localizar a su hermano.
La desaparición de Ángel ha cobrado un precio muy alto. El tema no se discute en su hogar para evitar abrir heridas dolorosas. “El tiempo sana las heridas”, comentó el hombre.
Tras décadas de buscar a su hijo y de dar constantes entrevistas tratando de dar a conocer el caso de Ángel, hace poco más de 10 años la familia también decidió evitar que su madre tocara el tema públicamente, para evitar que su salud se vea afectada.
Antonio y sus padres no son los únicos que ansían que su gemelo idéntico aparezca. Y es que además, Ángel tiene otros tres hermanos menores, que anhelan y sueñan con que ese hermano al que nunca han conocido regrese a su hogar y vuelva a estar en los brazos de su madre algún día.


