El mayor anhelo de Gendy Rivera Nevárez, cuya criatura nació a los siete meses de gestación mediante una cesárea de emergencia, es poder estrechar entre sus brazos a la niña.

La mujer resultó gravemente herida en un accidente de tránsito el mes pasado en Manatí junto a su esposo y a su hijo adolescente, cuando salían de la celebración de su “baby shower”.

Tanto ella, como su esposo, Carlos Meléndez Guadalupe, estuvieron en estado crítico.

“Gendy se ha ido recuperando de manera especial. Ya está deseosa de salir del hospital. Así que poco a poco va conectando sus pensamientos. Ya va recordando los detalles, ya sabe de su bebé y está deseosa de tener en sus brazos a su pequeña niña”, compartió el religioso Max Martínez Nieves, pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en Vega Alta.

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La recuperación en corto tiempo del matrimonio, que se vio involucrado en un accidente de tránsito en la noche del 26 de septiembre en la intersección de las carreteras PR-149 y PR-643 en Manatí, ha sido considerada como milagrosa, subrayó Martínez Nieves.

A ambos se les removió recientemente el ventilador mecánico que les asistía, lo que ha permitido que comenzaran a comunicarse.

Su hijo mayor de 13 años, quien también resultó herido en el accidente, asiste a sus citas médicas y está en proceso de sanación.

Carlos Meléndez Guadalupe, su esposa, Gendy Rivera Nevárez, y su hijo sufrieron un grave accidente de tránsito en Manatí el sábado, 26 de septiembre de 2026.
Carlos Meléndez Guadalupe, su esposa, Gendy Rivera Nevárez, y su hijo sufrieron un grave accidente de tránsito en Manatí el sábado, 26 de septiembre de 2026. (Facebook / Gendy Rivera)

“La bebé está chulísima, está creciendo, está respondiendo. Lo más que nos impactó es que su hermanito tuvo la oportunidad de tenerla en sus brazos y cuando comenzó a hablarle esa pequeña abrió los ojos para mirar a su hermanito. Fue verdaderamente impresionante, porque su hermanito siempre le hablaba a través del vientre de su mamá, así que ya hay una conexión directa de un familiar con esa niña. Estamos agradecidos a Dios por eso. Los abuelos han podido ver la niña”, explicó Martínez Nieves.

Sobre la salud de Meléndez Guadalupe, quien confronta un poco más de dificultad, explicó que recibe terapias para fortalecer sus pulmones.

“La operación de Carlos ha sido muy difícil. Han tenido que colocarle las costillas otra vez en su sitio, así que hay que mantenerlo más tiempo calmado, sedado. Gracias al Señor ya lo desentubaron, así que está ahora con terapias para que sus pulmones vayan fortaleciéndose una vez más y pueda respirar, así que eso va a tomar su tiempo”, detalló el pastor.

Ambos padres tendrán que ser sometidos a otras cirugías y tratamientos para continuar con su recuperación.

“El caso de Gendy ha sido un milagro que Dios ha permitido… El cuadro (clínico) de Gendy era sumamente crítico, los médicos entendían que no había mucha esperanza, pero nuestra esperanza está puesta en Jesús y Él ha hecho el milagro. Así que, agradecemos a Jesús. Gendy sigue recuperándose de manera muy especial ya está comunicándose”, exclamó.

Todas las noches a las 7:00 p.m. cuando termina la hora de visita del Hospital de Trauma en el Centro Médico de Río Piedras, llevan a cabo un servicio de alabanza, reflexión y de oración cuya participación es cada vez mayor, ya que se han integrado familiares de pacientes que se encuentran recluidos.

“Dios no nos ha dado solo la oportunidad, no solamente de bendecir a los médicos, a los que están allí en trauma, sino a todas esas personas que tienen familiares en cuidado especial, en el Hospital Industrial, en el Hospital Municipal, ellos se acercan allí a pedir intercesión por sus familiares”, narró Martínez Nieves.

Quienes deseen ayudar a la familia afectada con sus gastos médicos, puede hacerlo a través de GoFundMe.

El accidente

Los hechos ocurrieron a las 11:50 p.m. cuando la familia se dirigía a su hogar. Fue entonces cuando Edward J. Rivera Cordero, de 23 años y residente en Hatillo, que manejaba una camioneta marca Dodge RAM 1500, color negro, del año 2025, presuntamente, al llegar a la intersección frente al semáforo con luz roja, continuó la marcha.

Por tal negligencia impactó con la parte frontal el lado izquierdo de la guagua Nissan Rogue, del año 2019, color gris, conducida por Meléndez Guadalupe, de 40 años, quien tenía la luz a su favor.

Fue necesario que a Rivera Cordero se le tomaran muestras de sangre mediante una orden de allanamiento solicitada al tribunal ante su negativa de someterse al proceso voluntariamente.

Los análisis los realiza el Laboratorio de Toxicología del Departamento de Salud y todavía no han sido dados a conocer, indicó por su parte, el teniente Rodolfo León, director auxiliar del Negociado de Patrullas de Carreteras.

Los investigadores han continuado recopilando vídeos de seguridad, entre otra evidencia, que ya fue entregada a la fiscalía, mientras los heridos se recuperan y se encuentren en las condiciones adecuadas para prestar sus declaraciones.