Tras haber sido operado el domingo, el buzo y rescatista de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias (OMME) de Arecibo, Ángel “Sea Hunt” L. Rosa, quien resultó herido tras ser arrastrado por una ola el sábado mientras participaba en las labores de rescate del cuerpo un bañista que se ahogó el Jueves Santo en la playa La Poza de las Mujeres en Manatí, podría ser sometido a una segunda cirugía en los próximos días.

Desde la habitación en la que convalece en el Centro Médico de Río Piedras, Rosa dijo vía telefónica a Primera Hora que sufrió una herida muy profunda en el brazo derecho, que posiblemente requerirá que se le implante tejido, para que pueda sanar completamente. La herida se produjo cuando intentó protegerse el rostro y la cabeza con sus brazos, en momentos en que el fuerte oleaje lo arrastró a él y a su compañero buzo Pablo Ocaña, contra la formación rocosa bajo el que se encontraba atrapado el cadáver de Jonathan Luis Michell Álvarez, de 24 años y residente de Bayamón.

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“Cuando yo sentí que la ola me arrastró, mi reacción fue hacer una cruz sobre mi cabeza con los brazos, para protegerme la cara y la cabeza”, narró el veterano rescatista, quien días antes del incidente había grabado un vídeo en redes sociales con el exdirector del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), Nino Correa, orientando al público sobre que hacer en situaciones como esta.

Los rescatistas Angel L. "Sea Hunt" Rosa (izquierda), y Pablo Ocaña.
Los rescatistas Angel L. "Sea Hunt" Rosa (izquierda), y Pablo Ocaña. (Facebook)

Añadió que inmediatamente, su instinto lo llevó a nadar hacia la superficie, siguiendo la claridad, para ponerse a salvo, e intentar localizar a su compañero, quien ya se hallaba en la superficie. De inmediato, ambos buzos se preguntaron el uno al otro como se encontraban e instintivamente, Rosa contestó que bien, aunque ya se había percatado que estaba herido y sangraba profundamente.

Tan pronto lograron ser divisados por el helicóptero de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción, FURA, que se acercó para auxiliarlos, ambos se preguntaron cuál de los dos sería izado primero del agua, y Rosa intentó que fuera su compañero quien fuese rescatado primero, pero ya el otro buzo se había percatado de sus heridas y le indicó “te vas tu primero”.

Una vez en el helicóptero, el buzo recuerda que lo primero que pidió fue agua y a renglón seguido le indicó a uno de los agentes en el helicóptero que había perdido mucha sangre y que posiblemente se iba a desmayar. Desde el helicóptero, los uniformados hicieron gestiones para que una ambulancia lo recogiera a la mayor brevedad, tras lo que se desarrolló un operativo en tierra para trasladar a ambos buzos al Centro Médico.

Ocaña fue dado de alta el lunes y convalece en su hogar tras los traumas sufridos.

Mientras, el veterano rescatista y pescador, quien posiblemente permanezca hospitalizado una o dos semanas, se mostró complacido con las atenciones que ha recibido en la institución, e incluso recordó como el domingo, uno de los cirujanos se presentó en su habitación y le dijo “usted es el héroe de Puerto Rico y yo lo voy a operar hoy.

Tanto Rosa como Ocaña son dos veteranos rescatistas de la OMME de Arecibo, entrenados en búsqueda y rescate tanto en tierra como en el mar, y han participado en múltiples operaciones de rescate en diferentes pueblos de la Isla como países cercanos. Rosa también es voluntario del equipo PRUSAR, un equipo multidisciplinario de emergencia del NMEAD, compuesto por voluntarios asignados a varias áreas, como equipo médico, de búsqueda, de rescate, “hazmat”, logística, planificación, entre otros, que se activa en caso de desastres, tanto en Puerto Rico como en el exterior, de ser necesario.