Los supuestos pagos ilegales que realizó la “recepcionista-secretaria” de la Cámara de Representantes, Frances Acevedo Ceballos, a la exrepresentante María Milagros “Tata” Charbonier Laureano, no figuran en los informes financieros que esta radicó ante la Oficina de Ética Gubernamental (OEG).

No obstante, estos informes financieros abrieron la puerta para que la defensa le diera importancia a un reporte que hizo la exlegisladora en cada año que sometió la documentación para hacerle constar a la agencia de que recibía un dinero para el cuido de una tía, la cual estaba encamada.

Los informes también dan constancia de que la exfuncionaria no pagaba sus deudas de los préstamos estudiantiles con el Departamento de Educación federal. En ocasiones, tampoco pagó lo que adeudaba al Servicio federal de Rentas Internas (IRS, en inglés).

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Así lo hizo constar el director auxiliar del área de auditoria de informes financieros, Héctor Ramón Blaudell Viera, durante su testimonio en el quinto día del juicio por corrupción pública que se realiza contra la exlegisladora y su esposo, Orlando Montes Rivera, en el Tribunal federal de Distrito, en Hato Rey.

Durante su testimonio, el funcionario destacó que Charbonier Laureano marcó en “No” consistentemente a la pregunta que se incluye en los informes sobre si recibió regalos o reembolsos que exceden $250 o más de amigos o familiares.

Mientras, en un área que se le requirió presentar “cualquier tipo de ingreso que se reciba no importa la fuente”, tampoco incluyó los supuestos pagos de soborno que alega la Fiscalía federal que le pagaba Acevedo Ceballos cada dos semanas. Sólo incluyó su salario de legisladora, ascendente a $73,775 anuales, el sueldo de su esposo cuando laboraba y el ingreso de su tía encamada, la cual cuidaban.

Además, se dio a conocer que Charbonier Laureano suscribió declaraciones juradas entre el 2017 al 2019 para establecer que “mi única fuente de ingreso fue el salario correspondiente a legisladora”.

Los detalles surgieron luego de que la fiscal federal María L. Montañez Concepción repasara los informes financieros de Charbonier Laureano desde el 2015 hasta el 2019.

Endeudada y no pagaba

Para este periodo, la exlegisladora indicó que su unidad familiar estaba compuesta por su suegra, su esposo, su hijo y su tía encamada.

Trascendió del informe del 2015, que Charbonier Laureano recibió el salario cameral de $73,491, su hijo recibió un pago de Rehabilitación Vocacional de $360 y que cuidó a su tía Amelia Laureano, que ingresó unos $12,000. Esto llevó al ingreso familiar a $85,851 anual y una deuda ascendente a $216,487.

Alegó que terminó el año con $16 en su cuenta bancaria. Para ese año 2015, no pagó sus deudas de $37,943 con el IRS ni de un préstamo estudiantil, que ascendía a $72,926.

Sí aceptó que pagaba una deuda de una tarjeta de crédito American Express, la cual ascendía a $30,584.

Para el año fiscal 2016, la unidad familiar de Charbonier Laureano registró un ingreso de $85,775, devengando Charbonier Laureano $43,775. Mientras, sus deudas incrementaron. Volvió a registrar que no pagó al IRS y su deuda era $61,184. Tampoco pagó sus préstamos estudiantiles, de los cuales tenía una deuda de $72,926 y otra de $99,000, que no se registró en el 2015.

Volvió a alegar que pagó la tarjeta American Express y debía $26,994.

Mientras en el 2017, se destacó que el esposo de la exlegisladora comenzó a trabajar en el Fondo el Seguro del Estado con un salario de $70,664. En los periodos del 2015 y 2016 este no registró ingresos. Este cambio llevó a la familia a tener ingresos totales de $167,439.

Se volvió a repetir el hecho de que no pagó sus préstamos estudiantiles y que pagó $1,200 al IRS.

“Para este año se reportó $242,175 en deudas”, dijo el testigo.

En el 2018, entretanto, la exlegisladora tuvo los mismos ingresos. Registró deuda con el IRS de $58,784, ya que volvió a pagar $1,200. Permaneció con las mismas deudas de préstamos estudiantiles, ya que no realizó pagos.

Su deuda con la tarjeta de crédito, la cual dijo pagar con su ingreso, estaba en $45,124.

El total de sus deudas para el 2018 era de $243,196.

Mientras, en el 2019, la unidad familiar tuvo un ingreso total de $156,439 y deudas de $240,251.

Entre las deudas, había una del IRS por $57,504, de la cual ese año pagó $1,200, los mismos préstamos estudiantiles antes detallados y de los que no emitió pagos, así como $45,124 de la American Express, la cual dijo pagó alrededor de $44,994 con su salario.

En el contrainterrogatorio, el abogado de defensa, Francisco Rebollo, se centró en el dinero que recibía Charbonier Laureano de parte del hijo de su tía para que la cuidara, ya que era una persona encamada. Esta cifra que recibía la exlegisladora para “cubrir el cuido y las necesidades” de su tía, fluctuaron entre $12,000 a $10,000 al año.

El testigo tuvo que aceptar que los depósitos que hacía el hijo de la tía a la exlegisladora no eran todos los meses por la misma suma. Dijo desconocer el acuerdo que tenía la familia para la transferencia de dinero del cuido de la tía.

Pero, hubo una confusión sobre este dinero reportado como ingreso por Charbonier Laureano, ya que se escribió una nota de que el dinero lo recibía su primo.

Rebollo insistió que si el dinero fue reportado como “ingreso” por la exlegisladora, era que lo recibía.

Blaudell Viera afirmó que, “de acuerdo al comentario, es un cuidado compartido, así que yo no puedo afirmar que el dinero llega a la casa de la familia Charbonier”.

“De lo que indica el informe, yo no puedo concluir que el dinero del Seguro Social llega parcial o completamente a la casa de Charbonier”, añadió.

Tras desatada la controversia, la fiscal federal demostró que tenían como prueba giros postales que demostraban que el primo de la exrepresentante enviaba giros postales a nombre de Montes Rivera por el cuido de la tia.

“Se debió haber reportado como recibido por Orlando Montes”, dijo el testigo, al ver los giros.

En el informe, el dinero fue puesto como ingreso de la tía de Charbonier Laureano.

En general, el testigo detalló que la OEG “vela por el que los legisladores vengan a servir a Puerto Rico y no a servirse a ellos mismos”.

Dijo que, para poder indagar en la vida de los legisladores u otros funcionarios públicos, le solicitan la radicación anual de informes financieros. El primero debe ser radicado tan pronto ocupan un cargo. La información solicitada es la que muestre el año previo a entrar en funciones. El último informe debe presentarse a 90 días de cesar en el cargo. Entre los datos que debe incluir, incluye datos financieros de su unidad familiar.

“La importancia es poder monitorear que el funcionario público está llevando un estilo de vida acorde con el salario que está recibiendo”, precisó el funcionario.

Otros testigos

Previo al testimonio de Blaudell Viera, la séptima testigo en el caso lo fue una empleada del Departamento de Educación federal, que ocupa el cargo de analista de servicios financieros en la Administración de Servicios de Rehabilitación del Departamento de Educación federal. En esencia, la mujer corroboró la llegada de fondos federales a Puerto Rico durante los años del 2017 al 2020, periodo en el que se imputa a Charbonier Laureano y su esposo haber participado en un esquema ilegal.

En esencia, la mujer confirmó el testimonio vertido ayer, jueves, por el secretario de Hacienda, Francisco Parés Alicea en torno al recibo de dinero para el programa Independent Living Services, que es para envejecientes y no videntes.

También tesificó durante el juicio federal el agente Israel Simon, del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), y Arnold Rivera Agosto, a cargo de transacciones entre bancos y transacciones internas del First Bank.

Simon, en esencia, informó que ocupó un iPad y un iMac en la residencia de Charbonier Laureano, durante el allanamiento realizado el 15 de julio de 2020. Además, certificó que él no encontró dinero en efectivo en esta visita.

Mientras, Rivera Agosto estableció que los servidores del banco están en Milwaukee, por lo que las transacciones realizada por Acevedo Ceballos al depositar cheques a través del sistema ATH se procesaron en Estados Unidos.

Charbonier Laureano y Montes Rivera están acusados de cargos de conspiración, robo, soborno y comisiones ilegales en relación con programas que reciben fondos federales, fraude electrónico por servicios honestos, así como dos cargos de lavado de dinero. Contra la exrepresentante también pesa un cargo de obstrucción a la justicia por destruir datos en su teléfono celular.

Según alega la Fiscalía federal, Charbonier Laureano infló el salario de Acevedo Ceballos hasta llevarlos a $8,000 mensuales para que esta devolviera a la familia entre $1,000 a $1,500 bisemanales. Se alude que, bajo este esquema, la exlegisladora habría recibido unos $100,000 desde septiembre de 2017 hasta verano del 2020.

Acevedo Ceballos también figuraba en la acusación. Esta se declaró culpable el pasado 7 de noviembre de “soborno relacionado con programas que reciben fondos federales”. No figuraría como testigo, aunque su nombre ha salido a relucir durante el juicio.

El cuarto acusado en este caso lo fue el hijo del matrimonio, Orlando Gabriel Montes Charbonier. Sin embargo, no figurará en el juicio, ya que se acogió a un programa de desvío, en el cual tendrá que aceptar un grado de responsabilidad y cumplir ciertos criterios que le impondrán. Al cabo de cumplidos, se le desestimarían los cargos.