Ajuste el bolsillo... otra vez por aranceles
Experto advierte que el anuncio del presidente Donald Trump provoca incertidumbe económica que lleva a muchos comerciantes a vender más cara su mercancía.

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La nueva ronda de aranceles contra varias naciones anunciada por el presidente Donald Trump, podría generar un aumento en los precios que paga el ciudadano promedio por un sinnúmero de artículos, independientemente de si esos impuestos, finalmente, llegan a ponerse en efecto o no.
Según explicó el economista José Alameda, catedrático del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, tal anuncio, como ha ocurrido ya con otros similares hechos por el presidente Trump, suele generar una incertidumbre tal que lleva a no pocos comerciantes a subir sus precios, en anticipación a la posibilidad de que tengan que pagar más en aranceles por los productos importados.
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“El problema es que muchas de las empresas, antes de comprar, aumentan los precios. O sea, yo vendo abanicos, viene Trump y dice: ‘voy a poner aranceles a los abanicos que vienen de China’. Entonces, yo comerciante, voy a ajustar los precios ahora y le digo a todo el mundo que es que Trump se volvió loco y le puso aranceles a esto, ‘no es culpa mía’. Y es posible que eso suceda, que haya comerciantes que ajusten esos precios”, consideró Alameda.
“Genera esa incertidumbre. El problema es que, antes que llegue (el arancel) yo quiero estar seguro de que puedo comprar. Me van a aumentar los costos de los próximos abanicos, pues a este que estoy vendiendo le meto un peso más, pa entonces tener el cash flow pa comprar lo próximo. Eso puede suceder y, de hecho, sucede. Es muy común. Esto no es una maldad de los comerciantes. Es la naturaleza del alacrán. ‘El alacrán te va a morder’. Así es que funciona el sistema”, explicó.
Así las cosas, recomendó al público en general que, si tiene que hacer alguna compra importante y puede hacerlo pronto, no espere y la haga lo antes posible para que se evite esa posible alza en precios.

“Si tienes que comprar algo, y que sea importante de precio, trata de comprarlo adelantado. Si vas a comprar, digamos, un abanico que viste y que vale $100, trata de comprarlo ahora, porque puede ser que mañana cueste $120”, sugirió. “Compra ahora, porque no esperes que baje el precio”.
Para que se pueda tener una mejor idea de lo que suponen los aranceles, el catedrático citó un abarcador informe del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico que revela que los aranceles pagados en Puerto Rico, es decir “que nosotros pagamos, y las empresas también, por productos extranjeros”, se dispararon de $237 millones en el 2024, a $920 millones en 2025. Es decir, aumentó en $683 millones en un año, o el equivalente a un 288.7%.
Agregó que, si se mira de manera per cápita, “cada persona en Puerto Rico, incluyendo los bebés, porque los bebés también consumen, y tú posiblemente compras cosas de China que el bebé consume”, esa cifra de pago de aranceles aumentó de $74.40 en 2024 a $289 en 2025. Es decir, “subió $214 por persona, subió 188%”.
El gobierno de Trump impuso nuevos aranceles a 60 países, entre ellos una quincena de América Latina entre los que figuran: México, Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.
Cambio de estrategia
Alameda explicó que, para impulsar la imposición de esta nueva ronda de aranceles, el presidente Trump usa una ley diferente a la utilizada para lanzar los cambios en aranceles que hizo en 2025, pues la justificación que dio entonces, utilizando la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, fue eventualmente anulada por los tribunales, luego de las reclamaciones presentadas por dos empresas privadas importadoras y varios estados.
Detalló que, luego que en febrero pasado el Tribunal Supremo de los Estados Unidos fallara contra los aranceles impuestos por el presidente, el 7 de mayo pasado el Tribunal de Comercio Internacional (USCIT, por sus siglas en inglés) también le falló en contra y sostuvo que los últimos aranceles de 10% impuestos bajo la ley comercial del 1974 “no estaban justificados en virtud de la Ley de Comercio”, pues esa imposición se reservaba más bien para cuando había asuntos de discrimen contra los productos de Estados Unidos o situaciones de ese tipo que derivaban en desbalances comerciales.
“Pero eso no es lo que está pasando. Aquí no hay ningún discrimen contra el comercio con Estados Unidos. O sea, ni Chile, ni Argentina, ni (República) Dominicana, ni el mismo Brasil están discriminando contra ellos. Nadie. Todo el mundo lo que quiere es comercio. Todo el mundo lo que quiere es vivir mejor. Yo te vendo y tú me compras. Entonces, los tribunales le dicen, ‘mire, aquí no hay nada de eso’”, comentó el economista.
En cualquier caso, Alameda estimó que, siguiendo las actitudes mostradas anteriormente por el presidente Trump, al final mucho de lo que anuncia no llega a materializarse.

“Trump siempre, cuando quiere inducir a unos cambios y a unas negociaciones, dice ‘yo soy el poderoso y te voy a ti a colocar arancel’. Los países salían locos, despavoridos, diciendo ‘¡ay, Dios mío! ¿qué vas a hacer? No, espérate. No, no, ven acá, vamos a sentarnos’. Y eso es lo que quizás está buscando. Donald Trump está utilizando los aranceles, que es un instrumento económico, como un instrumento de presión política y diplomática. Pero ¿qué sucede? Una cosa es la economía y otra cosa es la cuestión política y diplomática. Y si yo tengo un problema diplomático contigo, yo lo resuelvo políticamente. Si voy a lo económico, y chavo lo económico, y no resuelvo lo político, entonces, en vez de resolver los problemas, los complico”, evaluó.
En otras palabras, añade un problema económico que no tenía con países como Chile, Argentina o Brasil, “que le ha salido duro, porque es uno de los países más grandes en este hemisferio, y su presidente, Lula da Silva, le ha salido de frente”.
Todavía más, indicó que, aunque Estados Unidos alega que esa acción responde a que tienen un déficit comercial con esas naciones que les impacta negativamente, la realidad es que Estados Unidos tiene un superávit comercial con muchos de esos países.
“Brasil, por ejemplo. Estados Unidos tiene un superávit comercial con Brasil. O sea, en otras palabras, Estados Unidos le vende más a Brasil de lo que le compra. Entonces la pregunta es, si tú estás poniendo aranceles porque tienes un déficit comercial, conmigo no puede ser, porque tú tienes un superávit conmigo. Ahí es donde tú ves la locura”, sostuvo el catedrático, recordando que, en aquella famosa ronda de aranceles de abril de 2025, que llamó Liberation Day, incluyó impuestos a territorios deshabitados y a otros con escasa población que no participan prácticamente del comercio internacional.
“Entonces ahí es que estamos nosotros, en una situación pues difícil de entender”, afirmó el economista.
“Yo creo que esto va a ser debut y despedida. Y va a seguir la misma rutina: hago, amago, digo, trato de levantar la gente, ‘¡ay, virgen!’. Pero ya la gente en el mundo dice, ‘ah, ¿tú lo vas a hacer? Ah, está bien, no te preocupes. Si tú lo haces, yo te los pongo pa atrás. Tú me vas a poner 10, yo te pongo 20. Tú me pones 20, yo te pongo 30. Y nos chavamos aquí todos. O bailamos todos, o rompemos la radiola. Y así de esa manera es lo que estamos viendo aquí con esta vida de locos que nos ha metido Donald Trump”, estimó.


