El municipio de Canóvanas continuaba operando ayer bajo un plan de emergencia ante la falta de servicio de agua potable, según dio a conocer la alcaldesa Lornna Soto Villanueva.

La falta de servicio en Canóvanas y el vecino municipio de Loíza se da como consecuencia de la presencia de aceite y grasa en la estación de bombas de Loíza Valley, donde se realizaron labores de limpieza y se esperaba por el resultado de pruebas al agua para restablecer el servicio, según había dado a conocer la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

“Estamos esperando la información oficial para saber si las pruebas confirman que ya no existe riesgo y si las plantas pueden comenzar a operar nuevamente. Mientras tanto, para nosotros esto es una emergencia real. Tener las plantas principales fuera de servicio pone a la Ciudad en una operación tipo desastre”, expresó Soto Villanueva.

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Agregó que Canóvanas enfrenta un escenario particularmente retante debido a la magnitud de la población y la infraestructura afectada. Detalló que el municipio tiene tres hospitales, cinco centros comerciales, operaciones farmacéuticas, cerca de 18,000 residencias, 1,643 comercios y 46 lotes industriales que dependen de la estabilidad del servicio de agua.

Entretanto, desde horas de la madrugada del lunes, el Municipio mantenía activado su Centro de Operaciones de Emergencia, y el personal de Obras Públicas, Manejo de Emergencias, Canóvanas Saludable y otras dependencias municipales coordinaba la distribución de agua y la atención a los casos prioritarios.

La alcaldesa explicó que la prioridad inicial ha sido atender los hospitales, el cuartel de la Policía, infraestructura crítica, personas encamadas, adultos mayores, comunidades con mayor necesidad y comercios que han enfrentado problemas con sus cisternas.

“Nuestra prioridad es la ciudadanía. Tenemos personas encamadas identificadas a través de Canóvanas Saludable y una población de adultos mayores de cerca de 12,000 personas. Muchas de estas personas no tienen familiares cerca o no pueden subir a verificar una cisterna. Por eso estamos llegando directamente a esos casos”, sostuvo.

Añadió que la demanda de asistencia se ha triplicado, particularmente ayer cuando comenzaron a operar comercios, oficinas médicas e industrias, aumentando la necesidad de agua para operaciones básicas.

El Municipio se encuentra trabajando con camiones cisterna de 2,000 y 6,000 galones, incluyendo unidades asignadas por la AAA y camiones privados coordinados para atender a las comunidades.

De continuar la situación, Soto Villanueva adelantó que solicitará duplicar los recursos disponibles para poder responder a la demanda.

La alcaldesa también informó que se han atendido sectores como San Isidro, el pueblo, urbanizaciones, comunidades con alta concentración residencial, zonas comerciales e industriales, así como casos individuales de ciudadanos que han solicitado asistencia.

En el fin de semana, la AAA informó sobre material aceitoso encontrado en planta de filtros de Canóvanas.
En el fin de semana, la AAA informó sobre material aceitoso encontrado en planta de filtros de Canóvanas. (Carlos Rivera Giusti/Staff)

Soto Villanueva explicó que la emergencia ha obligado al Municipio a reforzar su propia infraestructura crítica, incluyendo edificios municipales, centros de servicios y el centro de envejecientes, para evitar interrupciones en la prestación de servicios a la ciudadanía. Estimó que el impacto económico de la emergencia podría alcanzar cientos de miles de dólares debido a la movilización de recursos, reparaciones, contratación de apoyo y operación continua del personal municipal.

La alcaldesa reiteró que esta situación no responde a un racionamiento programado, sino a una emergencia causada por el hallazgo de un posible contaminante que obligó a detener operaciones.

“Nosotros habíamos trabajado para evitar un racionamiento. La AAA había instalado maquinaria para succionar agua desde las partes más profundas del río y el plan estaba encaminado. Lo que detuvo la operación fue esta situación con el posible contaminante. Por eso es tan importante que se investigue y se atienda con seriedad”, puntualizó.

La alcaldesa hizo un llamado al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), así como a las agencias ambientales correspondientes, para que visiten la zona, evalúen el origen del contaminante y determinen si existen comercios, descargas o escorrentías que hayan podido afectar el sistema.

“Es importante saber qué ocurrió, de dónde salió esta sustancia y cómo se va a evitar que vuelva a pasar. Canóvanas no puede quedarse sin agua por falta de información, coordinación o prevención”, reclamó.

La alcaldesa dejó saber que el Municipio continuará ofreciendo actualizaciones oficiales a través de sus plataformas digitales y exhortó a la ciudadanía a reportar casos de emergencia, particularmente personas encamadas, adultos mayores o familias sin acceso a agua potable, a la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias al 787-876-2465.

“Vamos a seguir trabajando hasta que el servicio se restablezca y hasta que cada comunidad tenga respuesta. Esta emergencia requiere acción, información clara y responsabilidad de todas las agencias involucradas”, insistió la alcaldesa.