El sargazo, esa incómoda y maloliente alga que se ha convertido en un recurrente visitante no deseado de nuestras costas y playas, ha llegado este año en unas cantidades bastante altas y, las inundaciones que se vieron durante la semana pasada, que llegaron a ser extremas en algunas zonas, podrían repetirse en los próximos días a través de todo el archipiélago boricua.

Así lo vaticinó el científico Julio Morell, oceanógrafo químico e investigador principal y director de CARICOOS, el sistema de vigilancia oceanográfica del Caribe, al explicar a Primera Hora que el pronóstico es que “esta semana va a ser crítica también”.

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“Es un evento mayor. Y no ha acabado. De hecho, la temporada no ha acabado. En el Atlántico hay una cantidad significativa de sargazo todavía, que nos puede llegar de una manera u otra. Yo te diría que hay una masa de similar magnitud a la que nos pasó, que está todavía al este sureste de nosotros. Eso quiere decir que el problema puede ser que no vaya a aminorar”, afirmó.

Morell señaló imágenes satelitales que muestran grandes acumulaciones en los mares cercanos y alrededor de Puerto Rico, incluyendo “una cantidad mayor a nuestro este, que es el que más nos amenaza, porque el viento prevaleciente viene desde allá”.

Explicó que, en lo que respecta a las condiciones climáticas, y en particular el viento, “hemos sido poco afortunados”, pues contrario a lo que ocurre usualmente, que esa enorme masa de algas que se forma en el Atlántico se mueve al oeste con los vientos alisios prevalecientes, “cuando tenemos eventos de viento del sur, como ha ocurrido recientemente con este cambio que hemos estado experimentando de patrones de clima, hace que en vez de seguir a lo largo en la misma dirección de la Isla de este a oeste, se dan eventos de viento del sur y entonces coincide con que haya cantidades enormes (de sargazo) en el mar afuera, y lo acerca a la costa. Y eso fue lo que pasó esta semana, tanto en la costa sur como en la costa norte”.

Julio M. Morell, director ejecutivo de CARICOOS
Julio M. Morell, director ejecutivo de CARICOOS (Carlos Rivera Giusti)

El científico detalló que las imágenes muestran “una banda de sargazo al este sureste que es significativa y, si los vientos siguen, podríamos tener en las próximas semanas eventos similares llegando a la Isla. Estimando la velocidad de traslación de la masa, podríamos estar hablando de las próximas dos semanas”.

“Si el viento prevalece del sur sureste, eso nos hace efecto en la costa sur, e inclusive la costa oeste, porque entonces las corrientes dominan entre un lado del sargazo y llega a costas como Boquerón, Puerto Real, etcétera… Pero la combinación de corrientes y vientos ha sido perfecta para que se disperse por toda la Isla. Se alinearon los planetas de una manera incorrecta”, sostuvo.

Evite exponerse

Por otro lado, también hay una “cantidad enorme que está al sur de Puerto Rico, que no ha entrado, que está al sur de La Parguera y del suroeste de Puerto Rico. Eso es serio. Es bien serio”.

Ya para más adelante en la próxima semana, auguró que la situación aminore, “porque ya la imagen de satélite muestras densidades que no son áreas cubiertas homogéneamente, sino que tienen áreas que no están llenas de sargazo, por decirlo así. O sea, que hay un poquito de esperanza”.

El científico confirmó que ha llegado una cantidad bastante grande de sargazo. Tan es así que una persona, usando un dron, estimó unas 80 cuerdas de sargazo “en La Parguera nada más”.

“Y eso es algo que en realidad no lo habíamos visto antes. En el 2025 tuvimos un evento serio, pero no llegó a coincidir que entrara tanta biomasa en un mismo momento, en una misma semana”, sostuvo.

Morell subrayó que una sus mayores preocupaciones en estos momentos “es cuando (el sargazo) se cocina, cuando las bacterias empiezan a descomponerlo, que se acaba el oxígeno, se genera la peste, que es olor que viene del hidrógeno sulfuroso, que puede ser tóxico”.

“O sea, que la gente que detecte el mal olor intenso, que no se quede ahí. Tienes que evitarlo, porque sí es tóxico. Eso se conoce, está documentado”, alertó, explicando que puede producir “dolor de cabeza, náuseas, y puede ser bastante serio, porque compite con el oxígeno. Simplemente hay que evadirlo, hay que evadir esa toxicidad”.

Además, está la preocupación del impacto al ambiente de esas acumulaciones de sargazo, que es algo que “lo vamos a estar monitoreando”.

“Estamos monitoreándolo ya, pero vamos a empezar un monitoreo más detallado, especialmente en La Parguera, porque el evento de hipoxia (falta de oxígeno) probablemente sea quizás el mayor que hemos observado. Nosotros llevamos monitoreando esto desde el 21, y es totalmente predecible, por la cantidad de sargazo que llegó, se tiene que metabolizar por las bacterias, se va a acabar el oxígeno, y (va a afectar a) muchos de los juveniles de los peces comerciales viven en las raíces de los mangles y no pueden salir de ahí porque se los comen. Y se espera que cause una hipoxia extrema y que cause acidificación también en el océano”, comentó.

Abundó que, “nada más con sombrear, por ejemplo, las yerbas marinas, la Thalassias, que son un ecosistema sumamente importante, pues las algas que están en el fondo, le quitas la luz, ya con eso le hiciste daño. Ese es un daño mecánico”.

“Y entonces está el daño químico, que explicaba antes, que se acaba el oxígeno y se produce acidificación, que eso lo estamos monitoreando con una boya”.

Además van a recoger datos adicionales “para ver la magnitud espacial del problema, porque, en este caso, hay tanta biomasa que es totalmente predecible que se va a extender a alguno de los cayos que están más cerca de la costa, y van a sufrir ese impacto bioquímico”.

En resumen, espera un impacto en “todos los ecosistemas costeros, y especialmente en el sur y en el oeste, los sistemas de manglares y arrecifes van a estar expuestos, especialmente cerca de la costa”.

Activo el DRNA

Brendaliz González Méndez, jefa de gabinete y directora de la división legal del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), indicó que, ante esta situación, se ha activado la unidad especializada del sargazo y las operaciones regionales.

Explicó que con los drones que compraron, “nos ayudan a identificar en el océano el movimiento que tienen y hacia donde están dirigiéndose esas manchas de macroalgas”.

“En estos momentos, en Lajas, tenemos la playa Las Crayolas que es una de las que más se ha identificado una acumulación bastante severa, atípica. Inmediatamente movilizamos hacía esa área el equipo y el personal, y el secretario se puso en comunicación con el alcalde, porque nosotros trabajamos lo que es la limpieza, identificar con la sargacera, la excavadora de brazo largo, lo que es la remoción, pero luego hay un trámite para la disposición de esta alga y eso siempre es en colaboración con los alcaldes”, comentó.

Además, mencionó otras áreas con bastante sargazo que se han atendido, como Croabas y Sardinera, en Fajardo; Santa Lucía, en Yabucoa; Vieques; y en el norte desde El Escambrón hasta el balneario de Carolina, incluyendo Condado e Isla Verde, aunque en este último caso no es tan severa la situación.

Explicó que el plan de trabajo que habían trazado para la temporada de sargazo en el DRNA se basaba en una proyección inicial de 55 millones de toneladas métricas para el Atlántico. “No obstante, con la nueva proyección de la NOAA, que identifica unas 102 millones de toneladas métricas, pues ahí se nos complica un poco”

“Por eso es que estamos pidiendo que esos alcaldes de los municipios costeros nos informen con inmediatez de la presencia de sargazo, porque en un día quizás tenga que cubrir dos municipios. Y el movimiento de equipo pesado tampoco es tan simple. Quizás yo pueda coger en la mañana un área y en la tarde otra”, sostuvo.

“Pero, realmente, si fuera mi interés, yo necesitaría mayores partidas presupuestarias para atender esto. Si existiera la oportunidad que se asignaran nuevas partidas, bendecidas sean, porque se nos complicó el panorama”, agregó.

En lo que respecta a la disposición de ese sargazo recolectado, explicó que lo trabajan los alcaldes, ya sea en “vertederos que administran, o unos terrenos que ya tienen las autorizaciones necesarias para almacenar material y demás. Por eso siempre se trabaja en colaboración con ellos”.

Por otro lado, aclaró que, aunque en algunos países se le da algún uso a ese sargazo, “en este momento, en la nación norteamericana, no le puedo dar un uso específico”.

“Sé que personas han tenido unas ideas espectaculares. Tengo una joven que identificó como convertir esto en un material textil, en otros países quizás le den un uso en lo que es la construcción, en las vías, pero en Estados Unidos por el momento no es así. Así que tendríamos unas disposiciones federales que tenemos que cumplir con ellas”, indicó.

En cuanto a otras posibilidades de manejar su recolección, la funcionaria había mencionado que se evaluaban alternativas tales como “establecer unas mallas que pudiesen contener el sargazo, así como unos booms (barreras flotantes ancladas al fondo), que eso sería en coordinación con el Cuerpo de Ingenieros”.

Al preguntársele por detalles, abundó que “se evalúa el utilizar unas mallas que se lanzan desde embarcaciones para capturar ese sargazo que está sobre la superficie del océano”, y “se evalúan unos booms, que ya esto sería debajo del mar. Esta última estará siendo consultado con el Cuerpo de Ingenieros. Pero no se descartan otras alternativas”.

En este sentido, Morell indicó que “eventualmente creo que esto va a girar que se intervenga con el sargazo antes de que llegue a la costa”.

“Lo que se contempla es cosechar el sargazo mientras está afuera para utilizar ciertos materiales que tiene, como minerales importantes, ciertos compuestos orgánicos, y hay mucha investigación en esa dirección, pero todavía no va a resolver todos los problemas, pues uno totalmente predecible es los organismos que viven en estas islas de sargazo, hay tortugas que están protegidas, hay una pesca de peces pelágicos, como los dorados, se asocian a las masas de sargazos. O sea que no es una solución no compleja. Pero eso es lo que se está discutiendo”, sostuvo el científico.