¡Gracias, equipo!: Así se imprimió la última edición de Primera Hora
Prensistas y técnicos compartieron anécdotas y sentimientos durante la jornada final.
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Como en incontables noches, por tantos años, Dennie Placeres verificaba el mínimo detalle de cada esquina del papel todavía húmedo, cada borde, cada letra y cada color.
Ajustaba en los comandos en la computadora y se apresuraba otra vez a la línea de producción. Nada podía fallar, y menos en un momento histórico.
El veterano prensista, con 37 años de experiencia en GFR Media, y todo su equipo empleaban su acostumbrado esmero para que quedara plasmada su pericia al producir la última publicación en papel del periódico Primera Hora.
Con el profundo orgullo de un trabajo bien hecho, lanzaron la edición 7,291 de hoy, jueves, 24 de septiembre de 2026, que luego de 28 años da paso a una etapa del medio a una operación de publicación digital.
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“El trabajo de nosotros es hacer un producto de excelencia que sale para la calle, para la gente, los clientes y los anunciantes. Damos, como de costumbre, el máximo de nosotros en cuestión de calidad”, expresó Placeres.
“Esto es el cierre de una etapa. En el transcurso de tantos años he visto tantos cambios para bien y ahora estamos hablando de servicios digitales. Al cerrar este capítulo, hay que darle paso a otro”, agregó.
Varias páginas de la edición fueron dedicadas a explicar la transición del diario y recogiendo la trayectoria histórica del periódico, que comenzó a publicarse el 17 de noviembre de 1997.
“Primera Hora es, desde el primer día, una apuesta por un periódico distinto, cercano y útil para su lector. Esa apuesta la han sostenido, noche tras noche, las personas que lo dirigieron, escribieron, imprimieron y llevaron a la calle: periodistas, editores, fotoperiodistas, diseñadores, prensistas y los equipos de empaque y distribución. Hoy les damos las gracias, sabiendo que un gracias no alcanza para todo lo que dieron. Ellos construyeron la esencia de lo que Primera Hora 100% digital continuará siendo”, indicó María Luisa Ferré Rangel, principal oficial ejecutiva del Grupo Ferré Rangel y publisher de GFR Media.
Por su parte, María Eugenia Ferré Rangel, presidenta de la Junta de Directores de GFR Media, destacó que la empresa “se ha reinventado una y otra vez, y Primera Hora es parte importante de esa historia. Reinventó en Puerto Rico lo que podía ser un periódico de su formato y hoy sigue innovando en ruta a su ecosistema 100% digital y gratis. Pero ninguna reinvención se hace sola”.
Agregó que al salir “el último ejemplar en papel, pienso en cada persona que con dedicación puso a Primera Hora en manos de su lector cada madrugada. A todos, gracias”.
Se enteraban primero que nadie
Con la unidad 4 de la imprenta a toda velocidad, el prensista Agustín Santiago destacó el alto sentido de responsabilidad que todos siempre han tenido en el equipo de trabajo, que implicaba conocer las noticias de cada portada primero que el resto del país, y asegurarse de que llegaran bien al público.
“Siempre dimos el 100%. Siempre queríamos que saliera a la calle como tenía que salir. Estamos orgullosos, y hasta el último día, con las botas puestas”, manifestó Santiago.
“Nos vamos orgulloso de aquí porque ha sido un trabajo que nos ha dado mucha vida. Estamos eternamente agradecidos”, añadió.
A su vez, Iván Sánchez Vargas, con 22 años en el equipo de la imprenta, también recuerda con cariño la responsabilidad compartida de conocer primero que nadie las noticias que iban al papel y encargarse de que salieran adecuadamente.
“Teníamos primero que corroborar que no saliera con errores a la calle”, contó Sánchez Vargas. “A veces nos chocaba lo primero que veíamos, noticias bien impactantes. A veces nos enterábamos y queríamos... pero obviamente, no... Pero nos quedábamos con ansias, viendo que eso lo tiramos nosotros”, compartió.
“Es una responsabilidad bien grande. Lo que sale ahí tiene el nombre de nosotros. Somos los encargados que se vea bien. Es un orgullo”, apuntó.

Años de compromiso y dedicación
Mientras completaban la complicada tarea de asegurarse de que los gigantescos rollos de papel estuvieran bien instalados en la enorme máquina, Pedro Fuentes y Brunilda de Jesús Ayala recordaron cuando comenzaron en sus respectivas labores entre 1982 y 1983, viviendo el traslado la imprenta de El Nuevo Día desde Puerta de Tierra, en San Juan, al edificio en Guaynabo en 1986.
“El viejo mío trabajaba en Puerta de Tierra en Corrección y ahí empecé yo en el ‘insert’. Seguí escalando pasando a paletero y cuando llegamos acá se imprimían 27 revistas”, relató Fuentes, en referencia a las publicaciones dominicales de El Nuevo Día.
Por su parte, De Jesús Ayala resaltó que a mediados de 1980 superó dudas de algunas personas para demostrar que podía llevar a cabo el trabajo en la imprenta, donde se ha desempeñado en múltiples funciones.
“Me metieron miedo, pero vieron el trabajo que hacía era impecable”, puntualizó la veterana de 43 años de experiencia.
Para el último ejemplar de Primera Hora, De Jesús Ayala demostraba la meticulosa labor que representaba asegurarse de que los “patrones” en el rollo de papel quedaran adecuadamente reparados para que no se interrumpiera la producción.

“Ha sido una experiencia super. No todo el mundo hace el mismo trabajo. No todo el mundo quiere trabajar de noche. Aquí estamos hasta el final”, expresó De Jesús Ayala.
El recuerdo más compartido entre los integrantes del equipo que ha marcado sus carreras en la imprenta fue la labor que desempeñaron durante los días, semanas y meses que siguieron al huracán María.
“Muchos abandonamos a nuestras familias para estar aquí en la emergencia, para poder sacar el periódico en papel, porque las comunicaciones se cayeron”, detalló Juan Aponte, miembro del equipo de la imprenta desde hace 35 años.
Recordó que “fue un esfuerzo con conjunto de todo el equipo, para poder sacar el periódico, para informar a la gente”.
“Fue duro y fuerte trabajar en ese tiempo, pero fue gratificante, porque sabíamos que estábamos llevando la información a la gente”, abundó. “Estaban desesperados por saber lo que estaba pasando”.
Para Wilson Casiano, supervisor de producción, y quien lleva 36 años en la compañía, publicar la última edición representaba un momento de múltiples emociones.
“Todos tenemos un sentido de pertenencia en este trabajo. Desde que llegamos, nos enfocamos de que todo esté bien y si hay errores. Los he visto muchas veces y a veces los he arreglado”, expresó Casiano.
“El 100% de los empleados tiene el compromiso. Lo han demostrado desde el primer día, hasta el último día, que se quedan hasta el último momento que esté corriendo”, afirmó.


