El embate del huracán María no solo dejó a los estudiantes sin clases por los destrozos causados en cientos de escuelas públicas, sino también sin terapias y sin servicios de Educación Especial.

Pero para un  niño con impedimentos o condiciones de salud, permanecer en la casa indefinidamente sin servicios de agua potable o luz podría tener consecuencias más allá de las estrictamente académicas, reconoció el secretario asociado de Educación Especial, Eliezer Ramos Parés.

Al igual que con el reinicio de clases,  se desconoce cuándo podrían comenzar de nuevo los servicios a esta población, señaló.

Niños con problemas ortopédicos que no reciban su terapia física podrían enfrentar problemas musculares. Niños con impedimentos múltiples que no reciban terapia para la disfagia enfrentarán retos para comer pues se les dificulta tragar. Menores con autismo que no reciban su terapia educativa perderán en  semanas las destrezas que les tomó meses aprender. La lista es grande.

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“Es un escenario complicado, pero reconozco la necesidad de nuestros niños de recibir estos servicios lo más pronto posible”, destacó el secretario asociado.

El 77% de las terapias -que oficialmente se llaman servicios relacionados- se ofrecen en las escuelas públicas, detalló Ramos Parés. Al momento no hay un inventario de los daños que el huracán María dejó en los planteles. El Departamento de Educación tiene 102,171 estudiantes de Educación Especial, a los que ofrece 197,685 servicios, añadió.

Educación ofrece los servicios relacionados a través de corporaciones que contrata anualmente. Las comunicaciones que ha recibido Ramos Parés son de parte de proveedores que le informan que están listos para operar.

“Nuestras familias han sufrido mucho”, sostuvo el funcionario.

De eso está consciente Olga Rosado, madre de una niña de Educación Especial y activista de los derechos de esta población. Más allá de los servicios educativos, Rosado expresó preocupación por las situaciones que  amenazan la vida de algunos menores con impedimentos. “Sabemos que estamos en una emergencia, así que por los asuntos académicos no me preocupo. Lo que de verdad tenemos que atender es al niño con ventilador que depende de una planta eléctrica para vivir y que los papás quizás no consiguen gasolina, los niños de familias que han perdido sus casas, los nenes con autismo que están en una situación precaria... Entiendo que se debe identificar a estos niños para que el gobierno se pueda movilizar y hacer algo”, manifestó.

Pero los problemas de comunicación que aquejan al país dificultan identificar las necesidades inmediatas de esta población. Los Centros de Servicios de Educación Especial (CSEE) -que son oficinas que atienden directamente a las familias y coordinan los servicios que necesitan los menores-  están fuera de operación y las oficinas de nivel central operan de forma limitada debido, además, a la falta de servicio eléctrico, dijo.

"Esto es súper complejo, pero vamos a poner todo nuestro esfuerzo para asegurar las condiciones necesarias para nuestros niños", expresó el funcionario, al destacar que recopilan datos para desarrollar estrategias que permitan que los estudiantes regresen a clases o reciban servicios de otra manera.

El regreso a clases de algunos estudiantes de Educación Especial  podría ser más complicado que para niños de la corriente regular, pues hay menores que necesitan que el plantel tenga servicio eléctrico para prevenir complicaciones, indicó.

"Es importante reconocer que los servicios relacionados están atados a lo académico. En la medida que vayamos reanudando los servicios académicos se reanudan todos los servicios", destacó Ramos Parés. Sostuvo que los empleados de los CSEE, los facilitadores, los maestros de Educación Especial y los asistentes de servicios educativos deben comunicarse con sus supervisores inmediatos o presentarse a las escuelas en las que laboran, en la medida que las circustancias se lo permitan.

Asimismo, indicó que a causa de la emergencia provocada por el huracán María se detuvieron todos los procesos de querellas administrativas.