Un vuelo de Puerto Rico a Chicago terminó en tensión a bordo cuando un pasajero presuntamente intentó abrir una puerta de emergencia a 30,000 pies de altura.

El incidente ocurrió el pasado 31 de mayo a bordo de un avión de Frontier Airlines, informó FOX 8. También se alega que el pasajero agredió a un empleado que estaba fuera de servicio e intentó intervenir.

Fue entonces cuando otro pasajero logró controlar la situación. Este héroe sin capa, identificado como Josh Longood, de 37 años, quien regresaba de la despedida de soltero de su hermano en Puerto Rico, es expeleador de artes marciales mixtas y cinturón negro de jiu-jitsu brasileño.

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“Sabía que tenía que ser yo quien interviniera y sabía que podía hacerlo de forma segura sin que nadie resultara herido”, comentó Longood a FOX 8.

“Ya estaba preparado. Tenía los pies en el pasillo y sabía que iba a hacer algo descabellado. Así que, tan pronto se lanzó, simplemente lo controlé de manera segura y lo empujé contra la ventana”, relató.

Con ayuda de otros viajeros, el sospechoso fue amarrado con un cinturón de seguridad y sujetadores plásticos. No obstante, continuó tratando de liberarse, por lo que Longood lo mantuvo inmovilizado durante unos 30 minutos hasta que el avión aterrizó de emergencia en Miami.

“Comenzó a soltarse mientras descendíamos hacia Miami, así que simplemente me senté con él y lo mantuve inmovilizado. Básicamente, lo traté como a un niño pequeño haciendo una rabieta: lo sujeté y hice lo que tenía que hacer”, explicó.

El pasajero fue identificado como Juan Gabriel Reyes, de 51 años, y enfrenta cargos por el presunto ataque a un empleado de la aerolínea.

Se alega que Reyes manifestó que quería salir del avión, ignoró las órdenes de la tripulación para que tomara asiento, intentó entrar a la cabina de los pilotos y, además, orinó el piso de un baño durante el vuelo, informó WSVN 7 News.

Longood indicó que sospecha que el comportamiento de Reyes estuvo relacionado con el consumo de alcohol.