El reciente anuncio de que se proyecta un aumento de 3.6% en los pagos del Seguro Social para el 2027 por concepto de lo que se conoce como el ajuste por el costo de vida (COLA, en inglés), lo que equivale a un aumento promedio de $75 mensuales adicionales, si bien es bienvenido, podría no tener en Puerto Rico el mismo impacto que tendrá en los Estados Unidos.

Según explicó José Acarón, director estatal de AARP Puerto Rico, entidad sin fines de lucro, no partidista, dedicada a promover el bienestar de las personas de 50 años o más, el Seguro Social “es el principal pilar de la estabilidad económica de la gente, no solamente en el retiro, porque tenemos 851,795 residente en Puerto Rico que reciben los pagos del Seguro Social, pero entre esa gente estamos hablando de que hay 124,000 personas con discapacidades, 146,000 que son sobrevivientes y casi 43,000 niños”.

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“O sea, que esto es mucho más allá, y constituye algo importante a la economía de Puerto Rico. Estamos hablando que tiene una inyección de $12,800 millones. Porque siempre se habla de lo que recibe una persona, pero hay que hablar del macro, de qué pasaría con la economía de Puerto Rico, y cómo ese aumento de $75, aunque suena poco, si lo pones agregado estamos hablando de cientos de millones de dólares extra a la economía”, agregó, al tiempo que enfatizaba en que el Seguro Social no debe verse como un beneficio, “porque esto no es un programa asistencial, es un programa donde tú has pagado toda tu vida laboral, y tú recibes un pago de vuelta”.

Aunque celebró el ajuste, cuestionó si ese dinero extra sería suficiente para palear el aumento en el costo de vida, sobre todo si se toman en cuenta las situaciones particulares que vive Puerto Rico, así como el hecho de que “la inflación en los medicamentos, generalmente, es tres veces más alta que la del mercado general, y sabemos que la gente mayor toma muchos medicamentos”.

José Acarón, director estatal AARP Puerto Rico



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José Acarón, director estatal AARP Puerto Rico ####### Foto por: Xavier Araújo | GFR Media xavier.araujo@gfrmedia.com Araujo (Xavier Araújo)

En lo que concierne a Puerto Rico resaltó que el promedio de pagos del Seguro Social a los boricuas no es el mismo que en los Estados Unidos, por lo que en la isla se estaría recibiendo menos de esos $75 al mes proyectados.

Acarón explicó que parte del problema es “más sistémico”, porque “aquí los salarios son más bajos, la gente ha aportado menos, y en promedio el pago de jubilación es de $1,315”.

“Y qué bueno que existe, pero no es suficiente. Y es que supone que el Seguro Social sea un 35% de tu ingreso en el retiro. Se supone que tú tengas ahorros, tus propiedades, inversiones, etcétera, para que el Seguro Social no sea más del 35%. Y aquí en Puerto Rico, prácticamente, el 65% de la población solamente recibe el pago del Seguro Social”, resaltó.

Agregó que para la Isla resulta de tal importancia esa contribución del Seguro Social que el porciento de gente bajo el nivel de pobreza, que ahora mismo cayó a un 39%, aumentaría a un 70% si el beneficio no existiera.

“Estamos hablando de que sobre 251,000 personas en Puerto Rico están por encima del nivel de pobreza gracias al Seguro Social”.

“Por eso estamos hablando de que alivia, pero no resuelve, principalmente por todo lo que ha estado pasando este año, que ha sido lo de la gasolina, por la guerra; los medicamentos, que si tú aumentas más; el costo de energía que aquí es más alto que en Estados Unidos… o sea, todas las cosas que han seguido aumentando. Esto alivia, pero no es suficiente”, aseveró, poniendo el ejemplo de una compra que había hecho ayer este fin de semana en el supermercado, “y compré dos bolsitas y fueron más de $75. Dos bolsitas que ni estaban llenas”.

“Estamos hablando que son implicaciones a nivel nacional, pero aquí tiene otras. El costo de vida, al ser una isla, llegan las cosas más caras, los impuestos, etcétera. Esos $75 se hacen sal y agua (…) Tenemos que tomar medidas individuales de manejo de presupuesto”, exhortó.

Pero, todavía más. Volvamos a la diferencia que existe con relación al promedio en los Estados Unidos.

“Para que tengan una idea, el promedio de los pagos del Seguro Social en Puerto Rico está en $1,315. El promedio en Estados Unidos está en $2,071. Son más de $700 de diferencia, mensuales”, comentó Acarón, agregando que esas cifras se traducen en un promedio de ingreso anual de $15,183 para Puerto Rico, mientras que en los Estados Unidos es de $24,856.

“Así que, para Puerto Rico, no son $75. La media aquí sería $47.34. Y eso ya no son dos bolsas; es una bolsa, y no va muy llena”, afirmó.

Por otro lado, la inflación estimada para Puerto Rico en este 2026 se coloca en “alrededor del 4.6%”, por encima de la cifra en los Estados Unidos, que es de alrededor de 3.4%.

“Y lo triste de esto es que, si vienes a ver, es regresivo, porque si tú usas el mismo porciento para toda la población, oye, hay gente que tiene Seguro Social de casi $5,000, pero hay gente que tiene de $500, y es 3.6% adicional a lo que tú recibes. Estamos hablando que no es lo mismo 3.5% de $5,000, que serían $180. Pero hay gente que no va a estar recibiendo ni $35”, acotó.

“Y tenemos que añadir que en Estados Unidos la gente recibe el Seguro Social Suplementario, que aquí no existe. Así que, si vienes a ver, el 3.6% en Estados Unidos, si ves todos los elementos, hace sentido. Aquí en Puerto Rico, a ser más bajo, al no tener el Seguro Social Suplementario, pues entonces no tiene el impacto que podría estar teniendo”, insistió. “Así que, aquí la historia no es los $75, el 3.6%. La historia es todo lo que hemos hablado, que se te va a hacer sal y agua”.

¿Qué hacer ante tal panorama?

De acuerdo con Acarón, hay que empezar a pensar fuera de la caja, y adoptar cambios en los estilos de vida que permitan suplementar los ingresos del Seguro Social.

“Hay cosas que ya están pasando orgánicamente, pero que Puerto Rico no ha hecho una estrategia de un plan de desarrollo económico donde se incluya a la población mayor. Hay mucha gente que está, por ejemplo, cocinando, vendiendo bizcochos, haciendo sofrito, haciendo velas, tejiendo… la gente está tratando de monetizar sus destrezas y sus pasiones. Esa es una”, comentó.

“Vemos también la gente tratando de volver a la fuerza laboral, para complementar, aunque sea de una forma part time. Pero lo triste de aquí en Puerto Rico es que hay pocas oportunidades de la gente volver a trabajar part time, o algo flexible, que se ajuste a las necesidades de la población y que sigan aportando a las necesidades del País”, agregó.

También sugirió cambios en los estilos de vida, como podría ser adoptar el modelo de vivienda que se conoce como cohousing (covivienda) y que se adoptando en muchas partes del mundo.

“Voy a dar un ejemplo, yo le hablé a tres viudas que viven en la misma calle, y las tres están pagando todo. Ellas pueden mudarse juntas, compartir gastos y se hacen compañía a la vez que están rompiendo la soledad. Y pueden alquilar sus casas y tener unos ingresos extra”, comentó, aunque reconoció que nuestra cultura podría resultar en una barrera para adoptar el cohousing.

“Pero, igualmente, la parte de las comidas, estas tres casas, de estas señoras que viven en una misma calle. Hagan una compra y cocinan para las tres, y pueden compartir gastos. Y van a salir mejor. Lo que hace mucha gente que van a estas compañías como Costco, y dos familias… por ejemplo, yo vivo solo, no puedo ir a Costco, porque son paquetes grandes, pero personas mayores pueden ir hacer una compra y se la dividen. Y pueden hasta cocinar juntas”, sugirió.

Entre las recomendaciones está adoptar el "cohousing", modelo que ya se abre paso en muchas partes del mundo.
Entre las recomendaciones está adoptar el "cohousing", modelo que ya se abre paso en muchas partes del mundo. (Shutterstock)

“O sea, hay que ir yendo más allá y ser creativos de cómo podemos reducir los gastos. Si no quieres llegar al cohousing, quizás una parte intermedia puede ser compartir esos gastos de compras y cocinar juntos”.

Asimismo, exhortó a crear huertos en las urbanizaciones y comunidades como una alternativa para contar con más alimentos.

“Lo que vemos también, y ha salido ya en primeras planas, la gente mayor haciendo Airbnbs en sus viviendas o parte de sus viviendas. Así que la gente se las está inventando y son cosas que tenemos que ver qué podemos hacer para complementar nuestros ingresos, ya sea de pensión, del pago de Seguro Social, etcétera, para subsistir ante lo que está pasando a nivel mundial de la inflación y específicamente de Puerto Rico”, reiteró.

“Hay alternativas, lo que pasa es que tenemos que ser más creativos y tener disciplina y comprometernos a hacer cosas diferentes”.

“Y esto no es que está pasando este año, es que esto va a seguir ocurriendo. Y tenemos otro factor que no podemos controlar, que es El Niño, y cómo va a impactar la agricultura y los aumentos de costos de comida”, añadió. “Así que tenemos que ver qué cosas podemos hacer. Yo creo que, seguir los mismos patrones de lo que siempre hemos hecho, ya no es una alternativa”.

“Qué bueno que viene el ajuste, pero no va a ser gran cosa en Puerto Rico… y a eso le sumas todos esos asuntos que impactan a las personas retiradas aquí en Puerto Rico… y sin el SSI (Seguro Social Suplementario), gastos médicos, transportación… Así que tiene que pensar en alternativas, cohousing, compartir gastos de comida… pensar más allá”, insistió.

Si bien las proyecciones apuntan a 3.5% o 3.6% de aumento en los pagos del Seguro Social, la cifra definitiva se conocerá en octubre, cuando la Administración del Seguro Social haga el anuncio oficial de cuánto será el ajuste por inflación. Dicho cálculo se computa con los datos sobre el índice inflacionario durante los meses de julio, agosto y septiembre.

El informe sobre el Índice de Precios al Consumidor del mes de septiembre se publicará el 14 de octubre y, ese mismo día, el Seguro Social revelará el ajuste por aumento en el costo de vida.

Para referencia, el mes pasado el Índice de Precios al Consumidor reflejó un alza de 3.4% en comparación con el año anterior, una cifra por encima de las proyecciones de los economistas, que se atribuye al alza en el costo del combustible. Sin embargo, ese informe no refleja el aumento en el costo de energía tras el incremento en los precios del diésel, que alcanzaron un récord histórico en días recientes.

Por otro lado, el ajuste por aumento en el costo de vida sigue siendo objeto de críticas por parte de muchos expertos, que, al igual que comentó Acarón, consideran que su impacto no va a la par con el alza inflacionaria en los bolsillos de los adultos mayores.