El bienestar financiero, la falta de ahorros de emergencia y las necesidades no cubiertas de apoyo de salud mental figuran entre los principales retos para la fuerza laboral del país.

Así lo reveló un estudio realizado por Aon plc, (NYSE: AON), la empresa líder mundial en servicios profesionales, y TELUS Health, líder global en servicios y tecnología de salud y bienestar.

Los resultados del Índice de Salud Mental de TELUS Health 2026 en el ambiente laboral en América Latina se basó en las respuestas de 10,000 empleados de 10 países de la región, incluidos 500 de Puerto Rico.

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La muestra tomada en la isla alcanzó 66.9 puntos, ubicándose por encima del promedio regional de 64.9 puntos.

Sin embargo, ambos resultados se mantienen dentro de la categoría de “vulnerable”, que corresponde a puntuaciones entre 50 y 79 en una escala de 0 a 100, donde los valores más altos representan una mejor salud mental y un menor riesgo.

Estos hallazgos indican que, si bien Puerto Rico presenta una situación relativamente mejor que el promedio de América Latina, la salud mental de los empleados sigue siendo un factor crítico que las organizaciones deben gestionar de forma estratégica.

El estudio sugiere que los retos asociados al bienestar emocional y financiero pueden tener consecuencias directas sobre el desempeño, el compromiso y la permanencia del talento.

Los hallazgos

Uno de los datos más relevantes es el peso de la situación financiera sobre la salud mental de los trabajadores.

En nuestro archipiélago, el 53% de los empleados no cuenta con ahorros de emergencia. A esto se suma que solo 22% de los trabajadores en la isla afirma que puede llegar a fin de mes con facilidad con sus ingresos actuales, mientras que 11% señala que no puede hacerlo.

Como resultado, las finanzas personales se convierten en la principal fuente de estrés para 35% de los trabajadores puertorriqueños.

En este contexto, la información del estudio pone de relieve que el bienestar financiero no es solo un tema individual, sino un componente central del entorno laboral que puede impactar la productividad y la estabilidad de las organizaciones.

El estudio también profundiza en la relación entre salud mental y desempeño.

En Puerto Rico, 28% de los trabajadores afirma que su salud mental está afectando su productividad laboral, una cifra apenas inferior al 30% registrado en América Latina. “Esto refuerza la idea de que la salud mental no es un tema aislado de bienestar, sino un factor directamente vinculado a los resultados de negocio”, se indicó.

En términos de síntomas emocionales, el reporte revela que aquí el 30% de los empleados se siente ansioso, 27% se siente deprimido y 25% se siente aislado. Aunque estos porcentajes se encuentran, en general, por debajo de los promedios latinoamericanos, donde 35% de los empleados reporta sentirse inquieto y nervioso y 34% experimenta sentimientos frecuentes de desesperanza, “los niveles observados en Puerto Rico siguen siendo significativos y requieren atención desde la perspectiva de gestión de personas”.

El acceso y la efectividad de los programas de apoyo a la salud mental constituyen otro punto crítico.

De acuerdo con el estudio, 24% de los trabajadores en Puerto Rico reporta una necesidad no satisfecha de apoyo de salud mental, lo que significa que aproximadamente uno de cada cuatro empleados considera que los beneficios y programas disponibles a través de su empleador no responden a sus necesidades.

¿Y las empresas?

Los resultados también apuntan a la importancia del rol de los líderes en la gestión de la salud mental en el trabajo.

En Puerto Rico, 28% de los líderes considera difícil gestionar las necesidades emocionales de uno o más integrantes de su equipo, el porcentaje más alto registrado entre los países incluidos en el estudio.

Se indicó que líderes aún no cuentan con las herramientas necesarias para identificar señales de malestar, sostener conversaciones complejas o derivar adecuadamente a los colaboradores hacia los recursos de apoyo disponibles.

“Los resultados de Puerto Rico muestran que la salud mental debe continuar ocupando un lugar prioritario en la agenda empresarial. Aunque el país presenta un resultado superior al promedio de América Latina, la clasificación de ‘vulnerable’ demuestra que todavía existen retos importantes”, señaló Bárbara Carbonell, gerente de bienestar de empleados en Aon para Puerto Rico.

“La presión financiera, la falta de ahorros de emergencia, el estrés y las necesidades de apoyo no cubiertas tienen implicaciones que van mucho más allá del bienestar individual: pueden afectar la productividad, el compromiso y la sostenibilidad del talento”, añadió Carbonell.

¿Qué hacer?

De acuerdo con el estudio de Aon y TELUS Health, las organizaciones que desean fortalecer la salud mental de sus equipos y, al mismo tiempo, proteger sus resultados de negocio, deberían avanzar hacia una estrategia integral.

Esto implica, por un lado, incorporar la salud mental en los indicadores de desempeño organizacional y, por otro, capacitar a los líderes para manejar riesgos psicosociales, desarrollar soluciones basadas en evidencia y fomentar culturas laborales donde hablar sobre salud mental sea visto como una fortaleza y no como una debilidad.

Al hacerlo, podrán anticipar riesgos, responder de manera más efectiva a las necesidades de sus empleados y construir entornos de trabajo más resilientes, productivos y sostenibles.