Con el calor característico del verano puertorriqueño, mantenerse hidratado es prioridad. Por eso es importante recordar que además de tomar suficiente agua, incorporar a la dieta frutas y vegetales frescos de temporada es otra forma de ayudar al cuerpo a enfrentar las altas temperaturas.

Durante los meses de junio, julio y agosto, Puerto Rico cuenta con una amplia variedad de productos agrícolas que, además de destacar por su sabor, aportan agua, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes esenciales para la salud. Mangó, papaya, piña, melón de agua, acerolas, quenepas, aguacates, calabazas, chayotes, plátanos y panapenes son solo algunos de los alimentos que abundan en esta época del año, según el calendario de abundancia del Departamento de Agricultura.

“Las frutas y vegetales juegan un papel importante para mantener una buena salud. Además de aportar agua, contienen nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del organismo”, explicó Maira Vázquez Díaz, educadora en Ciencias de la Familia y del Consumidor del Servicio de Extensión Agrícola.

La especialista destacó que estos alimentos favorecen una adecuada hidratación y, al mismo tiempo, fortalecen el sistema inmunológico, mejoran la digestión y aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes. También ayudan a mantener un peso saludable, contribuyen al buen funcionamiento del metabolismo y del sistema nervioso y benefician la salud cardiovascular al favorecer el control de la presión arterial, el colesterol y los triglicéridos.

Aunque muchas personas asocian la hidratación exclusivamente con el consumo de agua, las frutas y vegetales también desempeñan un papel importante. De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda consumir frutas y vegetales diariamente como parte de una alimentación saludable.

Entre las alternativas que Vázquez Díaz recomienda incorporar con mayor frecuencia figuran la acerola, el melón de agua, la papaya, la piña, la parcha, la calabaza y el plátano, por ser opciones con menor contenido de azúcar dentro de la oferta disponible y aportar nutrientes esenciales.

Pero consumir productos de temporada ofrece beneficios que van mucho más allá del plato.

“Los productos locales suelen cosecharse en su punto óptimo de madurez y llegan al consumidor en menos tiempo, lo que favorece su sabor, textura y valor nutricional”, explicó Nicolás M. Cartagena Romero, agente agrícola del Servicio de Extensión Agrícola de la Unidad Extendida Caguas/San Lorenzo.

A esto se suma que comprar productos cultivados en Puerto Rico fortalece la economía agrícola, genera empleos y contribuye al desarrollo de las comunidades rurales. Asimismo, al reducir la distancia entre el lugar de producción y el consumidor, disminuye el uso de combustibles para el transporte y las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la distribución de alimentos.

Cartagena Romero añadió que el consumo de alimentos locales también fortalece la seguridad y la soberanía alimentaria del país, al reducir la dependencia de productos importados y respaldar la capacidad de la agricultura puertorriqueña para abastecer a la población.

Para aprovechar estas ventajas, el agente agrícola recomienda familiarizarse con el calendario de abundancia de productos agrícolas de Puerto Rico del Departamento de Agricultura. Esto permite identificar cuáles alimentos se encuentran en su mejor momento y, por lo general, resultan más frescos, abundantes y económicos.

Al momento de comprarlos, aconsejó verificar que sean productos locales, observar que presenten una apariencia fresca, una textura firme y un aroma agradable, características que suelen indicar una buena calidad.

Incorporarlos a la alimentación diaria tampoco requiere grandes esfuerzos. Además de consumirse frescos, Vázquez Díaz señaló que pueden formar parte de batidas, ensaladas, cereales, pinchos de frutas, parfait de yogur, cremas, salsas caseras, majados, lasañas de vegetales, panes, postres e incluso pancakes. En algunos casos, como el guineo maduro, también pueden utilizarse para endulzar preparaciones de forma natural.

El Servicio de Extensión Agrícola también invita a redescubrir algunos alimentos locales que, aunque poseen un alto valor nutricional, muchas veces pasan desapercibidos.

Entre ellos figura la pana, rica en carbohidratos, fibra, vitamina C, potasio y antioxidantes, además de ser un ingrediente muy versátil en la cocina. También destacan el ñame, fuente de carbohidratos complejos, fibra y vitamina B6; la papaya, que además de aportar vitaminas A y C contiene papaína, una enzima que favorece la digestión; la guanábana, rica en vitamina C, fibra y antioxidantes; y las habichuelas locales, una excelente fuente de proteína vegetal, hierro, zinc y fibra.

Aprovechar la cosecha de temporada no solo permite disfrutar de alimentos más frescos y sabrosos. También representa una manera sencilla de cuidar la salud, respaldar a los agricultores puertorriqueños y contribuir a un sistema alimentario más sostenible.

La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.