En estos tiempos, para llevar el control del presupuesto, cumplir con los compromisos financieros, combatir los efectos de la inflación y aumentos en el costo de vida y manejar los gastos imprevistos, definitivamente hay que hacer magia. Es así como las mujeres que llevan el rol de madres de familia tienen que buscar el equilibrio para lograr que sus hijos tengan sus necesidades básicas y los recursos económicos necesarios para su educación.

A tales efectos, la toma de decisiones financieras conscientes y el equilibrio de los gastos días a día, juegan un papel fundamental para alcanzar una “estabilidad financiera” y poder lograr las metas educativas.

“En Puerto Rico, cada vez más madres están pasando de simplemente cubrir gastos a tomar decisiones financieras con intención. En un entorno económico retante, donde el consumo sigue alto, pero la seguridad financiera es limitada, la organización y la planificación se han vuelto esenciales”, expresó Myrna Vázquez, coach certificada en finanzas personales y fundadora de Fit Wallet.

Según la experta en finanzas, las mujeres, quienes en muchos casos son jefas de familia, han adoptado la estrategia de tomar decisiones con propósito, aparte de que muchas cuentan con más de un trabajo para lograr sostener su hogar.

“Hoy vemos una tendencia clara: las madres están adoptando una mentalidad de administradoras financieras del hogar y esto implica: tener claridad sobre los ingresos y gastos reales, priorizar necesidades sobre impulsos de consumo y crear sistemas simples de presupuesto familiar”, señaló.

Para la coach certificada, el consejo práctico para las madres que quieren ser administradoras financieras es que puedan establecer ese presupuesto como punto de partida, teniendo en consideración los ingresos y gastos.

“No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo visible. Un presupuesto claro reduce la ansiedad financiera y mejora la toma de decisiones”, afirmó.

Otra tendencia es que la educación financiera ahora es “la nueva herencia”, esto implica que educar a los hijos en un hogar donde se busca el control de las finanzas es de beneficio para que puedan continuar estas prácticas positivas cuando lleguen a la adultez.

“Estudios sobre bienestar infantil en Puerto Rico resaltan que el entorno familiar y la estabilidad económica impactan directamente el desarrollo educativo de los niños”, indicó.

Consejos prácticos

Hay que tener claridad sobre los ingresos y gastos reales

La mayoría de las personas que reconocen que tienen que hacer cambios, no tienen una claridad de dónde es que están flaqueando, dónde es que tienen que hacer los cambios principales. Por ello, es importante tener esa radiografía de lo que son sus ingresos y gastos, y aterrizarla con la herramienta correcta para poder implementar el proceso adecuado.

Priorizar necesidades sobre impulsos de consumo

Las personas están rodeadas de mercadeo que obliga o tienta a consumir, consumir, consumir. Es importante tener claro cuáles son las prioridades y cuáles son las necesidades básicas. Así, es posible priorizar el manejo del dinero con esas prioridades y, todo lo demás, es secundario.

Hay que establecer lo que son necesidades versus lo que son deseos. Hay que tenerlo muy en blanco y negro para realmente tener el control de lo que se quiere lograr a nivel financiero.

Crear sistemas simples de presupuesto familiar

Cuando se habla de presupuesto, muchos piensan que se trata de utilizar sistemas complejos, pero con una hoja de Excel es suficiente. Hay que establecer los ingresos y los gastos, así que manejar las finanzas no es complicado, las personas lo complican. Al final, es la suma contra la resta; sobra o falta. Esta es la base principal para tomar mejores decisiones.

Involucrar a los hijos en conversaciones sobre dinero

El concientizar a los hijos acerca del valor del dinero y la responsabilidad con su manejo, puede sembrar una semilla importante para su futuro. Un niño financieramente inteligente no es el que tiene dinero, sino el que entiende cómo usarlo.

Enseñar hábitos como el ahorro, la planificación y el consumo consciente

Cuando el adulto planifica el presupuesto y establece prioridades, debe enseñarle a sus hijos a seguir esa estructura y hacerlos parte de esos hábitos. Como familia es importante, no solo que conozcan las estrategias económicas, sino que cooperen con las metas de ahorro y evitar gastos innecesarios.

Modelar comportamientos financieros saludables

Aunque vivimos en una cultura de inmediatez, las madres están liderando un cambio hacia el consumo con intención. La madre que maneja sus finanzas y toma decisiones conscientes, también está sembrando en sus hijos la semilla correcta. Llevar una estructura económica, les ayudará a tomar buenas decisiones financieras en sus respectivas vidas. Una de las claves es hacer un consumo más consciente en un entorno que lamentablemente es hiperconsumista.

“Esto se refleja en decisiones como evaluar compras versus metas familiares, reducir gastos impulsivos y priorizar experiencias y educación sobre bienes materiales”, detalló Vázquez.

Así que enseñarles a ahorrar, a no comprar por impulso, a definir lo que son necesidades y que entiendan que el mayor beneficio es invertir en su educación, es el legado que las madres de estos tiempos buscan dejarles a sus hijos.

La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.