Los problemas de salud y accidentes más frecuentes en el verano
Conoce cuáles son y cómo prevenirlos

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El verano es tiempo de divertirse, explorar y compartir. Sin embargo, al estar más activos y participar en actividades fuera de nuestra rutina habitual, también aumentan los riesgos de sufrir accidentes o enfermedades.
Así lo confirmó el doctor Héctor Casas, principal oficial médico del Plan de Salud Menonita, a la vez que compartió sus recomendaciones para prevenirlos:
1. Deshidratación y desbalance de los electrolitos
Cuando las temperaturas son muy altas, es fundamental mantener una buena hidratación. Además, el exceso de calor provoca una mayor sudoración, lo que puede ocasionar deshidratación y pérdida de electrolitos.
Medidas preventivas: Si estás expuesto a altas temperaturas, debes mantenerte bien hidratado y estar atento a síntomas como náuseas, mareos y fatiga. Al identificar estas señales, tienes que tomar agua de inmediato. Cuando se realizan actividades físicas intensas, también es recomendable consumir bebidas con electrolitos para reponer los minerales perdidos.
2. Accidentes ortopédicos
Durante el verano se pasa más tiempo al aire libre y se practican deportes. Esto aumenta el riesgo de caídas y lesiones, incluyendo esguinces de tobillo y fracturas.
Medidas preventivas: Utilizar el calzado adecuado para cada actividad y contar con un botiquín de primeros auxilios para atender cualquier emergencia.
3. Insolación y quemaduras solares
Si vas a la playa, al río, a la piscina o a un parque acuático, protégete de los efectos nocivos del sol. La exposición prolongada puede provocar quemaduras solares y otros daños en la piel.
Medidas preventivas: Evita la exposición prolongada al sol, utiliza protector solar con un factor de protección (SPF) adecuado y reaplícalo con frecuencia, especialmente después de nadar o sudar.
4. Quemaduras
Otro peligro común en verano son las quemaduras por el fuego, especialmente durante actividades como barbacoas (BBQ). También debes tener cuidado con los niños y con las superficies calientes, como arena, cemento o restos de carbón que pueden provocar quemaduras en los pies.
Medidas preventivas: Supervisa constantemente el área donde se cocina o se utiliza fuego, mantén a los niños alejados y utiliza calzado apropiado para prevenir accidentes.
5. Ahogamientos
Aunque durante todo el año, hay situaciones lamentables de ahogamiento, en verano aumenta el riesgo debido a la mayor cantidad de tiempo que se pasa en cuerpos de agua y piscinas.
Medidas preventivas: Mantén una supervisión constante de los niños, utiliza chalecos salvavidas, asegúrate de que las áreas sean aptas para bañistas y debes estar atento a las condiciones del tiempo, las marejadas y las corrientes marinas peligrosas. Además, se recomienda no alejarse demasiado de la orilla.
6. Atragantamiento
Los episodios de atragantamiento suelen ocurrir cuando las personas comen mientras hablan, ríen o realizan otras actividades simultáneamente.
Medidas preventivas: Corta los alimentos en porciones adecuadas, mastica bien y come sentado, tranquilo y consciente. También es importante moderar el consumo de alcohol para reducir.
7. Accidentes con vehículos recreacionales
En la época veraniega, aumenta el uso de bicicletas, vehículos todoterreno (four tracks), scooters y otros equipos recreativos. Estos pueden provocar golpes en la cabeza, fracturas, traumas, laceraciones y otras lesiones relacionadas con la pérdida de balance y el exceso de velocidad.
Medidas preventivas: Utiliza el equipo de protección adecuado, incluyendo el casco, para evitar lesiones en la cabeza; rodilleras y coderas.
8. Picaduras de insectos
Las picaduras de insectos son frecuentes en el verano. Si no se tratan adecuadamente, es decir, si no son lavadas con agua y jabón en el momento en que suceden, pueden infectarse.
Medidas preventivas: Utiliza repelente de insectos de preferencia. Si ocurre una picadura, mantén el área limpia, lávala con agua y jabón y obsérvala durante varios días. Si aumenta el enrojecimiento, la inflamación o el dolor, consultar a un médico.
9. Infecciones
Las caídas, raspaduras y cortaduras son comunes durante las actividades recreativas. Estas lesiones pueden convertirse en una puerta de entrada para infecciones si no se atienden adecuadamente.
Medidas preventivas: Limpia la herida lo antes posible con agua y jabón antibacterial. Si no dispones de jabón o desinfectante, enjuagar con abundante agua limpia puede ayudar a reducir el riesgo de infección hasta que se pueda brindar un tratamiento más completo.
10. Dolor de oído
El verano es sinónimo de actividades acuáticas y la humedad que quede atrapada en los oídos puede favorecer el desarrollo de infecciones, especialmente del oído externo.
Medidas preventivas: Seca bien los oídos después de nadar y utiliza gotas secantes (swimmers ears), según recomendación médica. Si después de salir del agua sientes que tienes agua en el oído, estas gotas pueden ayudar a eliminar la humedad y prevenir infecciones.
11. Enfermedades gastrointestinales y envenenamiento
Durante el verano es común consumir alimentos diferentes a los habituales, comer al aire libre o viajar a otros países. Estos cambios pueden provocar malestares gastrointestinales o intoxicaciones alimentarias. Asimismo, en algunos destinos no es recomendable consumir agua del grifo.
Medidas preventivas: Ten cuidado con los ingredientes de los alimentos, consume agua embotellada cuando sea recomendable y evita alimentos cuya preparación o conservación genere dudas. En actividades al aire libre, es importante mantener los alimentos refrigerados y evitar que permanezcan demasiado tiempo expuestos al calor.
La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.

Este contenido comercial fue redactado y/o producido por el equipo de GFR Media.


