Tenía 10 años cuando supo que quería dedicarle su vida al mar.

Había salido de bote con su padre, vestía un trajecito rosita y, de camino a Culebra, pescó su primer atún.

“Ahí supe que eso era lo que me gustaba”, recordó Shesla Krystal de Jesús Figueroa.

Pero Yukai, como la conocen hoy en los muelles de Puerto Rico, llegó al mundo con el océano como herencia.

“Literalmente, nací en él”, dijo. “Casi todos mis recuerdos son en el mar”.

Su abuelo fue pescador comercial y constructor de embarcaciones. Su padre tomó el mismo camino. Y ella, aunque intentó seguir a su madre y comenzó a estudiar cosmetología, ser la cuarta generación de marineros pesó más.

“Este estilo de vida no lo escogí de un día para otro; ha sido una pasión que forma parte de mí”, aseguró.

Hoy, con 29 años, es capitana en East Fishing PR, la empresa familiar para la que lleva trabajando más de una década.

Y cuando habla de su recorrido, de quién es hoy, agradeció a su padre.

“Ha sido una pieza fundamental, siempre apoyándome, enseñándome y creyendo en mí, incluso cuando yo misma dudaba. Mucho de lo que sé y los valores que llevo conmigo en el mar y en la vida los aprendí de él”, expresó.

Hábitos saludables

Enfrentarse a las aguas del Caribe requiere esfuerzo físico y resistencia. Por eso, la joven desarrolló una rutina que le ayuda a mantenerse saludable.

“Es bien importante cuidar de mi cuerpo”, puntualizó.

A las 5:00 a.m., cuando la costa de Fajardo sigue a oscuras, ella ya está de pie. No necesita alarmas. Afinado por los años y el salitre, su cuerpo despierta solo.

Su día comienza con meditación y oración para tener la “mente clara”. Se prepara un té, ya que evita el café, y desayuna alimentos que le aporten energía para aguantar largas jornadas bajo el sol.

“Desayuno bien y clean, como revoltillo con espinacas y sardinas”, indicó.

Como pescadora, tiene acceso directo a una de sus comidas favoritas: pescado fresco.

“Me encanta porque sabe mil veces mejor, tiene mucho omega-3, proteínas y grasas saludables… Pero necesito pescarlo yo para comerlo”, confesó.

Sin embargo, para Yukai la salud va mucho más allá de la alimentación. Se mantiene hidratada, practica yoga o pilates, descansa, se rodea de personas que la apoyan y se refugia en su fe.

“Me ayudan a mantenerme fuerte y en balance”, afirmó.

Donde encuentra la calma

Y aunque sus jornadas pueden ser drenantes, es en el océano donde la capitana encuentra bienestar emocional.

“El mar me ha visto en todas mis fases”, destacó. “Pero el sonido, los amaneceres, el tiempo al aire libre, ver la emoción de las personas cuando sacan su pesca’o por primera vez… me dan mucha alegría, mucha paz”.

Por eso, cuando tiene tiempo libre, regresa al agua, pero para despejarse y estar presente.

Una mujer capitana que ama el mar

Su disciplina la llevó en diciembre pasado a obtener el tercer lugar en la categoría de petos en el torneo de Puerto del Rey.

A Yukai le gustaría ser inspiración por su esencia, pasión, experiencias y ganas de seguir aprendiendo.

“Simplemente, soy una mujer capitana que ama el mar”, sostuvo. “No tiene que ver que seas hombre o mujer, el mar tiene espacio para todos. Lo importante es respetarlo”.

Por eso, anima a las personas a, como ella, encontrar eso que les apasiona.

“La salud física y mental son superimportantes. No vale la pena que nuestro bienestar se pierda por ningún empleo”, resaltó.

Y luego vuelve, inevitablemente, a su lugar seguro.

“O vayan al mar después de que salgan de su profesión, conecten, hagan grounding. Porque el mar es una fuente de propósito y bienestar. De verdad, te lo da todo”.

El autor es periodista colaborador de Puerto Rico Saludable.