De maestro a Sexto Hombre del Año del BSN: la inspiradora historia de Christian “Cuco” López
El escolta de los Criollos de Caguas cuenta a Primera Hora su resiliente camino al éxito, luego de contemplar el retiro.

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Christian “Cuco” López jamás imaginó que sería premiado con el Sexto Hombre del Año casi una década después de quedar fuera del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
El escolta cagüeño completó en 2018 un bachillerato en Educación Física Adaptada en la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Cayey y decidió ejercer esa profesión porque su salario como jugador profesional no era suficiente para sostener a su familia.
Con apenas 23 años, su carrera en la llamada “liga más dura” parecía haber llegado a su fin. Trabajó un tiempo en B YOU Academy, una escuela privada en Caguas que hace unas semanas anunció su cierre, pero volvió a “picarle la vena” por regresar a la cancha con la pandemia del COVID-19.
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“Luego de graduarme de la universidad, decidí ejercer porque económicamente el BSN no era factible. Estaba ya con pareja y con hijo, así que escogí la vida de ser maestro para poder proveer. Pasa la pandemia y empieza a picarme la vena de que tengo que volver”, contó López a Primera Hora luego de la ceremonia de los BSN Awards en el hotel Hilton Garden Inn en Condado.
“No fue hasta 2022 que Xavier Aponte, en Mayagüez, me dio la oportunidad. Irónicamente, Xavier es mi asistente ahora. De ahí, seguí entrenando todos los días y superando adversidades para llegar a donde tenía que llegar, que era mi casa, los Criollos de Caguas”, continuó.
El canastero, de 31 años y 6’0” de estatura, promedió apenas dos puntos en los 13 partidos que disputó en 2022 con los Indios de Mayagüez. Al año siguiente, pasó a los Leones de Ponce, pero tampoco produjo como hubiese querido, al registrar una media de dos unidades en 24 encuentros.
Luego de dos temporadas complicadas, contempló retirarse de forma definitiva hasta que recibió una inesperada llamada del dirigente de los Criollos de Caguas, Wilhelmus Caanen. López aprovechó la oportunidad y se ganó un espacio en la plantilla de Caguas para la campaña 2024.

Poco a poco, se convirtió en una figura fija en la rotación de Caanen y en uno de los jugadores más queridos de la fanaticada del Valle del Turabo con la fiebre por la “CucoManía”, pues además de ser cagüeño, era el vivo ejemplo de una historia de superación.
El martes esa perseverancia fue reconocida en la ceremonia de los BSN Awards, luego de superar a Justin Reyes, de los Capitanes de Arecibo, en las votaciones para el Sexto Hombre del Año. Para ello, López promedió 12.6 puntos y encestó el 51.5 por ciento de sus intentos de tres.
“Este es el producto de simplemente creer en uno. Las estadísticas, los dirigentes y los apoderados me dieron por retirado, pero no paré de creer en mí, en mi talento y en lo duro que yo trabajaba. Dios ha sido bueno conmigo. Siempre he sido bien creyente de que todo es al tiempo de Dios y, en los momentos más difíciles, aparecieron esas oportunidades”, comentó el jugador.
López, a su vez, compartió que el éxito que ha tenido con los Criollos no sería posible sin Caanen. El dirigente le dio la confianza que necesitaba para convertirse en uno de los mejores sextos hombres de la liga, ya que fue finalista del galardón en 2025 y tuvo este rol en la corrida al campeonato de 2024.
“Sin generalizar mucho, esto tiene que ver mucho con Wilhelmus. A él no le gusta que yo haga esto porque él es obrero, pero realmente sin Wilhelmus nada de esto estaría pasando. Yo le debo mucho a ese macho porque creyó en mí. Vio algo en mí que nadie vio y me dio la oportunidad”, indicó Cuco.
“Estoy agradecido con Dios por haberme puesto un tipo como él en mi camino porque me acepta como soy. No soy perfecto. Sé que tengo muchas áreas que trabajar como profesional y está al 100 por ciento comprometido a que yo sea mejor persona, padre y hombre”, abundó.

Continúa enseñando fuera del BSN
Sin embargo, López no solo subió el martes a la tarima del salón del Hilton Garden Inn para recibir el premio de Sexto Hombre del Año. También fue reconocido con el galardón Impacto Social por su labor como entrenador del programa de baloncesto femenino de la Academia Cristo de los Milagros en Caguas.
“Hemos creado un programa femenino de mucha altura. Todas las nenas que salen de nuestro colegio salen con becas universitarias que les permiten escoger lo que quieran hacer en sus próximos 30 años de vida, que es lo que nosotros buscamos”, afirmó el cagüeño.


