Jacob Wiley pasó el Niágara en bicicleta para llegar a la final del BSN: “Me costó mucho dolor”
El refuerzo de los Santeros comparte lo que vivió esta temporada para clasificar a la serie de campeonato, donde enfrenta a su antiguo equipo.
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Aguada. Jacob Wiley no pudo evitar sentir un mar de emociones cuando caminó el pasado domingo por el túnel que conduce a la cancha del Coliseo Rubén Rodríguez y vio colgando el banderín del campeonato que ganó con los Vaqueros de Bayamón en 2022.
El refuerzo estadounidense debutó esa temporada en el Baloncesto Superior Nacional (BSN) y ayudó a aquellos Vaqueros, bajo la administración de Yadier Molina y Melvin Román, a conquistar el decimosexto cetro en la historia de la franquicia.
Tuvo que esperar tres años para volver a tener la oportunidad de competir en ese escenario. Esta vez, lleva puesto el uniforme de los Santeros de Aguada e irónicamente enfrenta al equipo con el que se estrenó en la llamada “liga más dura”.
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“Sentí muchas emociones. Soy un jugador emocional, así que, por supuesto, eso complica las cosas, especialmente si es el primer partido, pero es normal. Hay una razón por la que cuelgan banderines: para que puedas recordar, y esos son grandes recuerdos. Pero, ahora estamos en Aguada buscando colgar nuestro propio banderín”, dijo Wiley a preguntas de Primera Hora previo al segundo partido de la final.
De aquella plantilla que jugaba bajo la dirección de Nelson Colón, solo Stephen Thompson Jr. y Javier Mojica permanecen en Bayamón. Ambos continúan siendo dos de las principales figuras nativas de los Vaqueros, con promedios de 9.8 y 8.7 puntos, respectivamente, pero ahora el apodado “Coyote” tiene que verlos desde el otro lado del tabloncillo.
“(Javier Mojica) es un campeón y una leyenda en esta liga. Stephen Thompson Jr. y él son ganadores. Por eso esta serie sería difícil. Ellos tienen muchos jugadores con experiencia que llevan mucho tiempo en ese equipo. Su cultura es ganar campeonatos”, comentó el importado.
Wiley jugó con los Vaqueros por última vez en la campaña de 2023, año en que cayeron en la final ante los Gigantes de Carolina. No volvió a la liga en la siguiente temporada, pero fue firmado por los Gigantes en 2025.
Estaba supuesto a reforzar este año a los Cangrejeros de Santurce, una organización con alto poder económico al igual que Bayamón y Carolina, por lo que habría continuado jugando para uno de los equipos con mayor poder adquisitivo de la liga.
Sin embargo, los Cangrejeros lo dejaron en libertad antes de que pudiera debutar debido a una lesión. Wiley conserva relaciones con personas que trabajan con Bayamón, Carolina y Santurce, por lo que tenía la esperanza de que recibiría una oferta de alguna franquicia del área metropolitana, pero esa llamada nunca llegó. Fue entonces cuando apareció Aguada.
“Al principio, pensé: ‘Mano, ¿Aguada? No conozco nada sobre el equipo ni a nadie allá’. Pero, cuando vi sus juegos, supe que encajaría perfectamente allí. Tenía relaciones con personas de Bayamón, Carolina y Santurce. Estaba esperando por un equipo del área metropolitana y fue claro que eso no iba a pasar”, compartió el refuerzo.
“Así que dije: ‘Me quieren en Aguada, voy a ir para allá’. Gracias a Dios, estamos en la final. Siempre he dicho que, si esto fuera la guerra, esto sería Vietnam. Es caluroso, húmedo y no hay todos los recursos que tienen en San Juan. Las personas de acá tienen que ir a San Juan para cosas básicas, pero lo que tenemos acá es familia y cultura, y eso te puede llevar lejos”, abundó.
Wiley debutó el 23 de abril con los Santeros. Promedia 12.6 puntos, 7.1 rebotes y 2.7 asistencias por juego en la postemporada y ayudó a Aguada a clasificar a su primera final desde 2019 con la ayuda de los importados dominicanos Rigoberto Mendoza y Joel Soriano. Considera que, si gana el campeonato del BSN con los Santeros, sería el título más significativo de su carrera profesional por los retos que superó esta temporada.
“Este campeonato sería el más especial en mi carrera por mucho. Esta temporada ha sido mágica. No hay otra manera de describirla. Llegar aquí es un logro de por sí. Mis lágrimas al finalizar el sexto juego de la final de conferencia en Ponce fueron reales. Me costó mucho dolor llegar hasta este punto”, señaló Wiley.
El refuerzo, de 31 años, contó que en el transcurso del torneo ha lidiado con un labrum de la cadera desgarrado, un disco de la espalda herniado y daño en el nervio ciático. A diario siente dolor, pero aseguró que se siente en la actualidad lo suficientemente saludable para poder jugar.
“Esta temporada ha sido un infierno. Venía de varias lesiones, sentí lo que fue una traición por parte de algunas personas con las que había trabajado en el pasado y ni siquiera estaba seguro de si iba a jugar esta temporada. El simple hecho de poder estar en la cancha y mantenerme saludable ha sido un milagro. Esta temporada ha sido, por mucho, la más difícil de mis 10 años como profesional, pero también la más gratificante”, confesó el canastero.
Wiley y los Santeros visitarán este viernes a los Vaqueros en el Coliseo Rubén Rodríguez en busca de evitar quedar abajo 3-0 en el tercer juego de la final del BSN. El partido comenzará a las 8:00 p.m. y será transmitido por Telemundo y el canal oficial de la liga en YouTube.


