Antes de su primer juego de la temporada 2026 del Baloncesto Superior Nacional (BSN) con los Capitanes de Arecibo, Ramses Meléndez tuvo una conversación con el dirigente Juan Cardona.

El alero, de 23 años, se reportó a los Capitanes a dos semanas del inicio del torneo debido a su compromiso con los Capitanes de Ciudad México en la G-League, donde promedió 11.5 puntos, 3.8 rebotes y 1.1 asistencias por juego, cifras muy similares a las de su año novato en la llamada “liga más dura”.

Cardona le explicó que no quería ver esta campaña a esa versión de Meléndez que se podría considerar un jugador de rol, sino a un canastero más agresivo, con la capacidad de ser el mejor anotador de Arecibo todas las noches. El alero respondió al llamado de su entrenador con 35 puntos saliendo del banco en la victoria del lunes de la Villa del Capitán Correa, 123-116, sobre los Gigantes de Carolina-Canóvanas.

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“Es la confianza que me ha dado el equipo y Cardona. Me dijo que quería que fuese 300 por ciento más agresivo de lo que he sido en toda mi carrera, porque era una amenaza en la cancha y, al atraer mucha atención de la defensa, podía crear espacio”, compartió Meléndez a Primera Hora.

“Los refuerzos y los nativos también me hicieron sentir en casa desde que llegué, y creo que mantenerme positivo durante el partido, con la confianza del coach, fue algo que me ayudó. Solo fue una de esas noches que uno se siente bien”, continuó.

El lunes fue la primera vez que el hijo de franquicia de los Capitanes anotó 35 unidades en un juego, en lo que va de su joven carrera en el BSN. Admitió que no esperaba tener un partido así de explosivo en el lado ofensivo, pero aseguró que está consciente de que no todas las noches serán así y que deberá seguir trabajando para producir de distintas maneras ante los esquemas defensivos que podría enfrentar tras una actuación como esta.

“Todo es madurez y paciencia. No todos los juegos van a ser de 35 puntos. Eso se entiende. Los equipos se van a preparar para cada jugador. Es dejar fluir el juego. Tengo que seguir siendo agresivo, pero, a la misma vez, tengo que buscar la manera en cómo ayudo al equipo”, indicó Meléndez.

“Tal vez una noche anote solo 10 puntos, pero tenga ocho asistencias por ser agresivo y crear espacio para mis compañeros. Todo lo que sea necesario para ganar”, agregó.

Desde que era un novato en “la más dura”, Meléndez cayó como anillo al dedo en el estilo de juego de Cardona gracias a su habilidad de terminar jugadas en transición. Esa destreza, que ya había mostrado en sus años colegiales, lo consolidó como una de las piezas más valiosas que el director de operaciones Luis Gabriel “Gaby” Miranda trajo a la franquicia al reestructurar su plantilla.

Como equipo, Arecibo tiene el promedio de edad más bajo del torneo con 26.3 después de salir en veteranos como Jonathan Rodríguez y Wilfredo “Willie” Rodríguez durante la temporada muerta. Los Capitanes ocupan la tercera posición de la Conferencia B de cara a la jornada del martes.

Las expectativas sobre el quinteto de la Villa del Capitán Correa son altas, luego de ser eliminado por dos años consecutivos en la primera ronda de la postemporada, y uno de los factores clave para cumplirlas será el rendimiento de Meléndez este año. Tras probarse en la G League, el joven canastero confía en que la madurez que adquirió en México le permitirán elevar su juego y llevar a los Capitanes al próximo nivel.

“He conocido el mundo profesional y he aprendido y madurado mucho (en comparación a mi año novato). También desarrollé mi juego mucho más y siento que eso me ha ayudado. La G League fue una experiencia inolvidable. Esta temporada espero seguir creciendo y llevar mi juego a un nivel más alto. Esa siempre es la meta”, contó el arecibeño.

El próximo partido de los Capitanes será este miércoles ante los Leones de Ponce en el Coliseo Manuel “Petaca” Iguina.