San Germán. Los Vaqueros no querían un juego siete.

Aprovechando el impulso del abierto triunfo del quinto encuentro el jueves en ‘El Rancho’, el dirigente Nelson Colón dirigió una práctica el viernes en la que el sentimiento común de su equipo fue que este era el momento de ponerle fin a la serie final, rompiendo con el patrón de esta serie final de que el equipo local había salido por la puerta ancha.

Y el plan, muy parecido al del jueves, volvió a funcionar a la perfección y al final los Vaqueros dominaron 75-61 a los Atléticos de San Germán para ganar su decimosexto campeonato del Baloncesto Superior Nacional (BSN).

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“Anoche (viernes) nosotros nos despedimos en la práctica y sabíamos a lo que veníamos hoy (sábado). Sabíamos que íbamos a ganar aquí hoy, que este era nuestro momento”, dijo embargado por la emoción y la adrenalina el dirigente vaquero.

“No queríamos un juego siete, queríamos terminar esto hoy y que los muchachos puedan disfrutar”, manifestó el ponceño, que ahora cuenta con cuatro títulos en su resumé. “Y a los fanáticos de Bayamón mis respetos. Ustedes son otra cosa”.

Desde la izquierda, Ismael Romero, Nelson Colón, el asistente del dirigente, Luis Camacho, y el armador Javy González durante una oración en medio de la celebración.
Desde la izquierda, Ismael Romero, Nelson Colón, el asistente del dirigente, Luis Camacho, y el armador Javy González durante una oración en medio de la celebración. (David Villafañe Ramos)

Una vez más la estrategia de ponerle presión a Rondae Hollis Jefferson, la principal arma ofensiva de los Atléticos, surtió efecto y los sangermeños se quedaron en 61 puntos, su menor cantidad de la serie. Y mientras el resto del elenco anaranjado confrontaba problemas para anotar, los Vaqueros lo hicieron a gusto con noches importantes para Kristian Doolittle (17 puntos, 10 rebotes), Jacob Wiley (14 puntos), Ángel Rodríguez (12 puntos) y Stephen Thompson (10 puntos).

“Para mí el campeonato de la burbuja (2020) fue sumamente especial, al igual que este y los otros dos (que ganó con Ponce). Es un esfuerzo colectivo de mucha gente. Estamos bien agradecidos. Nos sentimos bendecidos por el Señor por estar aquí, por luchar, por competir”, agregó Colón.

“Fue una serie bien dura, bien reñida, y tuvimos que emplearnos al máximo, pero sabíamos que este era el momento”, dijo. “Mis respetos a la franquicia de San Germán…a su grupo de trabajo, a los técnicos, a los jugadores y a los fanáticos. Creo que hicieron un gran trabajo este año. Mira hasta donde llegaron contra la adversidad y contra gente que no creía en ellos”.

Por su parte, el armador Ángel Rodríguez, quien a fines de la pasada temporada sufrió una lesión que lo dejo fuera de toda la postemporada, en la que los Vaqueros cayeron eliminados en semifinales ante los Mets de Guaynabo, era uno de los que más sonreía con el logro.

“Agradecido de Dios, primero que todo, porque me dio la salud para poder terminar esta temporada. El año pasado no fue así. Y fue un momento difícil para mí porque luego mi mamá dio positivo a cáncer. Pero Gracias a Dios está bien”, manifestó Rodríguez en medio de felicitaciones, selfies y empujones en medio de la celebración.

“No perdí la fe en él y me dio unos compañeros que me cargaron, me dieron la energía, me demostraron en todo momento que sin mí no se puede, pero yo sin ellos tampoco. Yo los necesito a ellos como ellos me necesitan a mí”, sostuvo.

Ismael Romero, de los Vaqueros, levanta el trofeo de campeón.
Ismael Romero, de los Vaqueros, levanta el trofeo de campeón. (David Villafañe Ramos)

“Este fue un campeonato en conjunto. Especialmente en esta serie. Lo mejor fue que todo el mundo jugó bastante balanceado y le doy las gracias por eso”, indicó.

El delantero y centro Ismael Romero se destacaba entre la multitud por su estatura, y más cuando dejaba de abrazar el trofeo. En los momentos en que no lo abrazaba, lo levantaba lo más alto posible.

“Yo me siento súper agradecido con la oportunidad de pertenecer a este equipo. ¿Qué puedo decir? Esto no es de ahora. Es un trabajo de muchos años”, manifestó el cubano nacionalizado como puertorriqueño.

“Hemos perdido finales y hemos sabido ganarlas. Hemos sabido caernos y volvernos a recuperar. Y hoy estamos aquí de nuevo. Este equipo de Bayamón lleva años demostrando que está en el top de Puerto Rico. Tenemos mucho para seguir dando. Esto es solo una muestra de lo que podemos hacer”, manifestó con orgullo.

Dijo que para él y para su equipo, esta ha sido una de las temporadas más fuertes del BSN “en cuanto al talento, la fanaticada, en cuanto a prensa. Ha sido una presión inmensa por todos lados, así que este campeonato que le pongan respeto porque vale mucho”.