Canóvanas. Tremont Waters y George Conditt IV parecieron haberle dado para atrás al tiempo la noche del miércoles, cuando los Gigantes de Carolina-Canóvanas recibieron a los Vaqueros de Bayamón en el Coliseo Carlos Miguel Mangual.

Ambos tienen apenas 28 y 25 años, pero distintas lesiones limitaron su impacto en la primera mitad de la temporada del Baloncesto Superior Nacional (BSN). Pero Waters viene de perderse la pasada campaña por una rotura del tendón de Aquiles, mientras que Conditt IV sufrió una lesión en la pantorrilla en febrero durante la segunda ventana clasificatoria a la Copa del Mundo de la FIBA.

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Sin embargo, el miércoles sacaron a pasear a sus mejores versiones, aquellas que fueron piezas clave del primer campeonato de los Gigantes en 2023 y de la clasificación de Puerto Rico a los Juegos Olímpicos de París 2024.

En la dramática victoria en tiempo extra por 94-93 ante los Vaqueros, Waters terminó con 26 puntos y ocho asistencias. Conditt IV, en cambio, firmó un doble-doble de 22 unidades y 19 rebotes, incluyendo un tapón al dominicano Jassel Pérez que forzó la prórroga.

“Son unos procesos que han llevado distinto. Tremont cuando empezó la temporada estaba físicamente mejor, pero lo que necesitaba era ritmo de juego y ya está cayendo en tiempo. Conditt lo que necesitaba era mejorar su físico. La lesión que tuvo en la pantorrilla lo limitaba y lo dejó fuera 10 partidos”, explicó el dirigente de Carolina-Canóvanas, Carlos González, luego del triunfo.

“Conditt ha mejorado su físico, pero juegos como este lo ayudan a que levante de nuevo su confianza. Ha seguido trabajando muy duro. Hoy (miércoles) tuvo un gran juego. Me alegro por él porque le hacía falta para seguir trabajando. Es como el pago de su sacrificio”, continuó.

En lo que va de temporada, Waters promedia 14.7 puntos y 6.9 asistencias, con un 37.4 por ciento de acierto en tiros de campo y 27.5 desde el triple. A Conditt IV, por su parte, le ha ido peor con una media de 7.7 unidades y 8.5 rebotes.

El centro de 6’11” está consciente de que su desempeño ha dejado mucho que desear y recientemente se disculpó en las redes sociales con la fanaticada de los Gigantes, en un mensaje en el que aseguró que seguirá trabajando para mejorar.

A esto se suma quizá la motivación adicional con la que encaró el juego ante Bayamón por el incidente ocurrido el pasado 21 de mayo en el Coliseo Rubén Rodríguez, cuando salió alterado luego de que la seguridad de los Vaqueros le impidiera salir junto a su pareja por el túnel que da acceso a los camerinos y al estacionamiento de los jugadores.

“Nosotros sabemos la importancia de Conditt aquí. Waters y él, sin restarle mérito al resto del equipo, son dos jugadores de gran impacto en nuestra organización. Lo han sido desde que los seleccionamos en el sorteo hace cinco años”, comentó González.

“Conditt es importante para nosotros porque nos da la oportunidad de no traer un importado en esa posición. Cuando él luce a ese nivel es una ventaja para nosotros. Me alegro por él porque sé que está batallando y un juego así le da confianza y la motivación para lo que quiere ser”, agregó.

Los Gigantes son el único equipo en el BSN que tiene un nativo como su centro titular. Aun así, ocupan la tercera posición de la Conferencia A con marca de 14-10. El próximo juego de Carolina-Canóvanas será este viernes, cuando visiten a los Indios de Mayagüez en el Palacio de Recreación y Deportes Germán “Wilkins” Vélez.