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Enrique “Kike” Hernández se presentó este viernes con su cabellera teñida de rubio en una conferencia en el Estadio Hiram Bithorn horas antes del primer juego de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol.

Estaba acompañado por el dirigente Yadier Molina y el joven lanzador Eduardo Rivera, quien abrirá el partido del sábado ante Panamá. Cualquiera hubiese pensado que Hernández era uno más de los peloteros de la alineación que presentó Molina ante los colombianos, pero la realidad era otra.

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El utility de los Dodgers de Los Ángeles quedó fuera del roster final de 30 jugadores que armó la Federación de Béisbol de Puerto Rico (FBPR) debido a una cirugía en el codo izquierdo a la que se sometió en noviembre pasado.

A pesar de que su segundo hijo con Mariana Vicente nació hace una semana, Hernández aceptó la invitación del capitán Martín “Machete” Maldonado para acompañar al equipo de Puerto Rico durante el torneo. Allí estuvo, hablando con los medios como cualquier otro integrante de la novena y, más tarde, hasta cubrió la tercera base durante la práctica de bateo.

“Para mí es un honor poder estar aquí en cualquier capacidad. Siempre ha sido un sueño mío poder representar a Puerto Rico y jugar aquí en el Hiram Bithorn, especialmente en el Clásico. Tuve la dicha de representar a Puerto Rico aquí en una Serie del Caribe, pero el Clásico es otra cosa”, comenzó diciendo Hernández en la conferencia.

“Machete llevaba desde los playoffs del año pasado diciéndome que, aunque no pudiera jugar, tenía que estar aquí con el grupo porque sabía que a lo mejor no podía jugar por el codo. Ya he jugado dos Clásicos y, como líder del grupo, sé que significa mucho para el cuerpo técnico y los jugadores tener una presencia veterana en el camerino. Tan pronto firmé con los Dodgers, lo primero que hice fue pedirles permiso, pero el permiso más importante fue el de mi esposa Mariana, que dio a luz hace una semana”, continuó.

Hernández, quien representó a Puerto Rico en las pasadas dos ediciones del Clásico Mundial, cuenta con 12 temporadas de experiencia en las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés). Nueve de esas 12 campañas han sido vistiendo el uniforme de los Dodgers, con quienes firmó en febrero una extensión de un año por $4.5 millones.

Su presencia en el dugout de los boricuas a lo largo del certamen apunta a ser de gran ayuda para esta versión del Team Rubio, ya que 17 de sus 30 integrantes son debutantes como los prospectos Edwin Arroyo y Matthew Lugo.

“Seré una voz más en el dugout. He participado dos veces en este torneo, pero he visto mucha pelota en muchos juegos importantes. He tenido la oportunidad de jugar en cinco Series Mundiales y no hay nada que pase en el terreno que yo no haya visto antes. Tenemos tremendo coaching staff, que se puede encargar de eso, pero hay veces que ciertas cosas significan más viniendo de otro jugador. Estoy aquí para lo que sea”, explicó el tres veces campeón de Serie Mundial.

Enrique "Kike" Hernández antes del primer juego de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol.
Enrique "Kike" Hernández antes del primer juego de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol. (Xavier Araújo)

Sin embargo, no fue una decisión fácil viajar a la isla porque tuvo que dejar a su esposa sola con su recién nacido, Santi. El pelotero contrajo matrimonio con la modelo y actriz puertorriqueña en diciembre de 2018. Tres años más tarde tuvieron a su primera hija, Penélope Isabel, por lo que Hernández ya sabía de primera mano lo que implica la maternidad y el cuidado de un recién nacido.

“Es difícil. No tan solo por dejar a mi bebé, sino por dejar a Mariana. Lo que las mujeres pasan dando a luz es algo que las hace superhéroes. Pero, mano… Yo soy papá, pero también soy Kike. Para mí también significa mucho poder estar aquí con mis compañeros, ya que no puedo estar con ellos en las líneas. Sí puedo estar con ellos, aunque sea por unos cuantos días, y daré todo lo que pueda por el equipo”, admitió el jugador.

“Yadi hace el lineup y cambia a los pítchers, pero está limitado a lo que puede hacer porque a la hora de la verdad los que juegan son los que tienen que hacer el trabajo. Pienso que la experiencia mía puede ayudar a ganar juegos. Uno de mis sueños era jugar un Clásico en Puerto Rico, y como eso no será posible, estoy aquí gracias a que Mariana me dijo que sí”, abundó.

Opina sobre las bajas de Lindor y Correa

Hernández no es el único grandesligas puertorriqueño que no hizo el corte final para esta versión del Team Rubio. Tanto Francisco Lindor como Carlos Correa no recibieron unas pólizas de seguro que les hubiesen permitido participar en el torneo, mientras que Javier Báez está cumpliendo con una suspensión de dos años que le impuso la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol por consumo de cannabis.

“Es algo desafortunado. Fueron bajas grandes no tan solo para el equipo y el país, sino también para ellos como individuos. Tú quieres jugar y que te digan que no puedes por x o y razón o sea… Si hay algo que un pelotero escucha desde el momento que te draftean o te firman como agente libre es que aprendas a controlar lo que está bajo tu control", opinó.

Francisco Lindor, quien se está recuperando de una operación en su mano izquierda, sonríe durante un entrenamiento de spring training de los Mets.
Francisco Lindor, quien se está recuperando de una operación en su mano izquierda, sonríe durante un entrenamiento de spring training de los Mets. (Jeff Roberson)

Lamentablemente, hay cosas en este juego que están fuera de nuestro control y cosas como el seguro son una de ellas. No hay nada que se pueda hacer. Es algo desafortunado que está pasando, pero es algo que pasó hace tiempo y no podemos recostarnos de eso”, agregó.

Apunta salir en mayo de la lista de lesionados

Sobre su rehabilitación tras visitar el quirófano, el utility boricua contó que ha progresado más rápido de lo esperado. De hecho, dijo que esta fue la razón por la que los Dodgers le dieron permiso para acompañar al Team Rubio en el Clásico Mundial. Aún así, permanece en la lista de lesionados de 60 días de los campeones defensores y deberá esperar a que concluya ese periodo para ser reevaluado.

“Yo siempre soy súper optimista y espero no perderme más de 60 días. Si todo sigue como se supone, lo más temprano que podría jugar es el 24 de mayo, sino pues cuando Dios quiera. Siempre y cuando esté listo para octubre, que es lo que importa”, sostuvo Hernández.