El pelotero puertorriqueño Yadier Molina, uno de los líderes que convocó a una marcha y manifestación el jueves para pedir la renuncia de la gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez, condenó este viernes los actos vandálicos que cometieron anoche varias personas a comercios del Viejo San Juan.

"Quiero volver y reafirmar: no estoy de acuerdo con el vandalismo ni con enfrentamientos con la Policía. Eso no nos representa a la mayoría ni nos ayuda en nada a llevar nuestro mensaje. Por lo contrario, nos daña a nosotros mismos", expresó Molina en su cuenta de la red social de Instagram.

"Esos comerciantes también sufren los atropellos de un mal gobierno. ¿Por qué poner más dolor en ellos? Estos actos lo que hacen es poner temor a la gente a manifestarse y hasta estar en contra del derecho a la libre expresión", prosiguió diciendo el estelar receptor de los Cardenales de San Luis.

Molina y el rapero puertorriqueño Residente fueron los líderes en convocar a la marcha y manifestación el jueves, para pedir la dimisión de la gobernadora por la atención a los damnificados de los terremotos, tras conocerse que no se repartieron víveres disponibles en las áreas afectadas.

La marcha arrancó desde el Capitolio, recorrió la Calle San Francisco y llegó hasta la Calle del Cristo, que hace esquina con la Calle Fortaleza, frente a La Fortaleza o sede del Ejecutivo puertorriqueño.

Al llegar a la Calle Fortaleza o ahora conocida como "Calle de la Resistencia" por las manifestaciones llevadas a cabo en el verano de 2019 para exigir la renuncia al entonces gobernador Ricardo Rosselló, Molina y Residente ofrecieron expresiones a los cientos de personas que marcharon con estos.

No obstante, un par de horas después de que Molina, Residente, así como otros artistas como Rafa Pabón, Jon Z, Sie7e y Guelo Star, y el también pelotero Javier Báez, los manifestantes tuvieron un encontronazo con la Policía que se sostenía en el lugar.

Fue entonces que las fuerzas del orden recurrieron a los gases lacrimógenos después de varias advertencias a los cientos de personas que permanecían allí.

Tras el lanzamiento de gas cientos de personas se diseminaron por las calles del casco histórico del Viejo San Juan mientras hacían sonar cacerolas en señal de protesta.

“Mi mensaje es de unión como país contra el atropello, no causar más. Me siento orgullo del puertorriqueño salió a levantar su voz sin violencia. Me uní a ustedes por amor a mi país, no por politismo (política), sino por un mejor Puerto Rico”, puntualizó Molina.