Milán. Los atletas estadounidenses recibieron una bienvenida entusiasta en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina, pero el ambiente cambió cuando las cámaras se enfocaron brevemente en el vicepresidente J.D. Vance.

Liderados por la patinadora de velocidad y abanderada Erin Jackson, el equipo de Estados Unidos estuvo entre las últimas delegaciones en ingresar al estadio San Siro de Milán en el desfile de naciones el viernes.

La multitud vitoreó a los estadounidenses, pero se oyeron abucheos y silbidos cuando Vance y su esposa, la segunda dama Usha Vance, aparecían en las pantallas del estadio ondeando banderas estadounidenses desde la tribuna.

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El apoyo a Estados Unidos entre sus aliados se ha ido erosionando a medida que la administración Trump ha adoptado una postura agresiva en política exterior, incluyendo aranceles punitivos, acciones militares en Venezuela y amenazas de invadir Groenlandia.

También se oyeron abucheos cuando la delegación de Israel entró en el estadio.

Además de Milán, los desfiles de atletas se celebraron en otras tres sedes: Cortina d’Ampezzo, Livigno y Predazzo. Los Juegos se celebran en una vasta zona del norte de Italia, lo que los convierte en los Juegos Olímpicos de Invierno con mayor dispersión geográfica de la historia.