“¡Estoy aquí, viviéndome cada momento!”

Eso aseguró Fabiola Esther Medina Soltero, quien se encuentra dispuesta a cumplir sus sueños en su carrera por la corona de Miss Universe Puerto Rico 2026.

Luego de dos años de audiciones, la representante de Caguas manifestó su orgullo por formar parte de las 36 candidatas que aspiran no sólo en convertirse en la sucesora de Zashely Nicole Alicea Rivera, sino también ser la anfitriona de la 75ta edición del concurso de belleza internacional, que tendrá lugar en el Coliseo de Puerto Rico este noviembre.

“Caguas es superimportante para mí. Mi papá fue comerciante por muchos años allí y desde que era pequeña, iba a su tienda a realizar inventario con él. Caguas tiene un lugar en mi corazón y siempre lo quise representar. Y los cagüeños somos muy orgullosos de representar nuestro pueblo”, compartió a Primera Hora, al asegurar que no esperaba que se convertiría también en la anfitriona de la competencia nacional, que se realizará en el Centro de Bellas Artes de la Ciudad Criolla.

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“Me siento con mucho orgullo, contenta, estoy superfeliz”, destacó.

Ahora, ¿qué mensaje anhela llevar sobre Caguas?

“Soy psicóloga social comunitaria, cuento con más de cinco años de experiencia trabajando con la comunidad de sobrevivientes de violencia doméstica, agresión sexual, acecho y discrimen por ser parte de la comunidad LGBTQIA+, así que parte de mi plataforma social siempre será llevar ese mensaje de la prevención y atención de la violencia de género y discrimen”, compartió.

Pero más allá de levantar su voz por una causa social, Medina Soltero también quiere llevar su experiencia de vida al escenario e inspirar a otros a luchar por sus metas.

“Soy sobreviviente de cáncer de tiroides hace tan solo nueves meses”, reveló la boricua. “Una vez pude sobrevivir el cáncer me propuse el sueño de entrar al certamen de belleza, así que llevo conmigo esa historia, ese detalle de llevar esa concienciación a Puerto Rico y el mundo”.

La psicóloga, a fin de todo, está dispuesta no solo a dar el máximo en la competencia, sino también fomentar la conexión entre sus compañeras de certamen y el pueblo puertorriqueño.

“Ser una figura pública es una gran responsabilidad, ser ‘miss’ es también ser modelo a seguir para nuestras adolescentes, nuestras niñas, y para todo aquel que nos mire. Ese es el legado que quiero dejar aquí”, manifestó.