Te presentamos el Toyota más codiciado del mundo... y no es el Punto Ocho
El 2000GT, de 1967, la describen como “una joya triplemente dorada”
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Hace unos meses, cubrí un evento periodístico que Toyota de Puerto Rico organizó en el estado de Texas. Fue un viaje muy productivo, con múltiples actividades que incluyeron una larga prueba de manejo de su nueva crossover eléctrica, la bZ, visitar la fábrica en San Antonio que produce la Sequoia y la Tundra y una parada en la sede norteamericana de la automotriz en la ciudad de Plano.
En la sede, hubo una sorpresa muy grata: el Toyota Experience Center, un pequeño museo que contiene muchos de los modelos más significativos en la historia de la automotriz. Fue allí donde me topé con la gran deidad japonesa que ven en las fotos.
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Es un Toyota 2000GT de 1967 y digo que es una joya triplemente dorada no solo por la muy obvia razón de su color, sino por otros dos factores.
Primero, el solo hecho de ser un 2000GT ya lo convierte en una gran joya automotriz. Este es el modelo al que unánimemente se le considera como el primer carro exótico de Japón. Estuvo en producción solamente de 1967 a 1970, se fabricaron únicamente 351 ejemplares y ahora valen millones de dólares (el precio más alto que se ha pagado por uno fue de $2.5 millones en 2022). Como resultado, es el Toyota más codiciado del mundo. Así como en Puerto Rico veneramos el Punto Ocho, el resto del mundo idolatra al 2000GT.
La segunda razón por la que es una joya dorada es porque este mismo, exacto ejemplar es el que fue presentado en el Tokyo Motor Show de 1967. No solo es un 2000GT, sino que es un 2000GT histórico.
El tercer elemento es, pues sí, el color. De los 351 2000GT producidos, tan solo dos fueron pintados de color oro. El otro también fue parte de aquel lanzamiento mundial hace 59 años.
O sea, que en un mismo automóvil están tres cualidades que lo hacen especial: es un ícono mundial de producción muy limitada, es un ejemplar histórico y su color lo hace aún más raro.
Aunque es un Toyota, el 2000GT comenzó sus días como un Datsun. Más sorprendente aún es que la idea de crearlo no fue de ninguna de las dos marcas, sino de Yamaha, que le presentó a Nissan la idea de producir un sofisticado superdeportivo.
Nissan aceptó la propuesta, pero luego dio un paso atrás al determinar (con mucha razón) que el carro nunca generaría ganancias. Además, quería enfocarse en un deportivo propio que lanzaría más tarde y que se convertiría de por sí en otra de las máximas glorias de Japón: el Datsun 240Z.
Así que Yamaha le presentó el proyecto a Toyota y esta lo aceptó.
Con un diseño tan hermoso, cualquiera pensaría que el 2000GT hubiera sido un éxito instantáneo, pero no. Al contrario, fue un fracaso inmediato debido a que competía contra los mejores deportivos de su época tanto en estilo como en potencia, manejo e incluso precio. Costaba casi $7,000, por lo que era más caro que otros aclamados deportivos contemporáneos como el Chevrolet Corvette, el Jaguar XKE y el Porsche 911.
Para que entiendan su fracaso, tengan algo en mente, my friends: en 1967, Toyota no era el coloso que es hoy. Era una automotriz muy joven y sencillamente no tenía el standing para que los conocedores de los autos deportivos le aceptaran un carro como ese. Y otra cosa, ¿qué credibilidad podría tener un carro deportivo tan costoso hecho por una casi desconocida automotriz japonesa que se especializaba en carros pequeñitos y baratos? Para ese entonces, Japón llevaba unos pocos años comercializando automóviles en Occidente mientras que Europa y Estados Unidos ya los estaban produciendo desde el siglo anterior.
En mi canal de YouTube, podrán ver el videoreportaje en el que les presento este 2000GT y los otros modelos clásicos que son parte del museo Toyota Experience Center. También tengo un reportaje más amplio con la historia completa del 2000GT y pueden verlo aquí.

