Uno de los posts que más interés y controversia han generado en las redes sociales de MotorShow TV es uno que publiqué recientemente sobre un Mustang ya entrado en años que vi en una exhibición secundaria del Detroit Auto Show.

Se trata de un modelo extremadamente raro que se conoce por un apodo muy específico: “Mystichrome”. Es un Ford Mustang SVT Cobra de 2004 con la opción de una pintura especial llamada precisamente “Mystichrome”. Era una opción o paquete especial que costaba $3,650 adicionales.

Ford y su división “performance” SVT (Special Vehicles Team) hicieron tan solo 1,010 de ellos (la mitad cupés y la otra mitad convertibles) y salieron únicamente en ese año. Debido a esa pintura tan peculiar, fue que surgió el apodo de “Mystichrome Cobra”.

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¿Y qué tiene de especial la pintura Mystichrome? Pues es un tipo de pintura tornasol que Ford creó en conjunto con la compañía de pinturas BASF que va cambiando de colores dependiendo de la intensidad de la luz, el ángulo y el movimiento mismo del auto.

En el caso del Mystichrome Cobra, es un carro mayormente azul marino oscuro, pero de acuerdo con el movimiento o a la ubicación desde donde uno lo está viendo, se le pueden ver tonalidades y destellos de azules más claros, azul aqua, verde claro, verde monte, negro, marrón y púrpura.

Algunos pensarán: “¿Y qué tiene eso de especial si hay muchas pinturas tornasol?”. Tienen toda la razón, pero hay dos factores: esto fue en 2004, cuando esas pinturas no eran comunes y, de hecho, en la década anterior Ford utilizó una muy similar precisamente en otro Mustang Cobra, que ahora es conocido como el Mystic Cobra de 1996.

El otro factor que hace que la pintura sea especial es que vino aplicada desde la fábrica; no fue un invento aftermarket.

Ahora viene la parte que generó mucha controversia en los posts. Con tal de cumplirles el alto nivel de exclusividad a los que compraron el Mystichrome Cobra, Ford prohibió la venta de esa pintura. Si tenías un vehículo de otra marca o de la misma Ford, sencillamente no había cómo conseguirla.

La única manera de comprarla era siendo dueño de uno de los Mystichrome y que necesitara repararse luego de un choque. También, el precio de la pintura era de por sí otro disuasivo para que la comprara cualquiera por ahí. Costaba $26,000 el galón o $6,500 el cuarto.

Y claro, pueden seguir alegando que existen muchas pinturas tornasol. Sí, las hay. Pueden alegar que las tecnologías de pintura de hoy día permiten duplicar un color hasta de un pedazo de plástico, un papel o una fotografía digital. Sí, es correcto también. Pero los destellos exactos de la Mystichrome se obtienen únicamente de la fórmula original de Ford y BASF.

La tecnología detrás de esa pintura luego llegó a otras aplicaciones como telas, cuero, plásticos, papel e incluso, el dinero. Los billetes de cien dólares estadounidenses cuentan con tintas que contienen el mismo principio reactivo a la luz que la pintura Mystichrome.

Es más, en el mismo Mystichrome Cobra hay otra aplicación y es en los interiores, ya que tanto el guía como las partes centrales de los asientos de piel tienen un tratamiento tornasol con los mismos destellos de colores que la carrocería.

Con el paso de las décadas, Ford ha autorizado la utilización de la pintura en tan solo dos ocasiones, ambas muy recientes. Una fue permitirle a un cliente pintar su Ford GT con Mystichrome. El trabajito costó $100,000 por encima del precio del carro.

La otra fue permitirle a RTR Vehicles, compañía que trabaja de la mano de Ford en modificaciones de Mustangs y Broncos, a ofrecerla en su RTR Mustang. La opción cuesta $24,995.

El episodio de MotorShow TV en el que muestro este Mystichrome Cobra y toda la exhibición secundaria del Detroit Auto Show ya está en mi canal de YouTube por lo que pueden verlo aquí.