Chicago, IL.- El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, accedió hoy a crear un fondo de 5.5 millones de dólares para compensar a víctimas de torturas cometidas entre 1972 y 1991 por uno de los jefes del Departamento de Policía.

Las víctimas del comandante Jon Burge fueron 120, todos afroamericanos, y aunque muchos recibieron compensaciones importantes en efectivo pagadas por la Alcaldía, no ocurrió lo mismo con la mayoría.

Burge fue despedido de la policía en 1993, y en octubre quedó libre después de cumplir tres años de prisión por mentir durante las investigaciones de las denuncias de abusos en su departamento.

Relacionadas

Sin embargo, para el gobierno municipal la ordenanza acordada para el pago de compensaciones será la oportunidad de cerrar definitivamente uno de los capítulos más bochornosos de su Departamento de Policía.

"Las acciones de Jon Burge son una desgracia para Chicago y los miembros del Departamento de Policía", declaró Emanuel en un comunicado.

"Hoy, como ciudad, tratamos de corregir los errores y de poner fin a este capítulo oscuro de nuestra historia", agregó.

Emanuel se había disculpado con las víctimas en noviembre de 2013, pero desde entonces se le exigía además la aprobación de una ordenanza con compensaciones económicas.

Además de los pagos que puedan corresponder, se propone la creación de un memorial para reconocer a las víctimas de la tortura policial en Chicago, y que el tema sea estudiado en los grados superiores de las escuelas secundarias.

Asimismo, las víctimas, familiares inmediatos y nietos no pagarán matrícula si desean estudiar en los colegios comunitarios de la ciudad.

Los abogados Joey Mogul y Flint Taylor, que representaron a muchos de los torturados por Burge, dijeron sentirse gratificados por el anuncio del alcalde.

"Después de tantos años de negativas, el alcalde Emanuel ha reconocido el daño provocado por la tortura y la necesidad de que los sobrevivientes y sus familias reciban esta reparación histórica", declararon en el comunicado.

Las denuncias en contra de Burge y su equipo, llamado "Midnight crew", llegaron a debatirse inclusive en el comité contra la tortura de Naciones Unidas, que se sumó a quienes reclamaban la aprobación de las compensaciones.