Un informe federal indica que los pilotos de un avión de carga de Amazon, que se estrelló el mes pasado en Miami, Florida, no fueron advertidos sobre el viento que afectaba la zona.

A pesar de que la normativa lo exige, un controlador aéreo no informó a los pilotos sobre la posibilidad de fuertes vientos de cola durante su aterrizaje en Miami; el avión se salió de la pista y el accidente causó la muerte de cinco personas el mes pasado, según un informe preliminar publicado este jueves por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).

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Tan solo cuatro minutos antes de autorizar el aterrizaje de la aeronave, un controlador aéreo había emitido un aviso de viento a otro vuelo, señalando ráfagas de hasta 25 mph (40 km/h) provenientes del sur. Sin embargo, el controlador “no proporcionó información sobre el viento” a los pilotos del avión de carga de Amazon, según el informe.

De acuerdo con las regulaciones federales, “era obligatorio indicar tanto la dirección como la velocidad del viento al autorizar el uso de una pista cuando existe un componente de viento de cola”, señaló el informe de la NTSB.

El avión, que transportaba paquetes de lentes de contacto para Amazon, llegó a gran velocidad tras un vuelo desde Puerto Rico y recorrió unos 1.200 pies (366 metros) más allá del final de la pista en el Aeropuerto Internacional de Miami el 6 de septiembre.

La aeronave chocó contra una furgoneta que transportaba a trabajadores de una empresa de limpieza de aviones. Cinco ocupantes del vehículo fallecieron. Otras dos personas en el vehículo sufrieron heridas graves, al igual que el conductor de un automóvil impactado por el avión. Los dos pilotos sufrieron lesiones leves.

Un resumen de las grabaciones de voz de la cabina, publicado anteriormente por la NTSB, indicaba que uno de los pilotos advirtió repetidamente a su compañero de que iban demasiado rápido durante la aproximación y tras el contacto con la pista.

No obstante, el otro piloto nunca ofreció “una respuesta verbal coherente” a dichas advertencias, según la NTSB. Ambos pilotos volaban juntos por primera vez ese mismo día, de acuerdo con el informe preliminar de la agencia.

Las grabaciones de audio de la cabina también registraron una serie de alertas automatizadas del avión sobre la velocidad de descenso y la proximidad del terreno.

El avión se encontraba ya muy avanzado en la pista cuando el tren de aterrizaje derecho y el delantero tocaron tierra por primera vez, lo que redujo la distancia disponible en la pista para detenerse.

Los expertos han señalado que los fuertes vientos de tormentas que se aproximaban podrían haber generado un viento de cola que ayudó a impulsar la aeronave.

Tras el accidente, Amazon suspendió su colaboración con 21 Air, la compañía que operaba el avión. La aerolínea de carga, con sede en Carolina del Norte, había transportado paquetes para Amazon desde 2024.

El Boeing 767 que se estrelló tenía 32 años de antigüedad y fue fabricado originalmente para transportar pasajeros. Según el informe preliminar de la NTSB, la aeronave fue convertida en avión de carga en junio de 2016.

El accidente de Miami ocurrió menos de un año después de que un avión de carga de UPS se estrellara en el Aeropuerto Internacional Muhammad Ali de Louisville, tras perder un motor mientras aceleraba por la pista.

En aquel accidente fallecieron los tres pilotos y 12 personas en tierra, y otras 23 resultaron heridas.