HOUSTON. El Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston se ha convertido en el símbolo de cómo el cierre parcial del gobierno ha causado estragos en el sistema de transporte aéreo del país.

Si bien las largas filas de seguridad han paralizado los aeropuertos de todo Estados Unidos, los problemas del Aeropuerto Intercontinental Bush han sido más pronunciados. Los viajeros frustrados en el aeropuerto más grande de Houston se han enfrentado a advertencias de esperas de hasta cuatro horas para pasar por seguridad, ya que muchos empleados de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) no se presentan a sus turnos al no recibir sueldo durante el cierre.

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“Llevamos en este aeropuerto desde las 8 de la mañana. Muy cansados, haciendo fila y fila, y avanzando muy lento”, dijo Edgaer Fernando, quien viajaba a Guatemala, el martes.

Funcionarios sindicales y del aeropuerto han ofrecido diversas razones por las que el Aeropuerto Intercontinental Bush parece estar peor que otros aeropuertos.

Entre los factores que influyen se encuentran el hecho de que el aeropuerto de Houston tiene una de las tasas de ausentismo laboral más altas del país debido a las dificultades económicas que enfrenta, el mayor tráfico de pasajeros, ya que el aeropuerto es un importante centro de operaciones para United Airlines, y la alta afluencia turística en Houston durante el mes.

En Houston, el número de trabajadores de la TSA que faltan al trabajo es mayor que en otras ciudades.

Tanto el Aeropuerto Intercontinental Bush como el Aeropuerto Hobby, el otro aeropuerto principal de la ciudad, han registrado algunas de las tasas de ausentismo más altas de Estados Unidos.

Mientras que el 11% de los trabajadores de la TSA a nivel nacional no se presentaron a trabajar el martes, en el Aeropuerto Intercontinental Bush la cifra alcanzó casi el 40%. En el Aeropuerto Hobby, fue aún mayor: el 43%. La tasa de ausentismo en Houston ha promediado entre el 35% y el 40%, según Johnny Jones, secretario y tesorero del Consejo 100 de la Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales, que representa a los trabajadores de la TSA en todo el país.

Sin embargo, el Aeropuerto Intercontinental Bush tiene mucho más tráfico que el Aeropuerto Hobby, habiendo atendido a más de 48.4 millones de pasajeros en 2024, en comparación con los 14.6 millones de pasajeros del Aeropuerto Hobby. Jim Szczesniak, director de aviación del Sistema Aeroportuario de Houston, declaró que en el Aeropuerto Intercontinental Bush, normalmente operan 37 carriles de control de la TSA. Actualmente, solo entre un tercio y el 50% de los carriles están en funcionamiento, afirmó.

“Nos preocupa que la situación empeore en los aeropuertos de todo Estados Unidos hasta que el Congreso ponga fin a este cierre”, dijo Szczesniak en un video publicado en redes sociales el martes.

Los trabajadores de la TSA ya enfrentaban dificultades financieras y deudas derivadas del cierre del año pasado, y con el aumento del precio de los alimentos y la gasolina, los empleados “están hartos”, comentó Jones.

“Podría haber un millón de factores, pero se lo diré de forma sencilla: si todos cobraran, no habría filas”, concluyó Jones.