Un Husky se convirtió en el primer animal en México en recibir pensión de alimentos por parte de la pareja de su dueña
Un juzgado demoró 10 meses para la determinación.

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Un juzgado Familiar del municipio de Centro, en el estado de Tabasco, México, ordenó que un hombre aporte mensualmente recursos para la manutención de Lucas, un husky siberiano de tres años que quedó bajo el cuidado de su dueña tras el fin de la relación.
La resolución es considerada inédita en esa entidad mexicana porque reconoce, por primera vez, la obligación económica de uno de los integrantes de la expareja hacia una mascota después de la ruptura.
El fallo establece una pensión mensual de 700 pesos mexicanos (aproximadamente $40.55), además del pago del 50 por ciento de los gastos veterinarios, con el objetivo de garantizar el bienestar del animal.
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La historia tomó fuerza luego de que la propietaria, Estela, decidiera incluir a Lucas dentro de las reclamaciones presentadas durante el proceso judicial. Según explicó, el perro siempre fue una responsabilidad compartida mientras la pareja convivió y no consideró justo asumir sola todos los gastos una vez terminó la relación.
“Lo primordial, defender a mi perro, ver por su bienestar”, afirmó Estela al explicar por qué decidió acudir ante la justicia, pese a reconocer que muchas personas cuestionaron su decisión.
La mujer relató que, desde cachorro, Lucas ha llevado una vida activa y acostumbrada a la libertad. “Lucas es un perro muy amoroso”, aseguró al medio local Xevt, al tiempo que explicó que disfruta salir constantemente y acompañarlos en diferentes actividades.
“Él no está acostumbrado a estar ahí amarradito (…) a él le encanta pasear, le encanta ir al mar (…) para él estar encerrado es una cárcel”, expresó al describir la rutina del animal.
Durante el proceso, Estela recordó que, cuando ambos decidieron tener a Lucas, existía un acuerdo para asumir conjuntamente los costos derivados de su cuidado. Por eso, tras la separación, decidió reclamar que ese compromiso también fuera reconocido legalmente. “¿Por qué, si en su momento lo platicamos y los dos nos hicimos responsables de Lucas?”, cuestionó.
La demanda fue presentada en mayo de 2025 y, tras cerca de 10 meses de trámite, el juzgado emitió una resolución favorable que obliga al demandado a realizar aportes periódicos destinados a cubrir la alimentación, atención médica y demás necesidades del perro.
Para la abogada Bellanila Hernández, quien representó el caso, la decisión refleja un cambio en la forma como comienza a entenderse el vínculo entre las personas y sus animales de compañía. “Los animalitos son partes de la familia ya, se pertenece a la familia multiespecie que son humanos y son los animalitos”, señaló.
Hernández destacó además que se trata del primer antecedente de este tipo en Tabasco y consideró que puede convertirse en el punto de partida para impulsar modificaciones legales que regulen de manera específica la guarda, custodia y manutención de las mascotas cuando una pareja pone fin a su relación.
Hernández también planteó que el caso podría motivar futuras reformas por parte del Congreso estatal. “Este podría ser el parteaguas para que se legisle en cuanto a guarda y custodia y una pensión alimenticia hacia las mascotas”, sostuvo.
Aunque el monto fijado por el juzgado no cubre la totalidad de los gastos que implica mantener un perro de las características de Lucas, la resolución representa un precedente jurídico que podría influir en futuras controversias familiares relacionadas con animales de compañía.

