“Cuando tenemos un fin de semana con 12 muertos, ya llegamos tarde”
Taller Salud promueve que se atienda la violencia como un asunto de salud pública y bienestar colectivo.

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Taller Salud, la organización feminista de base comunitaria antirracista con sede en Loíza, está promoviendo un cese en la violencia desde la esquina de la prevención en todas sus manifestaciones, sin verse meramente el problema de la criminalidad como un asunto de seguridad pública.
Hasta el 25 de mayo, se han registrado seis asesinatos en Loíza. Esta cifra se alcanzó tras ocurrir una masacre este domingo a las 11:15 p.m. frente al negocio La Taberna de Bozo, en la carretera PR-187 del barrio Medianía Alta.
En la escena se encontraron los cadáveres de tres hombres vecinos de Loíza que fueron asesinados en medio de una presunta discusión, mientras que, un hombre y una mujer resultaron heridos de bala.
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La comunidad no ha superado otro incidente de violencia que les sacudió el 29 de marzo, tras el crimen de la adolescente de 14 años, Rosnielys Marcano Carrasquillo, quien fue atacada a tiros mientras regresaba a su casa tras un juego de voleibol.
“La pregunta que nos debemos hacer cuando miramos un fin de semana como este, en el que hubo 12 asesinatos reportados, es ¿cómo podemos fortalecer una respuesta integral que combine prevención, salud, oportunidades y desarrollo comunitario?, porque la paz no es simplemente la ausencia de violencia”, sostuvo en entrevista con Primera Hora la doctora Ángela Cruz Félix, a cargo del programa de Mujeres y Salud.
Planteó que la violencia debe verse como un asunto de salud pública y bienestar colectivo.
“Cuando una sociedad acumula exclusión, desesperanza y trauma, eventualmente vemos las consecuencias reflejadas en nuestras calles. Como país debemos solidarizarlos para no seguir naturalizando la violencia”, aseveró la psicóloga.
A su vez, se solidarizó con las familias, amistades y la comunidad que perdieron a sus seres queridos a quienes les brindan acompañamiento, ya que conoce de primera mano las secuelas que la violencia arrastra a sus vecindarios ya que cada asesinato tiene un impacto emocional, social y económica, entre otras.
“Ninguna familia en Puerto Rico debería despertar con la noticia de que una persona que ama ha sido asesinada. Cada vida representa un dolor profundo que afecta a toda la comunidad. Sabemos que no tan solo es el evento, la pérdida, es también la secuela que tiene esta pérdida para la comunidad”, detalló Cruz Félix.
Recordó que la violencia no comienza con los disparos, sino que cuando se habla del tema de la violencia comunitaria se deben incluir los traumas, desigualdad, exclusión, falta de acceso y no debe separarse unos asuntos de los otros, sino integrarse.
Para reforzar los recursos de prevención es imperante crear espacios para el desarrollo de la juventud, apoyar a las familias y atender el trauma colectivo, expuso Cruz Félix.

De acuerdo con su definición, la violencia no surge por un solo factor, “la violencia surge cuando convergen múltiples condiciones sociales, económicas, comunitarias. Estamos enfrentando comunidades que han vivido años de desigualdad, de trauma”.
Con el programa Acuerdo de Paz, han construido espacios para estar en constante comunicación con la comunidad ya que se requiere de acciones concretas no solo de la ciudadanía para enfrentar esta amenaza.
“La violencia es prevenible”, subrayó, pero también expresó que es importante invertir en programas comunitarios, en espacios para los jóvenes, en desarrollar la cultura, el deporte y la educación, pero también atender lo que es el asunto colectivo, comunitario, necesitamos que haya voluntad e inversión de parte del estado para atender la situación de manera preventiva y también el apoyo a las organizaciones que trabajan con la violencia comunitaria".
Reconoció que la organización a través de los años ha buscado fortalecer las comunidades, promover la salud integral, apoyar el liderazgo local, no obstante, requiere de mayores recursos.
La organización requiere de recursos económicos que lleguen directamente a las comunidades para crear esos espacios seguros, como, por ejemplo, las canchas de baloncesto y lugares para socializar en los que pueda invertir en crear la paz que debe ser construida a diario con las decisiones que se toman por el bien colectivo.
“Ahora mismo los esfuerzos preventivos que el gobierno pudiera estar haciendo se están quedando cortos. Cuando ya tenemos un fin de semana con 12 muertos, ya llegamos tarde”, sentenció.


