Mientras la Policía de Puerto Rico y el Instituto de Ciencias Forenses se aprestan a celebrar un evento denominado como el “Día de las Personas Desaparecidas”, decenas de casos de personas cuyos paraderos se desconocen desde hace décadas continúan sin esclarecerse.

En particular, resaltan los casos de tres adolescentes, cuyas desapariciones se relacionan con la misma persona, Amílcar Matías Torres, y las de su suegro y un hijastro de éste y una expareja. Aunque en el patio de la residencia de Matías Torres se ocupó evidencia que lo vincula directamente a las jovencitas desaparecidas, el hombre, que actualmente tendría 75 años, nunca fue acusado de alguno de estos casos.

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De izquierda a derecha,  Yeritza Aponte Soto, de 17 años, Cristina Esther Ruiz, de 13 años, Kamile Stephanie Burgos, de 12 y Domingo García Hernández, suegro de Matías Torres, todos reportados desaparecidos hace décadas.
De izquierda a derecha, Yeritza Aponte Soto, de 17 años, Cristina Esther Ruiz, de 13 años, Kamile Stephanie Burgos, de 12 y Domingo García Hernández, suegro de Matías Torres, todos reportados desaparecidos hace décadas. (NAMUS)

Matías Torres cumplió parte de una condena federal de 20 años de prisión por haberle hecho acercamientos sexuales a jovencitas por Internet.

Aunque fue liberado en el 2022, debía cumplir una sentencia de 35 años en probatoria, pero actualmente se desconoce su paradero.

Primera Hora intentó contactar a la Oficina Federal de Probatoria para obtener información sobre las condiciones de libertad de Matías Torres y si el convicto estaba cumpliendo con las mismas, pero no se recibió contestación.

También se hicieron gestiones con la Oficina de Investigaciones del Departamento de Seguridad Interna (HSI), que en su momento investigó a Matías Torres, pero nadie estuvo disponible para hablar sobre el caso. La Policía de Puerto Rico también contestó en la negativa varias solicitudes de entrevista sobre el mismo tema.

A Matías Torres se le vincula con la desaparición de Yeritza Aponte Soto, de 17 años, reportada el 10 de febrero del 2001 en Juana Díaz, la de Cristina Esther Ruiz, de 13 años, reportada en Guayanilla en el 2006, y la de Kamile Stephanie Burgos, de 12 años, reportada en San Lorenzo el 8 de julio de 2011.

En el patio de la casa de Matías Torres, en la urbanización Las Delicias, en Ponce, las autoridades incautaron en el 2011 un bolso con más de 20 fotografías de jóvenes, entre ellas otra de las desaparecidas, Yeritza Aponte Soto. El hallazgo del bolso, enterrado en el patio de la residencia, se produjo cuando un sobrino de Matías Torres cavaba un hoyo para sepultar un gato muerto.

Tras ese hallazgo, las autoridades excavaron en la zona y realizaron varias búsquedas pero no hallaron osamentas ni otros indicios que pudieran ayudar a localizar a las menores desaparecidas.

A Matías Torres también se le vincula con la desaparición de otras personas, entre ellas su suegro, desaparecido hace varias décadas. En diciembre del 2021, Janet Lugo, excuñada de Matías Torres relató al programa Rayos X que su padrastro Domingo García Hernández, salió de su hogar en compañía del hombre el 9 de septiembre de 1992, pero nunca más regreso.

“Amilcar cada rato llegaba diciéndole a mi mamá ‘mira me dijeron que vieron a Mingo en tal sitio’. Y allá se tiraba mi mamá a buscarlo... Y un día el apareció, diciendo que había visto el carro de mi padrastro en la calle Ferrocarril (en Ponce) allí abandonado”, relató Lugo.

El caso de García Hernández está registrado en NAMUS, un portal del Departamento de Justicia Federal en el que se registran casos de personas desaparecidas, cadáveres sin identificar y cuerpos no reclamados en todos los Estados Unidos. La información ofrecida por Lugo coincide con lo que se reporta en el portal sobre la desaparición de su padrastro, que salió de su hogar en compañía de su yerno, no regresó y su automóvil fue hallado tiempo después en la calle Ferrocarril de Ponce.

Otra joven entrevistada en el programa y cuya identidad no se reveló, relató que en algún momento, su mamá mantuvo una relación con Matías Torres y que su hermano, de 21 años, AmÍilcar Ortiz Nazario, también desapareció.

La mujer relató que al inicio de la relación, en el 2003, su hermano se hallaba en un hogar de rehabilitación y tras completar su tratamiento, regresó a su casa. Nueve días después desapareció. En aquel, momento la mujer, que en ese entonces tenía 10 años, no relacionó a Matías Torres con la desaparición de su hermano, aunque recordó que al joven se le vio subiendo a un vehículo cuya descripción coincide con la del de Matías Torres.

Sin embargo, con el paso de los años y al trascender el historial de Matías Torres, tanto ella como su madre, comenzaron a atar cabos.

Matías Torres fue arrestado el 5 de octubre de 2010 luego que un gran jurado federal lo acusara de explotación sexual de cuatro niñas menores de 15 años a través de la Internet.

Por esos casos fue encontrado culpable y la jueza Aida Delgado le dictó una pena de 20 años en prisión, tratamiento psiquiátrico y 35 años en libertad supervisada. Sin embargo al día de hoy, si sigue vivo, Matías Torres no ha enfrentado una sola acusación en ninguna de las cerca de siete desapariciones con las que se le vincula.