El presidente del Frente Unido de Policías Organizados (FUPO), Diego Figueroa, le hizo un llamado este martes al Superintendente para que la pesquisa que conduce la Superintendencia Auxiliar de Responsabilidad Profesional considere como una víctima a la mujer policía que se alega aparece en un vídeo sosteniendo sexo oral con un supuesto oficial de la Uniformada.

 La agente, quien presuntamente aparece en el vídeo que ha circulado a través de las redes sociales la cual que es socia de Fupo desde el 2010, atraviesa por una crisis emocional y hasta el presente ha rechazado la ayuda legal y sicológica que le han ofrecido, reveló Figueroa.

 El líder del gremio dijo que estarían dispuestos a ayudar a la mujer a ser relocalizada fuera de Puerto Rico de ser necesario.

 El 18 de marzo, por instrucciones del superintendente James Tuller Cintrón, se inició la investigación administrativa tras la difusión del vídeo a través la aplicación de mensajería móvil, WhatsApp, grabación que se convirtió en viral.

 En el vídeo que ha causado furor entre los agentes, se observa a una mujer vestida con la camisa del uniforme de la Policía practicándole sexo oral a un hombre, cuyo rostro no se puede apreciar. El vídeo parece tomado con un teléfono inteligente.

Figueroa aseveró que la aludida, “se encuentra en un estado emocional cargado y difícil, está tan cargada que está rechazando la ayuda, se ha aislado, su papá le está dando mucho apoyo, la muchacha tiene 30 años y una hija”.

 A su vez, el líder gremial manifestó su indignación por la forma en que se ha manejado el caso a través de las redes sociales e incluso en una página abierta supuestamente en apoyo a la agente, donde se han divulgado sus fotos personales y las de su hija, otras imágenes de ella uniformada con un yeso en una pierna.

 Peor aún, Figueroa reveló que ha llegado a su conocimiento que el vídeo de unos 3 minutos de duración el cual ha recorrido el mundo está a la venta en el mercado ilegal en $9.99.

 Advirtió, que el mero uso del uniforme no constituye un delito o violación al reglamento de la Policía ya que no se ha comprobado cuando ocurrieron los hechos, el lugar, si fue o no en facilidades públicas ni quién fue la persona que lo diseminó.

“Es un acto privado”, expresó.

Figueroa insistió en que tiene disponible al licenciado Michael Corona y un sicólogo para que la asista y, a su vez, habló sobre la posibilidad de que en su momento, si logran hacer contacto directo con la mujer policía, se entable una demanda en el foro federal.

 “Estamos dispuestos a radicarle un caso federal caiga quien caiga. Nosotros respetamos la investigación que ordenó el Superintendente, pero le decimos a Tuller que la vea a ella como a una víctima, si fuera el caso de que esa persona fuera miembro de la Policía de Puerto Rico… ella no ha cometido ningún delito”, sostuvo el presidente de Fupo.

 Tampoco sabe si la mujer policía entregó su placa y arma de reglamento en señal de renuncia a su posición a raíz del escándalo ya que la información que posee a través de su reclutadora es que la agente estaba en vías de dimitir a la agencia porque estaba en planes de abrir un negocio de estética luego de haber tomado un curso.

 A su vez, hizo un llamado a la Procuradora de las Mujeres, Wanda Vázquez, para que ponga a su disposición las ayudas necesarias, al tiempo que deploró el silencio de las legisladoras y de otras líderes en este asunto.