Un ambiente de algarabía imperaba este martes en la escuela superior vocacional Tomás C. Ongay de Bayamón, donde los maestros se mantenían afuera del plantel ondeando banderines negros y cantando consignas.

 Los maestros llegaron desde la noche de ayer a la escuela y así impidieron que el director entrara a la escuela.

 "El secretario de Educación dijo que evitaramos la confrontación. No hay forma de entrar (a la escuela). Le cambiaron los candados y le pusieron cadenas", denunció el director, Adalberto Argorri.

 Reconoció que ninguno de los 854 estudiantes llegó hasta la escuela.

 Por su parte, el maestro de español, Max Charriez, sostuvo que el objetivo era "mandar un mensaje contundente de que el magisterio está unido y que nuestra preocupación es en serio".

 En un costado de la vía pública que ubica frente a la escuela, dos maestras repartían paletas dulces a los conductores. Estos correspondían tocando su bocina.

"Estamos repartiendo paletas para que la gente se las chupe, porque nosotros no nos vamos a chupar esta Ley 160 (que enmendó el Sistema de Retiro para Maestros)", dijo Teresa Braña.

 "Cómo se puede vivir con lo que van a dar de retiro", añadió.

En otras escuelas de Dorado, decenas de maestros también se manifestaban en contra de los cambios al retiro de los maestros. No se observaron a estudiantes ni a los padres a los alrededores de los planteles.

Por ejemplo, en la Escuela Ecológica, del barrio Puertos de Dorado habían unos 15 maestros vestidos de negro manifestándose. El portón estaba cerrado y no habían ni policías en la zona.

 Mientras, en la escuela Luisa Valderrama, del barrio Higuillar de Dorado, otros 25 maestros vestidos de negro piqueteaban frente a portón, el cual estaba abierto. No se vio movimiento de estudiantes ni padres. Tampoco habían policías.

Asimismo, en la escuela Alfonso López, del barrio Maguayo de Dorado unos 10 maestros se manifestaban. El portón estaba cerrado y tampoco habían estudiantes, padres o policías en la zona.

Por último, en la escuela Marcelino Canino, del barrio Maguayo de Dorado, habían 20 maestros protestando frente a un portón cerrado. Dos policías vigilaban la zona, en la que tampoco habían estudiantes ni padres.