Un informe emitido por la Sociedad Geológica de Puerto Rico, a raíz de los terremotos que afectaron mortalmente hace una semana a Venezuela, apunta a que “nuestro archipiélago puede experimentar sismos de magnitudes similares”.

De hecho, recordaron dos sismos históricos registrados en la Isla: uno en 1918 de magnitud 7.2 y otro en 1867 de magnitud 7.3.

El grupo, que está presidido por el doctor Pedro I. Matos Llavona, detalló en su informe lo que ocurrió en Venezuela para luego comparar la situación con Puerto Rico.

Los edificios del programa Misión Vivienda, criticado por su planificación y calidad, colapsaron.

Según se informó, “la ruptura de la falla que ocasionó estos terremotos (en Venezuela) se inició en el segmento este de la Falla de Boconó y se propagó hacia el este activando también la Falla de San Sebastián. La liberación súbita de la energía de este terremoto resultó en un doblete sísmico u ocurrencia consecutiva de dos sismos de magnitud significativa, 7.2 y 7.5, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos”.

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“Este es un evento poco común en comparación a los sismos principales acompañados de sismos precursores y réplicas o enjambres sísmicos. Los eventos sísmicos de magnitudes altas se asocian a fallas geológicas que pueden extenderse por cientos de kilómetros y experimentan un proceso de liberación de energía que va disminuyendo progresivamente, pero que toma tiempo en disiparse. Esto ya lo conocemos por nuestra experiencia con la secuencia sísmica del sur de Puerto Rico que comenzó en el 2020. Igualmente, La Guaira, Puerto Cabello, Caracas y demás áreas afectadas continuarán experimentando sismos hasta tanto el proceso de ruptura asociado a estos eventos sísmicos se disipe”, añade el informe.

Recordaron que las imágenes que se observan de Venezuela muestran la vulnerabilidad de la sociedad frente a la naturaleza.

Fue entonces que los geólogos apuntaron a la fragilidad que también presenta Puerto Rico. Como ejemplo, mencionaron los terremotos del 2020, que afectaron principalmente al suroeste de la Isla.

El informe alude a que, “recientemente, el Servicio Geológico de los Estados Unidos publicó un nuevo mapa de riesgo sísmico para Puerto Rico. Dicho mapa toma en consideración los sistemas de fallas que originaron la secuencia sísmica del 2020 y representa una hoja de ruta para identificar aquellas zonas de mayor riesgo. Esta información, junto al monitoreo que lidera la Red Sísmica de Puerto Rico, es vital para un desarrollo informado, al igual que sirve como base para el desarrollo de instrumentos como los códigos de construcción, los cuales son críticos para desarrollar infraestructura sismo-resistente”.

Enfatizaron que es importante poner en práctica el uso de la geología para construir una sociedad más resiliente.

“Al igual que muchas sociedades modernas y pasadas, Puerto Rico seguirá amenazado por diferentes peligros naturales a causa de su geología. Nuestra experiencia con los sismos del 2020 nos hace aún más empáticos con el pueblo venezolano, porque conocemos de primera mano los efectos de estos eventos, tanto en nuestra infraestructura como en la salud física y mental de nuestras comunidades. Exhortamos a todo puertorriqueño y puertorriqueña a responder con ayuda en la medida de su capacidad y mantener presente que las necesidades de los supervivientes cambiarán según pase el tiempo”, concluye la comunicación de la Sociedad Geológica, fundada oficialmente en el 1965.