Al responder a preguntas de la prensa para que diera detalles sobre el contrato a Whitefish, Ramos aseguró que “aquí no se le ha regalado $300 millones a nadie. Es una cifra aspiracional. Si lo hacen bien (el trabajo) lo pueden tener. El contrato es a un máximo de $300 millones, y se paga por partes. Pueden llegar al tope de $300 millones. Pero si hacen el trabajo mal, no se les paga”.

Ramos también aclaró que de no cumplir con lo exigido, Whitefish podría perder el contrato. Asimismo, afirmó que “se puede enmendar el contrato” si los trabajos no se han terminado.

“En este momento, se han facturado un millón y pico (de dólares) por una línea”, dijo Ramos, antes de defender tanto el trabajo de Whitefish en la Isla como su contratación.

“Nosotros evaluamos a Whitefisch antes de darles el contrato. Han trabajado para el Departamento de Energía (federal)”, comentó Ramos. “Whitefish está haciendo un trabajo excelente”, insistió, agregando que su director ejecutivo está en Puerto Rico con su familia y que se mantienen en contacto directo.

Ramos especificó que el contrato con Whitefish se firmó antes que el Cuerpo de Ingenieros entrara a formar parte del esfuerzo de recuperación, y por tanto esa entidad no lo supervisó. Aclaró, no obstante, que todo documento que firma la AEE pasa por la revisión de los asesores legales de la Autoridad, de AAFAF (Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico), la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) y la jueza de quiebras (Laura Taylor Swain).

El director ejecutivo reiteró además que no hubo ningún intermediario en la contratación de Whitefish, y dio la bienvenida a cualquier investigación.

“Aquí no hubo cabildero, representante o distribuidor. Aquí no hay nadie en Puerto Rico que haya intervenido. Se hizo con nuestros expertos legales. Ya FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) tiene el contrato. Les garantizo que el proceso de auditoría de FEMA es exhaustivo”, recalcó Ramos, tras asegurar que si le diera marcha atrás al tiempo volvería a hacer el contrato tal como lo hizo.

Según explicó, tras evaluar y enviar notificaciones a varias compañías, siete respondieron, y de esas siete, se eligió a Whitefish. Aseguró que toda esa información se haría disponible.

Ramos detalló además que Whitefish no es la única compañía contratada para los trabajos de restablecimiento de la red de energía eléctrica en la Isla, y que al menos otras dos compañías se incorporarán próximamente.

Cuestionado sobre por qué había sido elegida una compañía pequeña de tan poca experiencia (Whitefish fue fundada en 2015), Ramos afirmó que eso “es parte de la transformación de la AEE”.

“Más vale que la gente se acostumbre a ver compañías emergentes trabajando para la AEE”, zanjó Ramos. “La transformación tecnológica que queremos hacer va a quedar en manos de compañías emergentes”.