Soy el doctor Jetsen Rodríguez, cirujano colorrectal certificado, y quiero hablarte de un tema que merece nuestra atención: el cáncer colorrectal. Mi intención es orientarte sobre el tema, pues entre el trabajo, la familia y las responsabilidades diarias, es fácil dejar nuestra salud para después. Esta conversación es una invitación a darle su espacio.

El doctor Jetsen Rodríguez es cirujano colorrectal certificado y colaborador de MCS.
El doctor Jetsen Rodríguez es cirujano colorrectal certificado y colaborador de MCS. (Suministrada)

El cáncer colorrectal se desarrolla en el colon o en el recto, que forman parte del intestino grueso. Muchas veces, comienza como un pólipo, un pequeño crecimiento en su pared interna. No todos los pólipos se convierten en cáncer, pero algunos pueden hacerlo con el tiempo. Detectarlos y removerlos antes de que cambien es una manera de prevenir esta enfermedad.

“Pero, doctor, yo me siento bien”. Precisamente por eso hablamos de detección temprana. Los pólipos y el cáncer en sus primeras etapas pueden estar presentes sin causar molestias. No hay que esperar a tener dolor o sangrado para hacerse las pruebas recomendadas. Sentirte bien es una buena noticia, pero no sustituye los estudios que corresponden a tu edad y tu historial.

Para las personas con riesgo promedio, las pruebas de detección comienzan a los 45 años. En Puerto Rico, el Departamento de Salud va un paso más allá: sus órdenes administrativas establecen la prueba anual de sangre oculta en las heces a partir de los 40 años. Usualmente, continúan hasta los 75 años; de los 76 a los 85, la decisión depende de tu salud y de tus resultados anteriores. Si tu mamá, papá, hermanos o hijos han tenido cáncer colorrectal, o tienes antecedentes de ciertos pólipos, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, podrías necesitar evaluaciones antes o con mayor frecuencia.

Una de las herramientas disponibles para el diagnóstico es la colonoscopia. Esta permite examinar el interior del colon y del recto con una cámara y, en muchos casos, remover pólipos durante el mismo procedimiento. Habitualmente, se utiliza sedación. La preparación para limpiar el intestino es importante para examinarlo bien. Pregunta sobre los beneficios, los riesgos y las instrucciones; no tienes que quedarte con dudas ni sentir vergüenza de hacer preguntas.

Quizás lo que te preocupa es la preparación, conseguir quién te lleve al procedimiento o cómo coordinarlo con el trabajo. Habla de esas dificultades al hacer tu cita. Aclarar lo que necesitas con tiempo puede ayudarte a organizarte. La meta no es hacerte una prueba por cumplir, sino completar el proceso y conocer tus resultados y el próximo paso.

También existen pruebas de excreta para personas sin síntomas y con riesgo promedio. Algunas buscan sangre que no se ve a simple vista. Deben repetirse con la frecuencia indicada y, si resultan positivas, es necesario completar la evaluación con una colonoscopia. Un resultado positivo no significa automáticamente que tengas cáncer, pero tampoco debe ignorarse. Tu médico puede ayudarte a elegir la prueba adecuada.

Hay señales que sí requieren atención: sangre al evacuar, cambios persistentes en la frecuencia o consistencia de las evacuaciones, dolor abdominal que no desaparece, pérdida de peso sin explicación o anemia por falta de hierro. No asumas que el sangrado sea solo por hemorroides. Estos síntomas pueden deberse a otras causas, pero requieren evaluación. Esto aplica, aunque tengas menos de 45 años: la edad para comenzar pruebas rutinarias no es una razón para posponer la consulta si tienes síntomas.

Tus hábitos también cuentan. Mantenerte activo, procurar un peso saludable, evitar el tabaco y reducir o evitar el consumo de alcohol pueden ayudar a disminuir el riesgo. En el plato, incluye más vegetales, frutas, habichuelas y granos integrales y limita las carnes procesadas, como salchichas y jamón. No hay un alimento que garantice protección. Son hábitos que apoyan tu salud, pero no reemplazan las pruebas de detección.

Si se diagnostica cáncer, el tratamiento depende de dónde se encuentre, de cuánto se ha extendido y de las características de cada persona. Puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia u otros tratamientos. No todos los pacientes necesitan lo mismo. Detectarlo temprano suele ofrecer mejores posibilidades de un tratamiento exitoso. Por eso, recibir orientación y completar los estudios a tiempo hacen una diferencia.

¡Hablar de tu salud intestinal no debe darte vergüenza! Pregunta, conoce tu historial familiar y verifica cuándo te toca la próxima prueba. Si hay una molestia que te preocupa, busca una evaluación. Cuidarte no es un lujo ni algo que deba esperar a que todo lo demás esté resuelto. Tu salud merece atención hoy. En MCS te queremos con Salud Completa.

Para citas, llama a Puerto Rico Colorectal Specialists, en Canas Medical Center, Ponce, al 787-500-1270.