Estados Unidos presentó en el clasificatorio femenino a la Copa del Mundo de la FIBA 2026 un adelanto de cómo lucirá su prestigioso programa adulto con jóvenes estrellas como Caitlin Clark y Paige Bueckers.

Con la veterana Kelsey Plum como punta de lanza, la dirigente Kara Lawson también contó con otras cuatro debutantes en sus filas: Angel Reese, Monique Billings, Kiki Iriafen y Rae Burrell, pero eso no impidió que se impusieran ante todas sus rivales.

Las estadounidenses, ya clasificadas al Mundial tras ganar el AmeriCup 2025, fueron las únicas en terminar invictas en el clasificatorio (5-0). Además, todas sus victorias fueron por marcadores amplios, con excepción de la última. Superaron a Senegal por 110-46, a Puerto Rico por 91-48, a Italia por 93-59, a Nueva Zelanda por 101-46 y a España por 84-70.

Relacionadas

“Técnicamente son jóvenes, pero ya han jugado en grandes escenarios, así que no le tienen miedo a momentos como este. Pienso que todas hicieron un trabajo increíble eligiendo sus momentos”, dijo Plum sobre sus nuevas compañeras a preguntas de Primera Hora en la conferencia tras el triunfo sobre España en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

“Obviamente quieres ser agresiva y ser tú misma; es algo de lo que la entrenadora Lawson nos habló, pero también tienes que ser agresiva dentro de la dinámica de este equipo. Esto es un proceso de aprendizaje, pero al mismo tiempo estas jóvenes tienen un talento increíble y solo tenemos que seguir mejorando nuestra química. Eso será un gran factor en el Mundial”, continuó.

Paige Bueckers, Caitlin Clark, y Angel Reese fueron tres de las jugadoras que debutaron con la selección adulta de Estados Unidos en el Premundial.
Paige Bueckers, Caitlin Clark, y Angel Reese fueron tres de las jugadoras que debutaron con la selección adulta de Estados Unidos en el Premundial. (Ramon "Tonito" Zayas)

Plum, medallista de oro olímpica en Tokio 2020 y París 2024, fue una de las canasteras más destacadas de Estados Unidos en el “Choliseo” con un promedio de 11.2 puntos, dos rebotes y tres asistencias por partido. Kahleah Copper, otra integrante de ese quinteto que ganó oro en la capital francesa, lideró la ofensiva con una media de 12.8 unidades.

Sin embargo, Clark cumplió con las expectativas que habían sobre ella cuando fue convocada para este torneo: fue la más eficiente (14.6), la segunda mejor anotadora (11.6) y encabezó el departamento de asistencias (6.4). Bueckers, por su parte, finalizó tercera en puntos con un promedio de 10.6, mientras que Reese dominó las tablas al atrapar ocho rebotes por juego.

“Esto es un grupo nuevo con un cuerpo técnico nuevo. Me sentí complacido con nuestro movimiento de balón. Hicimos un gran trabajo al dar ese pase adicional, lo que nos permitió lanzar triples abiertos. Es un grupo súper talentoso, pero lo que más me gustó de lo que vi en cancha fue lo generosas que fueron”, compartió el asistente Nathan Tibbetts, quien asumió la dirección del equipo en los últimos tres desafíos por un compromiso de Lawson con Duke.

“Defensivamente, creo que todavía no hay suficiente confianza ni comunicación entre ellas. Es algo en lo que debemos trabajar. Me encantó lo competitivos que fuimos y lo duro que defendimos, pero cuando se juegan cinco partidos en una semana se nota un bajón en la ejecución. Tenemos espacio para mejorar y seguiremos haciéndolo”, abundó.

Tibbetts confesó en tono de broma que, cuando supo que vendría a Puerto Rico como parte del cuerpo técnico estadounidense, pensó que venía de vacaciones a tomar sol. No obstante, se encontró con un grupo de jugadoras que le demostraron por qué son estrellas en la WNBA y, aun así, supieron adaptarse al rol que el programa les asignó.

Las estadounidenses no pierden en los Juegos Olímpicos desde 1992 y en competiciones FIBA desde 2006 y buscarán continuar con este dominio en el venidero Mundial, a celebrarse del 4 al 13 de septiembre en Berlín, Alemania. Junto a Puerto Rico, serán las únicas representantes de América en el certamen mundialista.