Xander Zayas: Sin correas ni guantes
El campeón boricua conversa con Primera Hora de la niña que lo golpeó, sus supersticiones, la familia y su flow.

PUBLICIDAD
Antes de convertirse en una de las promesas del boxeo puertorriqueño, una niña en un gimnasio de la isla era quien golpeaba al boricua Xander Zayas.
Asimismo, previo a aprender a decir la palabra pollo en inglés, ya sabía tirar un jab.
Y aunque hoy vive como campeón unificado de las 154 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y Asociación Mundial de Boxeo (AMB) todavía duerme siestas “2,000 veces al día”, repite el mismo calzoncillo cada vez que guantea y le apasiona ver documentales de animales.
Relacionadas
En el ring es disciplina y potencia. Fuera de él, es superstición, familia y música a todo pulmón.
Zayas (23-0, 13 KO’s) a continuación se exhibe sin guantes ni correas en una conversación con Primera Hora previa al pleito de este sábado en el Barclays Center en Brooklyn, Nueva York, en el que defenderá sus dos cetros mundiales ante Jaron “Boots” Ennis (35-0, 31 KO’s). El programa será transmitido vía PPV por DAZN desde las 8:30 p.m.
¿Qué hábitos tuyos la gente se sorprendería de conocer?
- Soy muy fanático a los animales. Me gusta ver documentales de animales y todo eso, yo pienso que la gente se sorprendería de aprender eso de mí.
¿Qué cosa sencilla te hace feliz aunque nadie lo note?
- Poder compartir tiempo familiar. Eso es lo más sencillo y la gente a veces ni sabe.
¿Qué parte de tu rutina es intocable?
- Los días de guanteo... El calzoncillo que me pongo siempre es el mismo los días de guanteo. Soy muy supersticioso.

¿Qué aprendiste de ti que no te enseñó nadie?
- ‘Wow’, es difícil porque yo pienso que yo he seguido muchos consejos a través de mi vida y todo lo que sé lo he lo he aprendido por experiencias de otras personas porque sé escuchar y sé ponerlo en práctica.
Debe haber algo ahora mismo en mente, no tengo.
¿Qué canción siempre cantas a todo pulmón?
- Es que depende del mood, depende de cómo me sienta. Pero 25/8 de Bad Bunny. Me gusta mucho y me la sé de principio a fin.
Si no estuvieras haciendo lo que haces hoy, ¿qué estuvieras haciendo?
- Si no fuese un boxeador profesional, quizás sería un terapista físico. A mí me gusta.

¿Cuándo empezaste a boxear exactamente? ¿Y qué hacías antes de eso?
- Yo empecé a boxear a los cinco años y antes de eso, pues chuparme el dedo.
¿Recuerdas el primer golpe que te dieron?
- En el gimnasio fue una nena, una nena fue la que al principio me golpeaba, tenías como seis o siete años por ahí.
¿Cómo te adaptaste cuándo te fuiste a Estados Unidos?
- Me fui a los 12 años. Fue bastante difícil al principio tener que hacer nuevos amigos y aprender un nuevo idioma, yo no sabia decir ni pollito chicken. No sabía nada de inglés.
Eso fue un poco difícil al principio, pero me adapté bastante rápido porque era un niño. Yo pienso que a veces los niños son una esponja y absorbía todo muy rápido.
¿Qué te ayuda a bajar revoluciones cuando piensas que todo va muy rápido?
- Escuchar música y dormir. He aprendido que el sueño te ayuda a calmarte y es importante en la vida de un atleta, así que intento tomarme 2,000 naps diarios.

¿A dónde sueles ir para desconectarte?
- A mi cuarto. Yo después que estoy en mi cuarto tranquilito, apago la luz y cierro la puerta. Nadie me molesta. Pienso que es mi lugar seguro.
Hablemos un poco del flow que estás vistiendo últimamente ¿salsero o reguetonero?
- Se ha implementado un poco más la moda en mi diario porque es importante, creo que es un nuevo público que se puede volver fanático, le puede gustar y creo que de eso se trata de ir rompiendo esquemas y rompiendo barreras.
¿Quieres que además de lo que haces en el ring te reconozcan por el flow?
- Yo pienso que los deportistas más reconocidos, han ido más allá del deporte y eso es lo que me encantaría hacer, ser alguien que le traiga esperanza a los latinos, y a sus fanáticos, que sepan que se puede hacer más que simplemente una cosa.


