Alcaldes de Bayamón y Guaynabo consideran que no es tiempo de hablar de primarias
Ambos evitaron ofercer un juicio definitivo sobre la viabilidad política de la gobernadora Jenniffer González.

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Es temprano para hablar de primarias.
De esta manera lo dejaron entrever los alcaldes de Bayamón, Ramón Luis Rivera, y de de Guaynabo, Edward O’Neill, al expresarse este martes en torno a la situación política que encara la gobernadora Jenniffer González Colón, cuya administración ha sido sacudida por varias controversias.
A preguntas de la prensa durante una conferencia convocada para hablar del futuro corte de agua -entre el miércoles y el viernes- en ambos municipios por trabajos en la estación Finca Rosso I, los ejecutivos municipales consideraron que es muy temprano en el cuatrienio para definir el candidato a las elecciones generales del 2028.
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Al ser cuestionado sobre la viabilidad de González Colón para un segundo término, Rivera opinó que, “en esta etapa del juego, tan lejos de las elecciones, los senadores, los representantes, los alcaldes, la gobernadora, el comisionado (residente), todos son reelegibles. O sea, todos tienen opciones de reelección”.
“Ahora bien, de aquí a la etapa de primarias y elecciones, lo que va a determinar cuál de todos es reelegible es la suma de los positivos que haya podido acumular. Si usted acumula más positivos que negativos, usted no va a tener problemas en primarias y elecciones. Si usted acumula más negativos que positivos, cuando llegue la primaria o la elección pues entonces usted tiene problemas”, comentó Rivera.
El alcalde de Bayamón sostuvo que no tenía problemas con las primarias, o que se hable de ellas en estos momentos, pero insistió en que “lo importante es que todo el quiera correr en las próximas elecciones tenga claro que tiene que acumular más positivos que negativos. Aquel que acumule más positivos, va a tener opciones. El que acumule más negativos, pues sabe que está muerto”.
Rivera evitó expresarse sobre si la gobernadora, en estos momentos, sumaba más positivos o negativos, indicando que habrá que verlo al momento de volver a correr.
“Es que yo no voy a adelantar el resultado, porque faltan todavía tres años completos. Faltan tres años. Es la suma. Usted no puede coger un año de referencia. Es la suma. Esto es como el pelotero, va acumulando puntos toda la temporada. Si batea más de 300, sabe que es un pelotero que siempre va a tener contrato”, insistió.
Mientras, el alcalde de Guaynabo comentó que, a su entender, “cada candidato tiene que tener su espacio y su tiempo para poder desarrollar lo que vaya a desarrollar. Que si gana positivos o negativos. No sé, yo no estoy pendiente a esa parte. Estoy pendiente más a mi administración como municipio. Sí nos ponemos de acuerdo con los alcaldes, siempre hemos hablado. Pero como dice Ramón Luis, no es el momento de evaluar a nadie todavía”.
Agregó que no creía que era el tiempo de hablar de primarias. En cambio, afirmó que “es el momento de ponernos a trabajar, de ponernos a trabajar todos, echar este pueblo hacia adelante”.
“Este país está un poco rezagado, porque muchos cambios, por decir, un ejemplo, aunque el partido PNP (Partido Nuevo Progresista) haya ganado tres elecciones corridas, siempre hay una interrupción de cuatro años. O sea, en cuatro años un candidato jamás y nunca va a tener el arranque que puede tener desde un principio, porque yo tengo un pensamiento y ustedes tienen otros pensamientos”, comentó.
“Yo corrí en una papeleta para alcalde”
Por otro lado, Rivera descartó tajantemente que fuese a considerar aceptar la posición de secretario de la gobernación, que quedó vacante tras la salida de Francisco Domenech, en medio de controversias y una investigación del Panel del Fiscal Especial Independiente (PFEI).
“Yo corrí en una papeleta para alcalde. Hice un compromiso. Y los compromisos se cumplen. Por lo menos así yo siempre lo he visto. Así que soy alcalde estos próximos cuatro años, y sigo resolviéndole a la gente. Y lo importante al final del camino es que, si cada uno de nosotros, los que ocupamos posiciones públicas, entendemos cuál es nuestra misión de estar resolviéndole a la gente, de estar resolviéndole a Puerto Rico, pues entonces las cosas mejoran”, afirmó el alcalde de Bayamón.
Rivera aseveró que no ha habido, al momento, ningún acercamiento desde Fortaleza para esa posición de secretario de la gobernación.
“Y aunque lo hiciera, yo tengo un compromiso con la gente de Bayamón, y no les voy a fallar”, insistió.
En otro asunto, al ser cuestionado sobre el discurso de “la claque” que ha estado llevando el comisionado residente en Washington y presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Pablo José Hernández, el alcalde bayamonés dijo que no tenía nada que comentar.
“De verdad que no tengo ningún comentario. Es que yo no sé a qué claque se refiere, si es que él quiere crear una claque nueva, qué sé yo qué. Eso a mí… Realmente, el tiempo mío yo lo estoy utilizando para construir, para edificar. Y no voy a perder el tiempo en sinrazones, en peleas estériles, en dimes y diretes. El tiempo yo lo utilizo para resolver”, sostuvo Rivera, descartando que se sintiera aludido por ese discurso de “la claque”.
O’Neill, por su parte, se limitó a decir que “cuando tú vas a decir algo, tú lo vas a decir como un hombre. Voy de frente a ti y te digo, ‘esto es así’. Hablas con nombre, con evidencias, con cosas. No hablas por hablar”.
El discurso de “la claque” se refiere al emitido por Hernández recientemente durante la celebración del natalicio de Luis Muñoz Rivera en una actividad en Barranquitas. Allí, además de propuso tres reformas democráticas -que incluye la revocación de un gobernador por referéndum- criticó a la “claque politiquera y corrupta” que controla o se deja controlar por el gobierno de Puerto Rico.
“En el gobierno, hay gente que compra y hay gente que se vende, y no podemos dejar que esa conducta se normalice”, afirmó el comisionado residente, quien entiende que hay perfiles que integran esa llamada claque, como el político que usa el presupuesto y los destaques para comprar silencio, hasta el analista que cobra del gobierno y presume de objetividad.


