Empleados de Guaynabo trabajaban sin descanso en el almacén principal del municipio, preparando unas cisternas artesanales para entregar a las personas y familias con más necesidades, de manera que puedan sobrellevar mejor la situación de falta de servicio de agua.

Se trata, como lo describió el alcalde Edward O’Neill Rosa de “un invento de nosotros, con una plumita, cosa de que tengan esa cisternita en su casa”.

“Son 30 galones que van a tener de agua por lo menos ahí seguro, en lo que uno llega y le suple otra vez un poco más de agua”, indicó.

Esta iniciativa, que es parte de un esfuerzo mucho más amplio para llevar agua a los sectores del municipio afectados, está dirigida “más bien a las personas que son mayores de edad que uno tienen una cisterna, para que puedan tener el agua aunque sea al lado del fregadero que es donde más se pueda usar, que puedan llenar un envase para poder bajar el baño. Es algo básico, sencillo”.

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Cada cisterna tiene una capacidad de 30 galones y viene con su llave para facilitar la salida del agua.
Cada cisterna tiene una capacidad de 30 galones y viene con su llave para facilitar la salida del agua. (Suministrada)

Entretanto, afirmó el alcalde, “nosotros seguimos el operativo que estamos haciendo de llevar agua a las casas”.

“Lamentablemente son demasiado de muchas casas y casi no llegamos. Salimos a las 12:00, 1:00 de la mañana todos los días y llegamos otra vez a las 6:00 a.m. para empezar a las 7:00 a.m. O sea, es un trabajo bien grande, un operativo sumamente grande y costoso para el Municipio. Pero después que yo pueda llenar la cisterna, dejarles un poquito de agua a las personas en su casa, para mí es una satisfacción muy grande”, sostuvo O’Neill.

Reconoció que ya para muchas de las personas afectadas “estamos llegando a una parte emocional de desesperación”, pero al mismo tiempo se trata de barrios grandes, y en el caso de Guaraguao “es un barrio que tiene unas guindas heavy”, que hace más difícil llegar a sus casas.

“Pero sí vamos a seguir dándole el servicio para poder llevar agua a la casa hasta tanto se resuelva”, insistió.

Por su parte, Luis Iván Díaz Colón, director de manejo de emergencias del Municipio de Guaynabo, se hizo eco de las palabras del alcalde, y explicó que, en esta fase inicial, el municipio “ha comprado 1,000 recipientes, donde se ha hecho de manera interna la colocación de una pluma, lo que sirve y funciona prácticamente como una cisterna casera”, para distribuir a “esa población que no cuenta con esos recursos”.

Las cisternas son preparadas por empleados del municipio de Guaynabo. En la foto, el alcalde Edward O'Neill.
Las cisternas son preparadas por empleados del municipio de Guaynabo. En la foto, el alcalde Edward O'Neill. (Suministrada)

Explicó que continúan la distribución de agua con camiones cisterna y repartiendo cajas de agua, trabajando en horarios extendidos, desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche, además de mantener siete oasis en los diferentes sectores afectados, que incluyen a Santa Rosa I, Santa Rosa II, Santa Rosa III, Guaraguao y Canta Gallo.

Detalló que, tan solo en la compra de estos recipientes y prepararlos como cisternas, en esta fase inicial, le ha costado al municipio unos $22,000. Estimó que el costo de todo el operativo para atender la emergencia, que incluye la compra de tres camiones cisterna, ya debe estar rondando los $700,000, “y sumando, porque mientras se extienda esta situación el municipio tiene el compromiso de seguir asistiendo”.

Propuesta de racionamiento

Comentó que justo antes de la entrevista había estado conversando con el ingeniero Luis González, presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), y ve con buenos ojos su propuesta de establecer un sistema de racionamiento para, al menos, garantizarle a la mayoría de los hogares algunas horas del servicio.

“Yo estoy diciendo que sea algo como los relevos de carga en energía eléctrica, que apagan bloques de casas, y así pues mantenemos la generación arriba y la distribución también. De cada tres horas, apago estos, y prendo el otro. Es lo mismo, vamos a coger un bloque aquí de residencias, le quitamos el servicio de agua, pero pa dárselo a otros. Y así vamos moviéndolo, hasta tanto se resuelva”, sugirió.

Agregó que ese racionamiento ayudaría atender esta situación, en lo que comienzan a dar resultado los trabajos de gran envergadura que se están haciendo a través de todo el sistema de acueductos, si bien es claro que “eso va a tomar tiempo”.

“Para mí es una desesperación también ver lo que está pasando. Aquí no hay dinero que valga, el sufrimiento es inmenso. Y yo entiendo que sí podemos hacer unos ajustes, sí lo podemos hacer, y el gobierno tiene que hacer los ajustes para hacer los racionamientos para llevarle el agua a la gente. Aunque yo vaya a llevarle una cisterna no es lo mismo que esas personas abran el grifo y tengan el agua ahí, que se puedan dar un buen baño”, afirmó, insistiendo en que “voy a seguir empujando lo del racionamiento para que, a la parte alta de Guaynabo, que es la que está sin agua ahora mismo, tratar que le llegue”.

Agregó que, con ese racionamiento, que podría extenderse también a Bayamón y San Juan, donde también hay zonas afectadas por falta de servicio, se podría incluso planificar mejor la distribución de agua a aquellos sectores que no la estén recibiendo.