Cuando el pasado Kobe Bryant desplazó a Michael Jordan del tercer lugar de la lista de los mejores anotadores de todos los tiempos en la NBA, no solo superó a quien ha sido su inspiración de toda la vida, sino, a la persona que le enseñó a nunca quitarse en el objetivo de lograr sus metas. 

Bryant escribió una carta en el portal The Players Tribune luego de conseguir la gesta e indicó que estuvo a punto de dejar el baloncesto por el fútbol debido a la frustración que le provocó no anotar en una liga veraniega de futuras estrellas en Filadelfia cuando tenía 12 años de edad.

“Ni una tirada libre, ni una güira, ni siquiera un canasto de suerte. ¡Estaba avergonzando a mi familia!”, escribió Bryant al recordar que su padre y tío fueron grandes jugadores en su momento. 

Pero gracias al conocimiento de la historia de que Jordan fue cortado de un equipo en la escuela superior, esto motivo a Bryant a luchar por sus metas. 

“Aprendí que él supo lo que significaba estar avergonzado, lo que se siente fracasar. Decidí tomar el reto como él lo hizo. Me obsesioné con probarle a mi familia- y más importante a mí mismo- que LO PODÍA HACER”, indicó Bryant. 

Bryant explicó que se convirtió en un estudioso del juego, la historia, jugadores y fundamentos. “Mi instinto asesino había nacido”, apuntó el cinco veces campeón de la NBA. 

El Jugador Más Valioso de la NBA en 2008 se mostró agradecido por la oportunidad de colocarse en los mejores tres anotadores de la historia, desplazando a su “musa”.

“Lograr esta marca es un gran honor”, subrayó el escolta de los Lakers de Los Ángeles. 

Jordan concluyó su carrera con 32,292, y Bryant ya suma 32,331, incluyendo el partido del lunes contra los Pacers de Indiana.